Cale observaba en silencio cómo Kim se levantaba seguido por todos que lo rodeabany se movían con propósito, mientras él permanecía inmóvil en su asiento, manteniendo una distancia que le resultaba cómoda.
—¿Desea que le traiga algún bocado, Cale-nim?
Choi Han, del lado de TCF, se inclinó ligeramente con respeto y atención. Cale alzó la vista hacia él, esbozó una sonrisa suave y asintió con la cabeza en señal de aprobación.
Mi Choi Han es realmente el mejor, pensó para sí mismo, y por un instante le costaba creer cuán distinto podía ser el mismo hombre según el mundo del que provenía. La diferencia entre ambos era tan marcada que parecían personas completamente distintas.
—¡Joven maestro Cale!
La voz de Witrina resonó con claridad, rompiendo el murmullo de la sala. Al escucharla, Kim frunció el ceño y aceleró el paso, como si intentara evitar que lo alcanzaran; sin embargo, Witrina, Alberu, Hanna y Jack también apresuraron su andar, decididos a no perderlo de vista.
Kim llegó primero a la mesa repleta de manjares y bebidas, y sin perder tiempo comenzó a llenar plato tras plato con una eficiencia que revelaba su costumbre de actuar con rapidez.
—Oye, dragón —llamó en voz baja.
Al instante, la pequeña figura negra apareció a su lado, con sus alas desplegadas y sus ojos brillantes de curiosidad.
—¿Qué quieres, humano?
—Guarda todo esto.
Sin más explicaciones, Kim le fue pasando cada plato y recipiente que tomaba. El dragón los recibía con cuidado y, con un leve parpadeo de magia, los hacía desaparecer en su dimensión espacial, guardándolos con orden.
—Joven maestro Cale.
Witrina se detuvo frente a él, con la mirada llena de emoción y gratitud. Kim alzó la vista, frunciendo el ceño con impaciencia.
—¿Qué pasa ahora?
Aunque la brusquedad de su tono la sorprendió, ella mantuvo la compostura y habló con total respeto:
—Gracias.
Junto a ella, Paseton inclinó profundamente la cabeza en señal de respeto y agradecimiento sincero. Kim solo apretó un poco más los labios, sin saber muy bien cómo responder a esas muestras de agradecimiento.
—¡Gracias! ¡Muchas gracias, de verdad! —gritó Cage con la voz entrecortada por la emoción, mientras abrazaba con fuerza a Taylor, que sonreía con los ojos húmedos.
Kim la observó con total indiferencia; no le gustaba ser el centro de atención, y mucho menos recibir ese tipo de muestras efusivas. Pero cuando vio que el grupo de los “los héroes” comenzaba a acercarse también, su incomodidad creció y decidió que ya era suficiente. Giró sobre sus talones y empezó a caminar de regreso hacia su asiento, queriendo poner distancia entre él y todos ellos.
—¡Oye, espera un momento!
Al escuchar la voz de Choi Han, Kim fingió no haber oído nada y aceleró aún más el paso, con la intención de llegar a su sitio antes de que pudieran detenerlo.
—Joven maestro Cale, por favor… —lo llamó Alberu, intentando sonar amable y razonable.
En ese punto, la paciencia de Kim se había agotado por completo. Se detuvo en seco y se giró bruscamente, clavando su mirada en todas las personas que se habían agrupado detrás de él. Su ceño estaba marcado con claridad, y en su expresión se leía una molestia evidente que no intentaba ocultar.
Lock, del lado de TBOH, se adelantó junto con sus hermanos, seguido de Choi Han y Rosalyn, y todos inclinaron profundamente la cabeza en señal de respeto y gratitud sincera.
—¡Joven maestro! ¡Le estamos muy agradecidos!
—¡Tsk!
Kim chasqueó la lengua con visible impaciencia y se dio la vuelta bruscamente, negándose a seguir mirándolos y poniendo fin a esa escena que le resultaba incómoda.
—¡Mi hijo es realmente asombroso! —exclamó Fredo con orgullo desbordante, sin importarle lo que los demás pudieran pensar.
Kim fingió no haber escuchado ni una sola palabra del vampiro y caminó directamente hacia su lugar, dejándose caer en el asiento en cuanto llegó.
Muy bien, por favor, regresen todos a sus puestos, indicó la voz de Estela, resonando con calma pero con autoridad.
Todos se movieron con rapidez para volver a sus sitios. Quienes todavía tenían ganas de acercarse a Kim se detuvieron a mitad de camino y se limitaron a observarlo desde lejos, respetando claramente su deseo de no ser molestado.
Witrina se sentó con una ligera decepción en el rostro; le habría gustado tener una charla más larga y tranquila con el joven maestro, pero comprendía que no era el momento. Paseton, al notar su estado, le puso una mano suave sobre el hombro para consolarla.
—Tranquila, hermana —le dijo en voz baja—. El joven maestro Cale es una persona muy reservada y cuidadosa con quienes trata; hay que tener paciencia para ganarse su confianza.
Ante esas palabras, la expresión de Witrina se suavizó y terminó esbozando una pequeña sonrisa de comprensión.
Poco después, la ruleta mágica volvió a aparecer en el aire, girando cada vez más rápido hasta crear un círculo borroso y brillante que atrajo todas las miradas.
¡Ding!
Un sonido claro y agudo marcó el final de su movimiento, y el nombre que quedó iluminado ante todos fue: Valentino.
El joven dirigió la vista directamente hacia la pantalla, concentrándose por completo mientras pensaba en el número que había elegido.
—216 —anunció con voz firme.
Perfecto, entonces damos inicio a esta nueva parte, anunció la voz de Estela, y la sala quedó en silencio, lista para ver lo que se revelaría a continuación.
ESTÁS LEYENDO
¿el final? (TBOH React To TCF)
FanficCale descansaba cómodamente en su cama... De repente fue llevado a la dimensión del Dios de la muerte que lo veía domir plácidamente para previo despertarlo... ¿Porque fue llamado cale? ¿Acaso algo más inpedia su gran vida holgazana?
