Mientras que Wanda reportaba la desaparición de su esposa e hija en la policía de la localidad y a shield con sus ojos empapados y una pequeña quien le preguntaba sobre en donde estaba su madre.
Las desaparecidas desayunaban tranquilamente en la pequeña cabaña.
- ¿Cómo estará mamá? -preguntó la niña y Nat la observo suspirando.
- Nos ha reportado como desaparecidas ayer... eso me ha dicho Fury -la niña miró hacia abajo y jugo un poco con el tenedor.
- Que mierda. -exclamó y dejo caer el tenedor adentro del plato.
Su madre levantó la mirada ante eso y Lena la observo con ojos fríos.
- Lo siento... estoy intentando. -dijo Lena antes de que Natasha volviera a hablar.
Natasha trato de volver a la comodidad dándole una leve sonrisa a la pequeña.
Sin embargo, ella sólo observo el plato sin querer escuchar nada.
Se preguntaba constantemente el: "¿Por qué?" Porque en vez de simplemente avisarle a su madre y separarse sin dolor, su segunda madre había decidido el fingir su muerte y probablemente dejar destrozada a Wanda.
- Se que no lo entiendes... no tienes porque hacerlo. Pero te prometo que es lo mejor. -habló Natasha y la niña se levantó de la mesa dejando a la pelirroja mayor sola y confundida.
- ¡No estoy enojada contigo! ¡Solo no te entiendo! -Escucho Natasha el grito de la pequeña desde probablemente una de las habitaciones de lo que ahora llamaban; "casa" Aunque no se sintiera como una.
La mayor suspiro y levantó los platos de la mesa llevándolos a lavar sin darse cuenta que al mismo tiempo su esposa estaba haciendo exactamente lo mismo.
- ¿Mamá ya vuelve? -preguntó Lia desde su silla.
- Si, cariño... ya vuelven. -mentía Wanda fingiendo una sonrisa.
Su esposa e hija estaban desaparecidas y no tenía el valor para admitirlo.
Suspiro y lavo uno de los platos que había usado.
Agarro uno con fuerza y lo estrelló contra el fregadero.
La niña miró confundida a su madre desde el lugar en el que se encontraba.
- ¡No romper cosas! -exclamó la niña y su madre sonrió amargamente.
- Lo se, peque... mamá ha cometido un error -contestó Wanda y tomó a la niña en brazos, para cambiarla para ir a el jardín.
Al igual que Natasha solía hacer todos lo días.
- Bien... a cambiarse -murmuro Wanda y la niña comenzó a patalear.
- ¡Yo no ropa! -exclamaba ella.
A pesar de tener 5 años... Lia tenía un par de dificultades para hablar.
Wanda sonrió al escuchar eso y se dio cuenta que el único refugio que tenía por el momento era la pequeña pelirroja al frente de ella.
- Tu, Si ropa -contradijo Wanda y la niña suspiro rendida.
Rápidamente Wanda la tenía cambiada.
Pero antes de llevarla al jardín se frenó.
"No" se dijo a ella misma.
"No perderás a otra hija"
- ¿Sabes qué Lee? -preguntó la castaña y la niña la miró negando.
- No iras al jardín por un tiempo -murmuro ella y Lia festejo con sus brazitos bajando de los brazos de su madre.
- ¡Oh no! Mamá no esta, ¡No siesta! -exclamó la pequeña y Wanda la observo cabizbaja.
- Dormirás conmigo hoy -murmuro Wanda y Lee festejo colgándose de sus piernas.
Wanda dio un largo suspiro intentando no llorar delante de la niña.
-¿Mami triste? -preguntó Lia en un leve susurró.
- No... -mintió la castaña y camino hacia la habitación.
La niña se acostó encima de ella como lo solía hacer con su esposa.
Todo le recordaba a ella y le hacía preguntarse: "¿en donde están?"
Sin darse cuenta, de tanto pensar se quedó dormida.
Mientras tanto en la cabaña jugaban al UNO.
- Bien, gane -murmuro Lena y tiro la carta al pozo.
Natasha bufo y dejo las cartas sobre la mesa.
- No juego nunca más contigo. -exclamó Natasha haciendo que su hija sonriera por primera vez en el día.
- Si, seguro te ganare... otra vez -se burló la pequeña y Natasha sonrió mezclando las cartas.
- Solo una más ¡y ganaré! -habló la pelirroja mayor y Lena sonrió ante eso.
- Lo veremos.
Natasha repartió las 7 cartas y la ronda empezó.
- ¡Toma eso! -exclamó Lena tirando un +4, Natasha negó con un sonrisa burlano y tiro una carta igual sobre esa.
Lena sonrió y tiro la tercera copia.
- Mierda. -se quejó Natasha.
Observo a Lena quien la miraba divertida y contaba las cartas que Natasha levantaba.
- 12 ma, levantaste solo 8 -Avisó Lena y Natasha rodó los ojos tomando 4 cartas más.
- ¿que color? -preguntó Natasha y la pelirroja menor observo sus cartas.
-Verde -Natasha rápidamente tiro una carta y Lena tiro una seguida a esta.
- ¡Me queda una! -exclamó Lena y Natasha bufo tirando una carta nuevamente.
Lena tiro la que le quedaba y sonrió.
- Gane... otra vez. -se burló Lena y su madre le dio una corta sonrisa acercándose a la mesada.
- ¿Chocolate? -le pregunto sacando una barra de su bolsillo, la niña asintió y Natasha le ofreció un pedazo.
Lena lo tomo rápidamente y le dio un mordisco.
- Es el chocolate favorito de mamá... y el menos favorito de Lee -murmuro Lena viendo el embase y Natasha suspiro.
- ¿Las extrañas? -preguntó la mayor y Lena asintió.
- A mamá si... a Lee, no tanto, dame un tiempo -contestó ella y Natasha soltó una risa.
- ¿Qué problema tienes con Lee? -inquirio la Madre y Lena levantó sus hombros.
- ¡Me sigue a todos lados! -exclamó enojada y Natasha la observo negando.
- Te ve como un ejemplo... eres su hermana mayor, tendrás un descanso de ella... pero en cuanto volvamos, debes tratarla bien, es pequeña -habló Natasha y Lena bajo la mirada.
- Creo que ya lo habíamos hablado ayer -exclamó Lena recordando lo que hablaron en el auto.
Natasha suspiro y le dio un abrazo a su hija.
- Estaremos bien pequeña -exclamó y beso su cabeza.
Lena suspiro apoyándose en su madre.
- Tengo sueño... y estoy triste -admitió y Natasha sonrió.
- ¿Puedes dormir conmigo? -preguntó Lena y su madre asintió.
- Por supuesto pequeña -volvió a besar su cabeza y apago el televisor.
Un par de largos años les esperaban a las cuatro.
ESTÁS LEYENDO
home.
Hayran KurguLa familia Romanoff tuvo desde siempre una vida tranquila, hasta que una ex viuda que se encuentra controlada por hydra tiene la misión de capturar a Natasha Romanoff y su hija mayor; Lena.
