Juliana y Valentina, cómo habían acordado, salieron a pasear por los alrededores de la hacienda y por primera vez la pelinegra montaría en Utopía, campeón mundial en varias disciplinas, así que se sentía muy emocionada, pero también nerviosa de estar a solas. La ojiazul le explicó algunas cosas sobre el poderoso e inteligente ejemplar y le mostró algunos trucos del animal para impresionarla. En principio, ambas estaban muy cohibidas y resultaba normal, se trataba de su primera cita oficial y cada una tenía claro que lanzarse a lo que sentían era lo correcto, pero no sabían con exactitud lo que pensaba la otra. Así que reinaba ese "miedo" de cuál sería el siguiente paso.
- Utopía es hermosa y muy inteligente, es fascinante - sonrió y el caballo relinchó a modo de agradecimiento por el cumplido y la caricia que recibió de la morena - No se parece al resto, es como distinta de todos los demás, es increíble.
- Lo que pasa es que no es un ejemplar común, es un hannoveriano, una raza especializada en la competencia de alto nivel. Por eso es más musculosa, fuerte y alta, poseen una inteligencia superior al resto y eso permite que se les pueda entrenar con más facilidad - explicaba mientras caminaban despacio - Y bueno, aparte de eso, Utopía es una reina - dijo orgullosa - tiene espíritu de campeona y por eso nunca se rinde.
- Es como tú - respondió la morena y la ojiazul la miró sonriendo - la quieres mucho ¿cierto?
- Con ella alcancé el Olimpo del mundo de la equitación, ganamos un par de juegos olímpicos, recorrimos medio mundo acumulando premios y, lo más importante, ella fue un regalo de mi madre - comentó con nostalgia - Me dijo que ella sería mi mejor compañera, que a su lado cumpliría todos mis sueños, y no se equivocó.
- Las madres nunca lo hacen - acotó.
- Yo sí, y mucho - suspiró - A veces siento que no le he dado a mi Gala la vida que merece una pequeña de su edad - reconoció con pesar - Me ha ganado la tristeza y mi propio dolor, tal vez por eso le he fallado tanto.
- Eso no es cierto - la detuvo - Gala te adora, te admira y es muy feliz a tu lado, lo he podido ver en estos meses. La devoción que sientes por ella es otra cosa, a pesar de tu carácter difícil, por decir lo menos, cuando estás con ella eres otra persona y te sale esa sonrisa hermosa que tanto me gusta. Se te forman esos hoyuelos tiernos en las mejillas y se achinan tus ojitos - ambas se sonrojaron y decidieron detener su caminata - te aseguro que ella es feliz cuidándote y con todo lo que haces por ella.
- Gracias por decir esas cosas, viniendo de ti significan mucho para mí - se puso frente a ella - Sé que no soy una bolita adorable de ternura y amor, que tengo un carácter de los mil demonios, pero yo, yo puedo cambiar Juls - era la primera vez que la llamaba de esa forma tierna haciéndola sonreír - Y quiero hacerlo, quiero ser mejor madre para mi niña y aprender a ser una buena pareja para ti, que te sientas bien conmigo y demostrarte que vale la pena jugarnos todo por esto.
- ¿Y qué es esto? - preguntó mirándola a los ojos, necesitaba estar segura de que ambas iban en la misma dirección.
- Algunos le llaman amor, lo veo más como locura - sonrió - Es un mar de sentimientos que solo tú despiertas en mí, esas ganas locas de verte a toda hora del día, esta necesidad de tenerte cerca y verte sonreír - acarició su mejilla con ternura, sabía que era momento de confesar todo lo que llevaba por dentro - Yo nunca me sentí así, y sé que no soy el material perfecto para ser novia o pareja de alguien tan lindo y noble como tú, pero si me das una oportunidad prometo esforzarme y hacer que merezca la pena – sin esperar su respuesta la besó despacio y ella sonrió sobre sus labios.
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Luna Encantada
FanfictionLa vida de una joven viuda, Valentina Carvajal, y su pequeña hija, Gala, cambia para siempre cuando reciben la llegada de Juliana Valdés, la nueva niñera.
