Especial I

518 69 7
                                        

Como cada día desde que regresaron a vivir a Luna Encantada, Valentina practicaba con Utopía que, a pesar de los años, seguía siendo un ejemplar casi único. Su gracia, su energía y fortaleza, así como la conexión con su amazona, estaban intactas. En el campo parecían una sola, las mejores amigas posibles unidas por un vínculo tan entrañable y profundo que solo crecía con los años. Juliana la observaba con una sonrisa en los labios y la fascinación brillando en sus ojos, la admiraba, se derretía ante la fuerza y la belleza que desprendía su ojiazul y ese dejo de perfección de quien sabe que es la mejor en lo que hace sin importar el paso del tiempo. Le sonrió a su esposa mientras bajaba del caballo y caminaba hacia ella sonriente, adoraba que fuera a mirarla y permaneciera durante largo tiempo allí. Continuaba sin creer lo afortunada que era, sus hijos felices, Valentín creciendo saludable y encantador y Gala alcanzando sus sueños, peleando por cada meta propuesta, y su mujer, su solecito, a su lado, apoyandola en todo y siendo la mejor compañera de vida que alguien pudiera desear. Era su amiga, consejera, su amante, su socia en la empresa y, lo más importante, la madre perfecta para sus hijos.

Pensé que estarías en la escuela, anoche me dijiste que tenías una reunión a primera hora - habló la castaña al llegar a ella.

La asistente del señor Benson me comunicó que tenía un tema familiar y no podría asistir, se reprogramó para mañana y quise venir a respirar aire puro antes y a ver a mi diosa hacer lo que más ama - respondió y le guiñó un ojo en forma pícara.

Lo que más amo eres tú y nuestros hijos - se escuchó el relincho de Utopía a modo de queja - Deja de llamar la atención que tú también eres parte de la lista - el animal se alejó como si el comentario la hubiera ofendido y Juliana se carcajeó mientras su mujer la atrajo por la cintura y juntó sus cuerpos.

No vais a cambiar en la vida, siempre con vuestras peleas de niñas - comentó sin dejar de reír.

Es que es caprichosa, si no es el centro de atención y la protagonista se muere - esta vez rieron las dos.

Me encanta verte reír, eres tan hermosa - contempló su rostro con devoción absoluta - cada día me enamoro más y más de ti - confesó la pelinegra y no mentía. Su corazón latía enloquecido ante la belleza de su mujer y su alma tenía un nombre grabado: Valentina Carvajal Valdés..

Me voy a sonrojar - respondió en broma.

Sabes que me enloquece verte cabalgar, me pone cachonda ver como tu melena juega con el viento, la fuerza de tus brazos al tomar las riendas, el sudor en tu frente, el rosa de tus labios cuando los humedeces con tu lengua a causa de la sed - se mordió el labio inferior - me tiemblan las piernas cuando vienes hacia mí y me vibra el botón del placer cuando me pegas a tu cuerpo como ahora - la más alta miró sus labios y la apretó más contra ella antes de besarla. No fue un beso delicado ni paciente. Fue de esos que nacen después de contenerse demasiado tiempo, aunque llevaran años casadas y ya conocieran perfectamente cada gesto de la otra. Juliana respondió con la misma intensidad, rodeándole el cuello con los brazos mientras una risa ahogada se escapaba entre beso y beso.

Estás loca - murmuró la pelinegra, sin alejarse.

Por ti, mi amor, me quiero perder en tu cuerpo aquí y ahora - respondió Valentina, antes de volver a besarla. La morena sonrió contra sus labios y tiró suavemente de ella, acercándola todavía más. El beso se volvió más lento por un instante, pero no menos intenso. Había complicidad en cada movimiento, esa confianza absoluta de dos mujeres que se conocían de memoria y, aun así, seguían encontrando maneras de sorprenderse.

Estaban completamente perdidas la una en la otra, en las ganas de poseerse una vez más, como si las horas de sexo que tuvieron en la madrugada no hubieran sido suficiente. Deseaban volver a fundirse una en la otra, devorarse hasta saciar mínimamente las ganas que nacían desde sus entrañas. El beso terminó solamente porque ambas necesitaron oxígeno.

Luna EncantadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora