-Ohm ¿Qué pasa?- dice Boun entrando a la habitación alterado. Pero nada más ver las alas de Prem, este se quedó sin habla. Boun nunca hubiera podido imaginar que conseguiría enamorarse más de Prem.
-Wow- dice Aya atónita al ver a Prem -Te ves increíble- se acerca a él y lo ayuda a levantarse -Dime como te sientes, te ha dolido, cuéntamelo todo- dice inquieta.
-Ya Aya déjalo. Acaba de hacer una transformación a ángel debe de estar cansado- se acerca Boun y abraza a Prem de la cintura -Eres increíble. Ves, te dije que eras un ángel, bueno concretamente eres mi ángel-
-Y tú siempre has sido mi demonio- al sentirse tan feliz por estar junto a Boun sus alas se abrieron.
se escucha un carraspeo de parte de Ohm -Perdonad parejita pero tenemos trabajo, hay que acabar con unos demonios. Os importaría dejar de daros arrumacos delante de todo el mundo- los mira mal Ohm.
Avergonzado, Prem se separa del pecho de Boun -Tienes razón, tenemos que acabar con esos demonios ¿Cuál es el plan?-
-Hay que conseguir la espada flameante, esta es la única alternativa para acabar con todos los demonios sin la necesidad de que Boun termine yéndose al infierno. Pero hay un problema, esta no está en nuestras manos-
-Y ¿Dónde está?- Pregunta Prem.
-Ese es el problema, que no lo sé- mira a Boun.
-A mí ni me mires, no tengo ni idea. Alguna idea o pista de como es-
-Es de plata, su mango tiene la forma de una cinta enroscada y la empuñadura y el filo están unidos en el centro por una pequeña figura del rey del purgatorio, la muerte y de ell...-
-De ella salen dos alas negras, verdad- termina de decir Aya sorprendiendo a todos -shhh, dejadme pensar, la tengo en mi cabeza- cierra sus ojos.
-Como lo sabe- le susurra Prem a Boun.
-Porque es una amante de las armas- se ríe al ver la sorpresa de Prem y Ohm y lo concentrada que estaba Aya.
Después de unos segundos de estar pensando Aya recordó donde estaba la espada -Lo tengo, está en una exposición a unas tres manzanas de aquí. Esta dentro de una urna de cristal, así que deberemos robarla- agarra a Ohm del brazo -Me lo pido, vamos Ohm-
-Espera, porque me metes a mí, llévate al otro demonio- se resiste Ohm.
-Yo tengo que reunir a todos los demonios en el mismo lugar, así que te toca con la diablesa-
Al decir eso Aya de un empujón lo sacó de la habitación junto a ella para ir a por la espada.
-Y dime cual es tu idea para robar la espada-
-Fácil- mira su móvil para ver la hora -Cierran en tres, dos, uno- al terminar la cuanta atrás el segurata de la exposición cerro las puertas y se fue -Solo tenemos que hacer un intercambio, ya no hay nadie-
Ohm se queda atónito -¿Cómo sabias que iban a cerrar?-
-No es la primera vez que entro a escondidas en esta exposición. Me gustan las armas, pero paso de pagar y estar acompañada de gente mientras estoy disfrutando- lo mira con una sonrisa.
-Esta bien- no sabe que decir -En fin volviendo al caso, como vas a cambiarla lista. Es un arma no un juguete-
-Mi querido amigo Ohm, creo que es hora de que sepas cual es mi don de diablesa. No solo Boun tiene sus truquitos- se aparta un poco de él, cierra sus ojos y deja sus manos extendidas con las palmas hacia arriba, poniendo en estas un poco de polvo -Sino que yo también- en ese momento una especie de humo negro empezó a salir de las manos de Aya y el polvo se materializó convirtiéndose en el arma.
-¿Cómo has hecho eso?-
-Puedo materializar el polvo, solo tengo que pensar en el objeto que deseo crear- dice mientras comprueba que la espada está en perfectas condiciones -Vamos es hora de conseguir esa espada-
Nada más decir eso los dos se dirigieron a la puerta principal de la exposición y gracias a la llave creada por Aya mediante el mismo método que había realizado la espada, abrieron la puerta y fueron junto a la espada. Esta se encontraba dentro de una urna de cristal. Pero para la sorpresa de las dos personas que se encontraban en la habitación solo debían levantar la urna, sacar la espada original y poner en su lugar la otra. Por ello, en menos de un minuto la espada estaba en manos de Aya y Ohm y se dispusieron a ir rápidamente al Devil , lugar en donde Boun había decidido llamar a los demonios.
Mientras tanto Boun y Prem...
Decidían después de un tiempo cual sería el lugar donde llamarían a los demonios y este lugar no podía ser otro que el Devil .
-Dime, que necesitamos para llamar a los demonios- pregunta Prem.
-Tengo que dibujar una estrella de Baphomet, un pentagrama invertido o también conocido como la estrella de Satán- Boun saca de su bolsillo una pequeña bolsa de tela negra, atada esta con una cuerda roja.
-¿Qué es eso?-
-Cenizas, con ella dibujaré el pentagrama-
-¿De quien son?- pregunta sorprendido.
-Son las cenizas de Adán, el primer pecador de la humanidad-
-Fue por eso que lo consideraron el primer mortal verdad, fue su castigo y el de toda la humanidad-
-Exactamente, así que todos los demonios aran caso a la llamada del creador del primer pecado, la desobediencia-
Boun se dispuso a dibujar el pentagrama en el suelo, mientras Prem cerraba todas las posibles entradas y preparaba todas las armas que tenían.
-Es el momento, para llamarlos debo prenderle fuego al pentagrama -lo mira fijamente- Por favor, te pido que te mantengas alejado, no puedes tocar el fuego que sale de las cenizas, ahora eres un ángel podría acabar contigo- lo coge de sus manos -Prométeme que te mantendrás alejado- le da una de las dagas de Aya para que se proteja.
-Te lo prometo- lo abraza fuerte -Pero tú también ve con cuidado, no quiero perderte. Te quiero-
-Yo también te quiero- lo agarra de su rostro y lo besa.
Después de un corto tiempo, era la hora. Boun encendió su mechero y lo dejó caer sobre las cenizas, haciendo que estas se prendieran en cuestión de segundos, saliendo de estas un espeso fuego de donde algunos demonios empezaban a salir y rodear a los chicos.
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Devil
FanfictionDesde el principio de los tiempos. El ángel Noppanut Morningstar. Bueno también conocido como Boun, fue desterrado del cielo y condenado a reinar en el infierno por toda la eternidad. Hasta que decidió tomarse unas vacaciones... El lugar, uno en el...
