Cap 1

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Emel en el multimedia.


—¡Hermana Emel!— escuché a mi hermano menor por tres años correr hacía mi. En cuánto se acercó, rápido lo abracé.

—Hola Emir—  me sonrió, una bella sonrisa que si quisiera pudiera apoderarse del mundo gracias a su sonrisa tan perfecta —¿Como estás hermanito?— le pregunto interesada, él se sienta a mi lado, estábamos sentados en unas sillas de madera adentro del establo.

—Bien hermana, gracias— yo asentí con una sonrisa, para luego arrecostarme para quedarme mirando el techo
—Hermana— escucho como me llama de vuelta.

—¿Mhm?—

—Me gustaría...— hace una pausa para continuar —Que me entrenaras. Eres buena en eso de las artes marciales— lo pienso por un momento, pero no me convence. Niego con la cabeza en respuesta.

—¿A cambio de qué?— le digo, tratando de hacer un trato. Él parece impresionarse.

—¿Que?—

—No te pienso entrar Emir— le menciono con un tono frío y distante. Él se pone serio.

—Soy tu hermano, Emel— yo me río tras eso.

—¿Y...? Tienes que esforzarte por ti mismo ¿Te piensas que todo lo que me sé me lo enseñó alguien de la familia? Todo lo que he aprendido, ha sido gracias a mi esfuerzo—

—Sigues con la misión de ser la mejor Mafiosa ¿Cierto?— sonrío de lado de forma presumida —Yo confío en ti— lo abrazo de manera inesperada —No planeo ser un gran mafioso— yo me encojo de hombros.

—Niños— esa era la voz de mi querida madre (Nergis) rápido los dos nos levantamos.

—Mande madre—  ella abrió la puerta del establo de manera delicada, sonrío al vernos juntos.

—Vamos es el cumpleaños de vuestra prima— nos dijo, haciendo que ambos nos apresuraramos.

Sirin, era la menor de la familia, y hoy cumplía sus seis añitos. Era una enana de ojos cafés y cabello negro. Todos literalmente la amaban y la consentían.

¿No les había dicho como era mi físico?

Bueno... Tengo el pelo rubio, aunque no soy muy fan a ese color. Lo tengo hasta la mitad de la espalda, aunque a veces me lo dejó crecer y otras veces me lo corto por los hombros. Tengo unos ojos grandes de color verde (podría decirse que es lo que más me gusta de mí misma) Uff y mis labios carnosos con mi dentadura perfecta.

Lo sé, me describo de una forma muy presumida, pero me creo lo que soy.

Mi hermano, mi pequeño hermano a pesar de solo tener doce años es de lo más bonito. Idéntico a mi para así decirlo, la única diferencia es que el tiene el pelo negro (si, gracias a mi padre) De por si la única rubia de mi familia somos mi madre y yo.

Camino de la mano junto a mi hermano para ir al patio trasero de la mansión, y encontrarnos con una gran fiesta, decorada por globos morados por todas partes. Habían muchos niños corriendo a mi alrededor. Me río al verlos ¿Vendrán aquí por que son amigos de Sirin? ¿O por que sus padres nos tienen miedo?

—¡Feliz cumpleaños primis!— dijimos mi hermano y yo con las manos alzadas, la pequeña Sirin corrió de brazos abiertos hacía nosotros.

Sus hermanos nos miraban con mala cara, siempre tan amargados, por eso me caen tan mal.

Bueno. A continuación, les diré cómo está compuesto el árbol familiar:

Empezando por: el bisabuelo Cemal, es un anciano de bastantes años de edad, bastante amable en comparación a los demás de esta familia.

Una joven Mafiosa. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora