En un mundo moderno en el que los adultos apenas la entienden, Freen tiene que enfrentarse a nuevos sentimientos sobre sí misma y sobre su bully, Becca.
Adaptación de la novela "100 días para enamorarse"
La escuela se me hacia más animada desde que Becca dejó de molestarme. Nope lo intentaba, pero cada vez que lo hacia Becca lo detenía y lo convencía de que se fueran a otra parte. Salimos de la clase. Kirk y yo nos burlábamos del profesor. "Juro que el profesor resopla como cerdito después de cada frase. Tiene que ser una condición medica". Me reí. "¿Qué condición? ¿Cerdotismo?" Kirk se rie a carcajadas. "¡Hey Kirk!" Este tipo es tan fácil de manipular. Nita.. "Gracias por la respuesta que me diste. Me has salvado de suspender el examen". Sonrió. "No fue nada." Freen, ¡¡escucha lo que está pensando!! Si pudiera comunicarme a través de los pensamientos le gritaría que no, pero después de intentar hacerle llegar el mensaje, obviamente no lo recibió. Los pensamientos son una calle de un solo sentido, ya entendi.
"Oye, ¿podemos quedar más tarde para terminar el proyecto de Ética?". ¿Todavía no lo ha terminado? Dios mío... "Hoy no puedo. Un grupo de nosotros vamos a la cafetería a comer hamburguesas y batidas. ¿Quieres ir?" Por favor, di que no. "Sí, por supuesto, ¿puede Freen venir conmigo?" ¡¿Qué demonios Kirk?! ¡No quiero ir! Lo golpeé con el codo, pero me ignoró. "Sí, siempre y cuando ella se comporte". No puedo creer que a Becca le gustes. Te viste como un chico. "Me tengo que ir. Hasta luego". Le dio un beso en los labios y le limpió los restos de pintalabios a Kirk antes de marcharse.
Kirk va a ser tan insufrible después de esto. "¿La viste besarme? ¿Estoy soñando?" Tiré de su brazo para que siguiera caminando. "Vamos, Romeo". Siguió tocándose los labios. "¿Escuchaste sus pensamientos?" Suspiré. "Sabes que no le gustas de esa manera, ¿verdad?". Chasqueó los dedos. "Pero acaba de besarme. Tal vez está desarrollando sentimientos por mí, así que no pierdo la esperanza". Recordé la invitación a la cafeteria. "Por cierto, no voy a ir a la cafetería". Dejó de caminar. "Freen, por favor. Te necesito allí conmigo. Además apuesto a que Becca estará allí también". No necesitaba decir nada mas. Sí, voy a ir...
Caminamos hacia nuestros casilleros y vi que el mío tenía algo escrito. Freak Tortillera. "¡¿Quién ha hecho esto?!" Me llené de rabia y le di un puñetazo al casillero haciendo que la puerta se rompiera. "¡No me importa quién demonios hizo esto! Todos aquí se pueden ir a la mismisima mierda". Salí cabreada de allí antes de moler a golpes a alguien. Sabía quién lo había hecho, pero no quería más problemas. Oí a Becca corriendo detrás de mí. "¿Freen? Freen!" Dejé de caminar cuando estaba fuera del edificio. "¡¿Estás bien?! ¿Te has hecho daño?" Me miró las manos y lo único que pude pensar es que me las estaba sujetando.
Me sentí realmente tímida en ese momento. Mi rabia desapareció por completo. "Estoy bien, Beck". Ella me miró a la cara y sonrio. Me encanta cómo suena mi nombre cuando lo dices. "No veo ningún moretón, pero si te empiezan a doler los nudillos por favor ponte hielo". Asentí. No me había soltado la mano. "Vale, voy a regresar adentro. Tengo que esperar a Nope. Nos vemos luego". La sensación de calor causada por sus manos desapareció en cuanto se fue. Kirk observaba todo desde la distancia. Se apoyó en la pared, con los brazos cruzados mientras sonreía satisfecho. "Cállate." Levantó las manos. "Yo no he dicho nada".
La tía Mhee nos llevó a casa. Vi a un tipo subirse a una moto y saliendo de mi casa. Me pareció reconocerlo de alguna parte, pero no llegué a ver de quién se trataba por culpa del casco. Después de comer un poco de sopa de pollo y escuchar a la tía Mhee hablar de algunos clientes nuevos que tenía en el bufete, ella se fue a casa. Vi a mi padre cogiendo unos bultos y una maleta. "Oye, chiquita, tengo que irme por unos dias, ¿vale?". Volví a enfadarme. Mamá acababa de entrar en la sala. "¡Lo has echado de la casa!" Me gritó mamá para atras. "¡No lo he echado, Sarocha! No lo he echado, ¿vale? Tu padre quiere irse. ¿Qué quieres que haga?!"
"¡Si él se va, yo me voy con él!" Mamá se jaló del pelo con frustración. Kirk, que había presenciado muchas veces nuestras discusiones familiares, se fue a mi habitación. "¡¿De qué demonios estás hablando?! ¡¿Estás loca?! Tu no vas a ninguna parte, Sarocha!" Papá intervino. "Cariño, fue mi decisión. De todas formas no puedes venir conmigo". Me sentí al borde de las lágrimas. "¡¿Por qué no?! Soy tu hija". El abuelo Chim, que había estado escuchando a escondidas la conversacion probablemente todo este tiempo, salió de la cocina. "¡¿A dónde crees que vas, Robert?! ¿Dónde te vas a quedar? ¿Con tus amigos de la banda? Tienes un hogar perfectamente bueno aquí mismo. No necesitas ir a ninguna parte". Gracias, abuelo.
Las cosas se calmaron después de un rato así que me fui a mi habitación. Kirk y yo hicimos algunos deberes antes de irnos a la cafeteria. Mamá había entrado en la habitación para avisarme de que se iba a una fiesta con la tía Mhee. La ignoré. Ahora estaba enfadada con ella. Si no fuera por su indecisión, papá y ella estarían bien y él no querría irse de la casa. No puedo tener dos padres ausentes, simplemente no puedo. Cerró la puerta y Kirk suspiró. "Fuiste un poco grosera, Freen". Me encogí de hombros. "Ya da igual". Kirk sacudió la cabeza. "Deberíamos ir a la cafetería". Quería pegarle. "Kirk, sabes que los que van a la cafetería son probablemente los que 'decoraron' mi casillero".
"Lo sé. Por eso tienes que ir para que vean que no les tienes miedo ni te molestan con sus estupideces". Odiaba cuando decía cosas con sentido. No era muy a menudo, pero cuando sucedía era tan molesto. Puse los ojos en blanco y cerré la computadora. "Vámonos antes de que cambie de opinión". Saltó emocionado. "Busquemos el atuendo perfecto para ti". Miré mi ropa. "Creo que esto me queda bien no"? Me ignoró y empezó a rebuscar en mi armario un nuevo atuendo para mí.
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