He volado por los cielos en esta fresca mañana, planeando, sientiendo el viento chocar contra mi rostro y la adrenalina de la velocidad. El sol que me cubre ilumina la ciudad que a lo lejos parece ser aún más pequeña que yo. No me hace falta nada, vivo las sensaciones que me regala la incertidumbre y por lo general no están nada mal.
Decido bajar un poco la intensidad de mi vuelo y comienzo a descender con precaución. Hay un arbusto de bayas cerca y es hora de comer.
Me detengo y las huelo, con mi pico decido tomar uno de los pequeños y apetitosos frutos, es delicioso, el placer de sentir cómo el alimento nutre mi alma, la sensación más hermosa de la vida, la frescura y el dulzor que calman a mi hambre, es perfecto.
Ahora necesito saciar mi sed, así que me voy caminando por rato en el parque, encuentro una enorme fuente con resplandeciente agua, el sonido de las gotas me recuerda al propio aleteo de mis alas, chop, chop.
Entro unos segundos, es reconfortante, la fresca y limpia agua que ha calmado mi sed.
Me sacudo un poco y emprendo nuevamente mi viaje.
Hacia el cielo, dónde la paz es todo lo que cabe aquí, comienzo a subir a medida que el esfuerzo de mis alas dan para más cuando una luz roja se enciende casi contra mí, me distraigo al igual que el conductor del auto que ha estado apunto de arrollarme. Agito con violencia mis alas pues mi pánico me ha descontrolado, he perdido la noción del espacio y no sé en dónde estoy, el miedo me invade y está no es mi zona habitual, el ambiente desolado, el agua verde pantanosa y los insectos por doquier. Algo no se siente bien.
Intento elevarme pero me lastimado un ala al escapar, no puedo subir más, no tan alto como solía andar, me detengo a respirar sobre un tronco, el agua a mi alrededor huele mal y sé que aquí no me podré bañar. Ha sido un maravilloso día, me quedo a reflexionar, quizá debería volver a aquel lugar en donde mi paz se ha quedado, pienso y luego el dolor intenso de los dientes afilados en los que he quedado clavado me obligan a reaccionar, tarde, mis heridas son letales y moriré, en el caimán que yo mismo me posé.
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Desde mis ojos
PoetryDesde mis ojos es mi percepción del mundo, es un conjunto de ideas, ensayos y poemas que he recopilado a lo largo de mi vida y lo he decidido compartir con ustedes, queridos lectores. Aquí hablo sobre el amor, la muerte, la felicidad, la amistad...
