Ayer nunca terminé mi parte del collage, asi que comencé desde temprano a hacerlo, queriendo marcarle a Damon, sin embargo, no lo hice con él sino con su amigo.
Tuve que llamar a Erick otra vez para contarle mi confusión porque la verdad me sentí culpable e idiota; aún más cuando él se echó a reír en plena llamada diciéndome que yo de verdad estaba ciega por no haber notado el parecido entre ambos. En serio, nunca me molesté en detallarla de rostro, aunque eso Erick no lo entendió y siguió burlándose de mí. Luego me dijo si saldría hoy a lo que terminamos volviendo al tema de Damon, ya que le expliqué que estaba haciendo el collage. Me dijo que por qué no iba a su casa, cosa a la que me negué.
Ahora, terminando mi parte, cuelgo con Erick y me quedo mirando a la nada considerando si volverlo a llamar, sin embargo, le mando un mensaje diciéndole que ya terminé e inesperadamente responde con un OK. Le mando foto del mismo al segundo, y me responde diciendo que está lindo cosa que me hace fruncir el ceño ya que no es una respuesta muy él, pero no le doy importancia.
"Ajá y que? Voy a tu casa?" Le pregunto, mandándole un sticker de un gato.
"Síííí".
Me quedo mirando su respuesta algo extrañada. Primero me dice que quedó lindo y ¿Ahora acepta que vaya a su casa? La verdad esperaba un «yo voy a la tuya» o «un mañana terminamos».
"Seguro???"
Me responde con el mismo sí, junto con un sticker de gato lleno de corazones y pongo una mueca, hundiendo más el entrecejo. ¿Será que se siente mal? Retrocedo nuestro chat y me fijo que el único sticker que me ha mandado fue hace tres días cuando lo estaba molestando en una conversación al azar, y el mismo dice «come mierda».
Suspiro levantándome de la cama para irme a bañar por fin, y cambiarme de ropa para... ir a la casa de Damon.
○
—Debes aprender a manejar.
—Algún día. Ahora tengo otro objetivo —le contesto mirando a través de la ventana.
—Espero y sea solo tener la otra parte del collage —mira la pizza en mis piernas.
—Te dije que mi intención es mantener la paz entre él y yo.
Murmura un «claro» poco convencido y yo me quedo pensando, hasta que...
—¿Y qué? ¿Te vas a quedar ahí o vas a bajarte? —me dice papá acelerando el auto.
—Gracias, Braiden, por traerme.
—Sí, ajá, bájate antes que te arrepientas.
—Estoy decidida. Solo vengo a hablar con él.
—Como sea. Nos vemos.
Salgo del auto encaminándome a la reja de la casa frente a mí. Me detengo observando. Es bastante linda de estilo colonial. Veo por la reja el jardín bien podado, más el camino de grava que lleva hacia el estacionamiento. En la planta de abajo no hay más que eso contando la puerta doble de madera para entrar a la casa y más allá de esta, un ventanal con vidrios polarizados. En el segundo piso hay más ventanas igual a la de abajo, con una terraza que puedo notar y es grande, y al otro lado un pequeño balcón sobresaliendo. Y en las paredes de color crema también veo lámparas dándole un toque más acogedor.
Me encanta.
—Hija ¿Solo viniste a observar la casa o qué? —miro a Braiden que esta fuera del auto cruzado de brazos.
—Estaba admirando el diseño.
—Como quieras. Katy me acaba de llamar —giro los ojos y él se acerca pasándome unos billetes—. Debo ir a la oficina por unos pendientes.
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Marcando los errores
RomanceLa rutina desorganizada y aparentemente tranquila de Tatiana se rompe cuando el pasado regresa, dejándola al borde de su poca estabilidad. Damon, el chico que siempre le gustó, vuelve a su vida, despertando emociones que siempre intentó rechazar. Su...
