Mi vida con los Lee (Camila)

19 5 0
                                        

NOTA: lamento la demora, no tenía mucha inspiración y me sentía muy deprimida en estos días desaparecida, pero, ya estamos de vuelta.


Vivir con los Lee durante este tiempo fue casi una terapia para mí, mi hermano venía a diario y entre todos cuidaban de mí, sin embargo, seguía sintiéndome una basura. No podía mirarme al espejo sin sentir asco ¿cómo pude dejar que hicieran esas atrocidades conmigo? Recuerdo el día que decidí contarle a Felix, sin pensarlo mucho comencé a relatar cada cosa que me hicieron y él sin decir una palabra me abrazó y lloró conmigo cómo si lo hubiese vivido.

Te dejaré en el salón - Minho se acercó mientras yo caminaba a la entrada de la universidad.

No, puedo hacerlo sola – me alejé de él.

No quiero que vayas sola - insistió y perdí la paciencia.

Ya basta Minho, no trates de ser amable conmigo y ya deja de tener pena por mí - alcé la voz – me iré con Felix- El rubio me alcanzó y dejamos a Minho en la gran entrada. Estaba muy nerviosa, conocer gente nueva no era lo mío y estar tantos años en una burbuja no me ayudó mucho, me senté en la parte de atrás del salón a esperar, ya que, la inducción del día anterior me la salté, la gente llegó y todos andaban en pequeños grupos, al parecer se conocían bien y eso me hizo sentir muy incómoda.

Hey yo te conozco – una voz femenina interrumpió mi lectura – Vanne mira es la chica del antro – la vergüenza invadió mi cuerpo.

Claro que sí eres tú - la chica de lentes se sentó a mi lado – nunca nos avisaste que estabas viva, tratamos de contactarte sin éxito, pensamos que te desagradamos.

Lo lamento, no soy muy sociable - pedí disculpas honestas.

Bueno yo te vi irte con un chico rubio guapísimo – la otra chica carcajeó llamando la atención de los demás.

Fran, tú encuentras guapísima a media población coreana masculina – solté una risilla.

Es que lo son – hizo un baile en su asiento.

Es mi vecino ese chico y le gustan los hombres - confesé.

Lástima ¿tiene hermanos? - me gustaba esta interacción tan natural con ellas.

Sí, son muy guapos - reímos y me sentí viva. Pasamos toda la mañana juntas y luego fuimos a comer al casino de la universidad, la señora Lee me había mandado el almuerzo así que solo fui a calentarlo mientras las chicas iban a comprar su comida

Pensé que jamás te volvería a ver – una dulce voz masculina interrumpió mis pensamientos. Me giré para verlo y el chico de la iglesia estaba allí, todo me devolvió a ese espantoso día y salí caminando lo más rápido, mi pierna ya estaba curada pero aún me dolía caminar.

No te vayas, quiero saber de ti – Joshua tomó mi brazo.

Debo irme - soné desesperada.

Pero dejaste tu comida allá, por favor almuerza conmigo – todo me abrumaba y no podía respirar.

Suéltala – Jeongin apareció a mi lado pidiendo de forma calmada aquella acción.

Lo lamento – hizo una reverencia ante Jeongin – en serio me gustaría conversar contigo Camila.

Ya vete o perderé la paciencia – Jeongin tomó mi mano generando aquella electricidad inexplicable en mí.

Aproximadamente estuvimos un mes en una dinámica fija, Jeongin y Felix siempre iban a almorzar conmigo y las chicas, Minho almorzaba unas mesas más lejos de nosotros con unos amigos demasiado guapos, las chicas se les acercaban y se sentaban a coquetear con ellos, pero yo era feliz con la presencia de Jeongin, Joshua por su parte me saludaba desde lejos con esa amabilidad que lo caracterizaba. Admito que me gustaba mucho Jeongin desde aquel beso que le di y el coqueteo descarado que Fran tenía hacia él me estaba poniendo muy celosa, lo peor, él demostraba que le gustaba esa forma de ser de ella, también era mi culpa por no contarle que sentía cosas por él.

My beautiful DemonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora