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Al llegar a la casa Shiba Taiju tomo a Takemichi estilo princesa y se lo llevó a al cuarto de invitados, su habitación tenía muchas imágenes de Kami-sama.

Takemichi: y soy yo quien busca venganza -dijo divertido.

Taiju: cállate y sólo disfruta -dijo tranquilo.

El más alto se llevó a Takemichi sin esperar alguna respuesta del pelinegro, al llegar al cuarto el ojiazul tomo el rostro de Taiju y le plantó un beso.

Taiju: tus labios saben a cereza -murmurro con suavidad.

El peliazul beso el cuello del pelinegro mientras que le quitaba con delicadeza su ropa, se notaba que era de marca y no quería arruinar el esfuerzo que Takemichi tuvo que hacer para conseguir la ropa.

Takemichi: eres tan lindo y considerado -dijo con una sonrisa.

Taiju:¿Yo delicado? Verás que tan delicado soy.

El ojiamarillo al ver que Takemichi no tenía más ropa lo sentó en sus piernas, Takemichi se mantenía tranquilo pero por dentro estaba nervioso y curioso de lo que Taiju le haría.

Taiju: quítame la ropa -dijo tranquilo.

Takemichi obedeció y lo primero que le quitó a Taiju fue su camisa, el menor se preguntaba desde cuándo Taiju se veía tan bien sin camisa y ese tatuaje que tenía en su espalda.

Takemichi:"nunca he Sido obediente...".

El pelinegro se detuvo con la camisa y empezó a besar el cuerpo del peliazul.

Taiju:¿Que haces? ¿Desde cuándo eres tan desobediente? -pregunto divertido.

Takemichi: desde siempre... Sólo que no dejo que la gente lo vea.

El pelinegro paso su lengua por el tórax del peliazul, a pesar de su contextura grande la piel de Taiju era suave. Antes de que pudiera seguir Taiju lo separó de su piel con una sonrisa divertida.

Taiju: te ganaste un castigo... Take.

Sin esperar respuesta Taiju beso con brusquedad a Takemichi mientras que lo sentaba cerca de su miembro para que supiera lo que le pasaría, al separarse un pequeño hilo de saliva los unía.

Takemichi: hazlo... -murmurro sonrojado.

Taiju obedeció y tomo las pequeñas piernas de Takemichi para quitarle su boxer y cuando ya estuvo totalmente desnudo puso las piernas del ojiazul en su cintura.

Taiju: no debes de quejarte, ya fuiste una perra con otros -dijo con una sonrisa.

Sin dejar que dijera algo Taiju beso el cuerpo de Takemichi con brusquedad y tranquilidad, su lengua pasaba por la blanca y delicada piel del pelinegro dejando algunas marcas en ella por otro lado Takemichi sólo podía gemir.

Taiju se quitó su pantalón y ropa interior dejando a la vista por completo de su cuerpo totalmente desnudo, Takemichi miraba de arriba abajo de lo hermoso y lo bien que se veía Taiju.

Taiju: no babees, se que soy hermoso pero sólo haré esto 1 vez.

Takemichi: será conmigo -dijo divertido.

Taiju rodó los ojos divertido por las palabras de Takemichi y sin perder tiempo entro en el ojiazul, se quedó quitó por unos minutos para que el pelinegro se acostumbrara a él.

Taiju: que estrecho eres... -murmurro excitado.

Takemichi: es muy grande.

Después de unos minutos Takemichi movió sus caderas para darle a entender a Taiju que se podía mover, algo que obviamente hizo.

El DesquiteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora