capitulo 5

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Álvaro seguía sin rumbo por el bosque. Completamente aterrado, ya había cruzado por todo lo que él conocía del bosque y seguía adentrándose aún más en lo profundo de la naturaleza, por suerte aún faltaban horas para que llegue la noche, cuando su energía por fin se vio consumida decidió descansar en la base de un árbol. "Que mala suerte el lobo se juntó con su manada y ahora me deben estar buscando" decía mientras recuperaba el aliento, pensando en cómo defenderse recordó que nunca le mostró su cabaña por lo que sería seguro regresar a ella, pero apenas quiso buscar su camino recordó que ahora se encontraba perdido.

Buscando como regresar parecía que solo daba vueltas en círculos y lo peor parecía que ya el sol se encontraba cerca de anochecer. -solo me faltaba esto- pensaba mientras buscaba un nuevo refugio provisional, no tardó en encontrarlo un árbol muerto que estaba hueco y para mejorar le habían crecido enredaderas que hacían que tenga un techo y paredes ideales para el frío de la noche, sin pensarlo se adentro en el árbol hueco y cayó dormido por la fatiga y exceso de ejercicio del día.

La mañana llegaba pero el sol ni se adentro dentro del árbol, las enredaderas hicieron su trabajo bien, Álvaro solo despertó cuando el hambre le hizo sonar su estómago. -que suerte que me lleve mis flechas y cuchillo- pensó el chico mientras recogía sus herramientas, marco con el cuchillo para poder reconocer el escondite provisional y empieza. Buscar una forma de regresar a su cabaña o conseguir comida, los minutos dedicado a explorar dieron un resultado positivo, Álvaro había conseguido comida y empezó a mapear el terreno, -siguiendo así regresaré a mi cabaña pronto- pensó muy positivo mientras caminaba encontrándose con un pequeño río, no dudo en tomar agua y lavar su artilugios que usó en su casería, y viendo el potencial del lugar se dedicó a descansar cerca.

Había creado una fogata y consumida la carne que cazó ahora dormía plácidamente escuchando los sonidos de las aves y el agua del río, el descanso se vio interrumpido cuando de golpe todos los animales cesaron de cantar y un escalofrío despertó al joven, mirando descosertado busco algún peligro, "no hay nada" dijo tratando de calmarse mientras se levantó en busca de regresar al escondite, cuando todo parecía calmado un nuevo sentimiento de estar vigilado invadió su cuerpo y por acto reflejo volteo la mirada, para su sorpresa tres tigre humanoides lo observaban a lo lejos, su miedo le recorría todo el cuerpo pero se quedó inmóvil viendo las criaturas.

Los tigres eran dos normales naranjas con líneas negras pero uno en particular era más llamativo, completamente blanco con líneas de un gris pálido, y aprecia que sus ojos eran verdes. Los segundos se hicieron eternos, Álvaro no quería más problemas pero cuando parecía que todo se solucionaría y el tigre blanco parecía querer irse del lugar. Los dos tigres naranjas lanzaron un rugido que logró sacar del trance al chico y comenzó a escapar, no volteo su mirada sabía que lo estarían persiguiendo sin duda alguna. Corrió lo más que pudo pero de golpe tropezó y cayó al piso, giro para ver qué fue lo que le hizo tropezar, su mala suerte siguió empeorando, era una especie de serpiente con la punta de su cola el aguijón de un escorpión, pero reaccionó a tiempo ya se escapó del reptil trepanado a un árbol, -solo me faltaba esto- pensó mientras creía que su muerte sería hoy si no era por los tigres, sería el reptil lo encontraría muy rápido.

Suerte el reptil no lo detecto y los dos tigres pasarán de largo, suspiro aliviado, pero llegó el tercer tigre y como acto del destino, la serpiente mordió al tigre blanco, dando un rugido de dolor que le llegó al corazón al joven y viendo el animal en peligro no dudo en ayudar, la serpiente. Parecía feliz al tener una presa más grande que el joven humano, pero antes de poder saborear su triunfo. Una flecha certera acabó con su vida. El tigre blanco vio sorprendido el acto y más cuando el humano bajo del árbol y quitó la flecha de la cabeza de la serpiente hibrida y con cuidado removió el animal de la pierna del tigre, el tigre miro confundido al chico no entendía que sucedía.

Álvaro por su aporte logró reconocer al serpiente, "es venenosa" grito aterrado después de reconocer al reptil, "ahora que hago será mortal para los mamíferos de gran tamaño antropomórficos" volvió a decir mientras miraba con preocupación al tigre notando que a diferencia del lobo de ojos azules que solo usaba un simple taparrabos, el tigre tenía como una túnica, parecía que los felinos eran más desarrollados que los caninos.

Álvaro decidió quedarse y saludar al gran felino pese que este mostraba orgullo y le gruñía cuando se acercaba, -es diferente lobo me hubiera atacado pero el felino solo no me quiere que este a distancia de el- pensaba mientras notaba esas diferencias de comportamiento, cuando pensó que todo saldría bien el tigre se desplomo perdiendo la conciencia, -al parecer si es venoso para los mamíferos de gran tamaño- dijo mientras cargaba al tigre notando que aún tenía pulso, logró llevarlo con dificultad al río donde logró lavar la herida y poder remover un poco del veneno, -que hago contigo- pensó mientras miraba al felino dormido.

Los minutos pasaban y Álvaro seguía con el tigre ventajas que su nuevo escondite no esté lejos del rio que podría mantener lo seguro al felino y darle agua más rápido, el joven seguía a su lado mientras pescaba con una caña de pescar muy improvisada "de no haber olvidado mi lanza en la cueva con el lobo tendría más facilidad para pescar- pensaba mientras separaba conseguir pescado para el tigre.

La noche llegó y por seguridad el felino se lo llevó a su refugio del árbol, había conseguido unos cuantos peces para el tigre y afuera del tronco preparo una fogata, la luna llegó a. Su punto más alto "media noche" exclamó el joven mirando la luna, decido dirigir su mirada al árbol el tigre parecía haber despertado pues en la oscuridad del árbol logró ver sus ojos verdes mirándolo, no tubo miedo no aprecian agresivos más parecía que lo estaba estudiando, "no te haré nada" dijo mientras se acercó al felino y entrego dos peces "supongo que comes pescado no" pregunto el humano mientras se alejo del felino.

Regreso a su fogata solo unos paso le separaba del felino, un repentino viento llegó haciendo que el chico se estremezca del frío "uff está será una noche horrible" dijo mientras se frotaba a sí mismo buscando aumentar el calor de su cuerpo, Estaba inmerso en sus pensamientos y buscando mantenerse valiente con el fuego y sus movimientos en su cuerpo tratando de ganar calor, cuando repentinamente una ola de calor llegó a su cuerpo sacándolo de sus pensamientos, "tigre" dijo sorprendido al notar que el felino le dio un abrazo pro su espalda como para calentarlo. -Pensará que tengo frio- pensó mientras sentía el calor del tigre y un leve ronroneo en su oído, haciendo que ambos miren al fuego cayendo poco a poco al sueño.

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