La noche estaba llegando notándose con la tenue luz naranja que llegaba a la habitación, Álvaro había perdido la cuenta de tantos mensajes que se dieron en todas esas horas, llenando la mesa de pergaminos escritos. Álvaro se maravillo con los conocimientos y la forma de expresarse del Tigre siendo bastante educado en sus escritos, además de un genuino interés en querer aprender el idioma del humano. Todo rastro de incomodidad parecía haber desaparecido cuando un maullido llamó la atención de ambos. al frente de ellos parecía un León de melena rojiza y ojos marrones con muchos pergaminos en mano y vestía una túnica completamente blanca con unos detalles en rojo, tenía una expresión que difícilmente el humano pudo identificar, Simhar se levantó acercándose al león mientras daba unos maullidos serenos tranquilizando al humano por el momento.
El león parecía tener una conversación civilizada con el tigre teniendo momentos donde ambos miraban al humano, pero siempre Simhar le mostro una sonrisa que calmaba a Álvaro dejándolo tranquilo pero curioso por saber qué decían, una vez que al tenue luz del atardecer finalmente desapareció el médico regresó con un par de velas encendidas acompañada de una gatita adulta de similar pelaje al médico con dos platos de lo que dedujo Álvaro serían una especie de pan cocinado. La gata adulta se mantuvo al lado del humano manteniendo una actitud maternal mientras intentaba distraer al humano mostrándole unos dibujos que se suponían era el dibujado sin duda por los pequeños de la casa. Alvaro solo sonrió y buscando un pedazo de pergamino escribió una runas para la felina que lo acompañaba —tu eres la esposa del médico verdad— dijo mientras mostraba las runas a la gata, ella solo se limitó a asentir con una sonrisa aunque para infortunio del humano esas palabra llamaron al atención del león que tomó el pergamino y leyó dando maullidos como si estuviera diciendo lo escrito en voz alta.
Shimbar tomó los pergaminos el león visiblemente molesto regresando al humano mientras maullaba al león, Álvaro no entendía nada ahora, todo parecía surrealista en este punto. Después de unos segundos de maullidos y alguno que otros ruidos leves el león puso su mano en el hombro del humano llamando su atención. sus miradas chocaron y el contraste era evidente, Alvaro Aprecia completamente confundido mientras que el león parecía mirarlo como buscando raciocinio o algo de en sus ojos, finalmente dio un suspiro y entregó un pergamino enrollado al humano, Álvaro levantó la vista y vio como el león dio unos pasos atrás mientras mientras ponía sus manos en su espalda, "supongo que quieren que lea esto" se dijo en su mente mientras abría el pergamino notando un mensaje escrito en las runas. —Soy Aureon el mayor sacerdote del reino y guardián de la biblioteca real, dices que tu hablas un idioma que nunca existió, me gustaría saber mas de ti, y saber si no eres un peligro para nosotros— leyó en voz alta dándose el lujo de que nadie le entendería, rápidamente escribió unas runas donde diría que estaba de acuerdo en cooperar con lo que necesiten antes de levantarse del asiento y mirar al león directo a los ojos con una mirada de confianza mientras le da una sonrisa entregando el pergamino.
Aureon Leyó en voz alta la respuesta dando respuestas mixtas entre los felinos presentes Simhar aprecia molesto por la insinuación mientras el médico y su pareja parecían más confundidos que seguros por su parte Aureon se veía completamente feliz de la respuesta, pero antes de poder entre que pasaba Simhar se puso en medio del humano y león dando una reprimenda al último, Álvaro solo se limito a ver que pasaba sin comprender nada, dejándose sentar en al silla de la mesa confundido. de pronto sintió un cálido toque en su hombro llevando por instinto la vista solo para notar a la felina dándole una sonrisa mientras tenía una mirada de preocupación y las orejas bajas, la conversación se terminó cuando el médico mostró una prenda de alvaro donde se podía ver el logo del clan lunar "oh ya me había olvidado de ese cinturón" se dijo en su mente viendo como todos se quedaron callados dirigiendo su vista hacia el humano. "creo que ahora si ando en problemas" se le pasó por su mente viendo al Aureon acercarse con una mirada decidida. Alvaro cerró los ojos esperando lo peor pero pasaron segundo y nada, con temor abrió un ojo viendo como el león de mala gana le estaba entregando un pedazo de pergamino.
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un mundo salvaje
Romancela historia de un humano que por azar del destino termina cayendo en un bosque inimaginable lleno de magia y seres fantásticos.
