Capitulo 24

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Álvaro despertó de golpe completamente asustado por el recuerdo del último vivido dejándolo completamente confundido, miró alrededor notando que estaba en una habitación de madera bastante amplia, —donde estoy— mirando confundido el lugar casi vacío y las sábanas blancas simples que estaban sobre él —esto no tiene sentido como llegue del bosque aquí— saliendo de la cama tratando de identificar el lugar hasta que noto un bulto al lado de donde durmió, dudando decidió quitar la sabanas que cubrían al ser solo para poder identificar a su compañero de cama —es el tigre— exclamó sorprendido mientras caía al suelo por la impresión solo para acto seguido después de calmarse un poco notar la figura del felino con algunas vendas en su cuerpo, pero todas estaban limpias sin rastro de sangre, Álvaro ladeó la cabeza aún más indignado y curioso —como demonios dormimos juntos— empezó a poner su mano en la nuca para recibir un acto reflejos e dolor la sorpresa del humano solo aumentó ante la revelarse por el tacto que el también tenia vendas en su cabeza, "esto no son buenas noticias" se dijo en su mente intentando buscar un espejo o algún objeto que sirva para poder mirar su reflejo.

La suerte del humano parece mejorar al encontrar en una mesa pegada a la pared y notar que se trataba de un tocador con un espejo oculto entre tablas de madera que adornaban el mueble haciéndolo ver como una simple mesa pegada a la pared, —al menos no me paso nada grave— se intentaba calmar al ver que en su reflejo solo se veía una simple venda sobre su castaño cabello sin rastros de sangre de por medio, —me pregunto por que me las pusieron— mirando a un curioso su reflejo empezando a tantear con su mano la zona de la venda para ver dónde le dolía, —AUCH— al tocar la parte central de su nuca al fin encontrando dónde está su dolor, aunque también se percató que esa zona estaba más acolchada de las venda y parecía tener plantas dentro —pero qué significa esto— estaba apunto de intentar quitar las vendas cuando sintió un agarre firme en su brazo, Álvaro levantó la vista percatándose que se trataba de un felino de un pelaje gris con manchas negras y ojos verdes lo mas sorprendente no era ver que tenia túnicas completamente negras y unos gantes en sus manos, sino era verlo ser un poco mas pequeño que el "será acaso un niño" se dijo en su mente viendo al pequeño felino con expresión de preocupación intentando evitar que siga tocando al venda de su cabeza, el felino logro retirarle la mano de la venda en movimientos lentos y calmados cambiando a una expresión mas serena, dándole una sonrisa sincera que emanaba una tranquilidad para empezar a dar unos cuantos maullidos leves casi como si susurrara mientras miraba al humano, Álvaro solo se limito a mirarlo confundido, algo que el pequeño felino noto al instante.

El felino gris levantó una de sus patas delanteras intentando mantener al humano en calma, para después dirigir su vista a la misma mesa que tenía enfrente, empezando a rebuscar entre el primer cajón, Álvaro solo se limita a observar incrédulo mientras el felino buscaba en la misma mesa en uno de sus cajones algo. Finalmente el pequeño felino saco un pergamino en blanco junto a un trozo de algo negro que el humano no supo identificar al principio peor una vez vio como ese felino lo usaba entendido para que era "que raro lápiz tienen aquí" se dijo en su mente aguantando al risa mientras veía al felino escribir en el pergamino, Alvaro tardo en notar que se tratan de las mismos runas que el usaba y le enseñaron aunque se notaba que la escritura del felino era terrible incluso peor que la de Álvaro en sus peores momentos de estudiante. —Huella, hoja, alas, una luna— habló en voz alta intentando reconocer el patrón dudando de sus palabras debido a lo mal que escribía el felino "creo que quiso escribir hola" se dijo en su mente mientras ladeaba la cabeza intentando descifrar el mensaje, el felino ignoró las palabras del humano siguiendo su escritura pacientemente, estrella fugaz, una hoja. " ahora dice yo, el mensaje es hola yo" se dijo en su mente viendo al felino escribir aun mas confundido, nube con tres líneas debajo de ella, un árbol, una línea zigzagueante que rápidamente reconoció como un intento de rayo por aparte del felino. "okay ahora puso la palabra ser ahora es hola yo ser" se dijo en su mente mirando atentamente el pergamino cuando el felino terminó la segunda palabra notando cómo seguía la forma de escribir, recordando lo que le costó aprender que se lee de izquierda a derecha como en el idioma humano, pero cada palabra de la oración va abajo de la anterior, el felino seguía ignorando al humano mientras continuaba escribiendo al siguiente palabra, Álvaro agradecía aunque en este idioma no existiera la conversión de tiempo y género en el dialecto haciéndolo bastante fácil para él el intentar aprenderlo. por esos pensamientos no se dio cuenta de que el felino terminó de escribir mostrándole el pergamino con el mensaje completo.

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