Pasaron minutos y los niños parecían más calmados, la niña jugaba con su muñeca de una tigre que parecía ser de tela rellena de algo suave, por su parte el niño parecía más entretenido acompañando a su padre en atender al tigre blanco. Álvaro seguía sin tocar su comida, con una mirada de desánimo mientras se apoyaba sobre un puño en su mejilla mientras jugaba con la comida con la cuchara de madera, sabía que era de mal gusto hacer esto pero la vista era repugnante lo único salvable era el aroma peor no era lo suficientemente bueno como para tentarlo a comer aun. Álvaro miraba de reojo a la pequeña familia felina que tenía al frente de él "se que esta mal rechazar comida pero esto es asqueroso sin duda lo más repugnante que he comido desde que estoy aquí" se dijo en sus pensamientos mientras dirigía su vista de nuevo en su plato.
su barriga empezó a gruñir delatando su hambre, Álvaro decidió tragarse su orgullo para intentar dar su primer bocado, sumergió la cuchara en la sopa dejando sentir los segundos pasar, cerró los ojos mientras lentamente acercaba la cuchara llena hacia su boca temiendo lo peor "mas vale que tenga buen sabor" se dijo en su mente mientras engullía la comida, sabor sin esperanzas la comida pero para sorpresa del humano, no supo nada, parecía comida de hospital desabrida y bastante simple al paladar, Álvaro se desanimó ante el sabor, no podría decir que supiera feo, es que casi ni sabor tenía, —esto es solo agua con carne y plantas sin sabor— dejó escapar sin darse cuenta que llamó la atención de los felinos presentes, el doctor se acercó con una mirada de curiosidad y genuina preocupación, Alvaro ignoró las reacciones solo dándose cuenta cuando sintió sus miradas dirigió la vista hacia los felinos "diablos dije eso en voz alta" su pensamiento lo envolvió en una vergüenza genuina "genial ahora pensaran que soy un desconsiderado" se dijo en sus mente mientras la palabra tonto llenaba cada vacío de sus pensamientos.
El doctor se acercó un un trozo de pergamino en la mano notándose algo preocupado en su mirada y que las orejas están agachadas, cuando la distancia se acortó lo suficiente coloco el pedazos de pergamino en la mesa dejando a la vistas las runas, Alvaro cerró los ojos esperando lo peor y con miedo abrió los ojos para leer las runas escritas por el medico felino.
—roca, luna creciente, lluvia, luna creciente, rayo— ... pasar
—luna creciente, alas, volcán, hoja— ... algo
Alvaro suspiro aliviado al notar que no entendieron lo que dijo y que solo tenían curiosidad por sus palabras, rápidamente volteó la hoja del pergamino para empezar a escribir la respuesta, —nada malo solo que le falto sabor a la comida— se expresó mientras mostraba las runas al médico, los niños rápidamente empezaron a reír y dar pequeños maullidos como si de una respuesta obvia se tratase para el momento, el mayor dio un maullido autoritario junto a una mirada seria haciendo que los pequeños se cayesen de golpe, Álvaro quedó paralizado ante esta acción, se estarían burlando de él acaso para que su papá les diera alguna reprimenda en este momento agradecería no entenderlos seria mas incomodo el momento de lo que posiblemente ya es, después de unos segundos donde el mayor de los gatos diera un especie de reprimenda a sus hijos regresó su vista al humano para tomar otro trozo de pergamino y escribir las runas de su respuesta, Alvaro leyó con atención las runas entendiendo el mensaje que había generado el medico "así que no tiene sal para asegurarse que no sea peor mi salud, es una broma solo tuve un golpe no enfermedades" se dijo en su pensamiento mirando al medico algo decepcionado por la explicación, pero antes de poder responder el tigre blanco despertó del sueño con un leve maullido de dolor captando la atención del medico ignorando a sus niños para atender al tigre blanco, Alvaro Volio a lo suyo comiendo su sopa solo para sintió como le tocaban la pierna siendo ahora el turno del felino niño el que quería decirle algo. Álvaro posó su vista en el niño esperando su reacción, el pequeño felino de pelaje grisáceo solo le dio un pedazo pergamino con algunas runas escritas de una manera muy torpe mientras le mostraba una sonrisa sincera y jugueteaba con sus manos de una manera super adorable.
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un mundo salvaje
Romancela historia de un humano que por azar del destino termina cayendo en un bosque inimaginable lleno de magia y seres fantásticos.
