Finalmente el médico terminó de limpiar al Tigre y aprecia ser turno ahora del humano, pues el médico se dirigió hacia donde estaba sentado con la misma esponja en la mano, Álvaro se limitó a mantenerse calmado viendo como el gato le quitaba con sumo cuidado las vendas de su frente y de reojo veía a Simhar ponerse una túnica elegante de colores morados y dorados dándole la espalda al humano "supongo que quiere darme privacidad" se dijo en su mente manteniendo al vista al felino blanco. Álvaro sintió un suave toque en su hombro regresando a la realidad mirando al gato médico que le mostraba una sonrisa sincera mostrándole unas runas escritas en sus almohadillas de su mano —curado— se veía escrito, el humano de pelo castaño solo se limitó a sonreír mirando nuevamente su reflejo en el espejo —me hace falta un corte de cabello y afeitarme, me veo terriblemente desalineado— dejó escapar mirando el terrible estilo que llevaba actualmente mientras posaba una mano en su intento de barba de adulto joven.
los dos felinos miraron confundidos al humano que no aprecia estar atento a sus acciones, siguiendo su intento de arreglar un poco su mal aspecto, Simhar se acercó y escribió unas runas intentando dar un mensaje al humano —que pasó algo mal con tu herida— logró leer Álvaro notando el mensaje en al mesa, dando una sonrisa afectuosa al príncipe felino antes de iniciar a escribir su mensaje en el reverso del pergamino, —no es eso, solo que tengo mi pelo muy largo y debo cortarlo— logró escribir haciendo que tanto el médico como el príncipe se sintieran aliviados al descartar sus preocupaciones, Simhar miro al medio dándole unos maullidos calmados antes de ver como el gato se retiraba del lugar dejando nuevamente al par solos, el humano nuevamente dirigió su vista a su reflejo dejando salir un suspiro al verse nuevamente como si esperaba que mágicamente se arreglaría de nuevo a un aspecto más pulcro —Grr... Ál... va... rrro— se escuchó una voz profunda y cautivadora que por puro instinto el mencionado dirigió la vista para ver al felino blanco mirarlo con una expresión neutra, —acabas de decir bien mi nombre Simhar— respondió incrédulo el humano sabiendo que el felino no entendería nada de lo que le decía.
Se formó un breve silencio en el ambiente pero no era incomodo o tenso más aprecia un silencio tranquilo como la calma antes de la tormenta, Álvaro sabía que la expresión neutra del felino no serían buenas noticias pero también sabían que no tenían cómo seguir comunicándose los pergaminos estaban escritos por completo y escribir sus reversos no era lo más como que se pudiera hacer. Finalmente el silencio se rompió cuando el médico regresó alegremente con un nuevo pergamino y lo que parecía ser un peine de algún material blanco, una tijera de metal y una navaja de cobre a juzgar por sus colores adicional de algunos envases que no sabía qué eran exactamente, no perdió el tiempo el médico y entregó el pergamino a Simhar y lo demás al humano antes de retirarse nuevamente, Alvaro ignoro lo que estaba pasando con el felino pero decidió empezar a intentar arreglar su apariencia usando la navaja para limpiar su rostro de la molesta y nada agradable barba que tenía en su mandíbula, una vez terminó y su rostro parecía más limpio gracias a la desaparición de la barba noto en el reflejo como el tigre se puso detrás de él.
Simhar le mostró el pergamino deseoso de que leyera el mensaje — Aureon quiere mandarte al campamento seguido de guardias para asegurarse que dices la verdad y no mientes o eres un producto de los demonios, pero por los dioses que defenderé me infiltrare en el grupo de vigilancia por favor no llames la atención, dudo que convenzas al mayor sacerdote y él tiene más poder que yo por ahora considera esto nuestra escapada romántica si me permites decirlo además quiero ayudarte con tu problema, es lo mínimo por ser tu pareja— una vez terminó de leer el mensaje escrito vio como el tigre tomó las tijeras y rápidamente empezó dar uso al peine y tijeras para darle forma a su cabello ondulándolo con el peine de algo parecido a marfil añadiendo volumen y textura, para finalizar usando peines y aceites de fragancias florales para darle un toque estético parecido a un estilo fusión griego y romano, Álvaro no pudo contener la sorpresa ante su peinado, no negaría que el tigre tenía buen gusto por que sin duda lo había dejado más guapo de lo que él podría haber intentado en toda su vida.
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un mundo salvaje
Romancela historia de un humano que por azar del destino termina cayendo en un bosque inimaginable lleno de magia y seres fantásticos.
