Desde Mondstat hasta el corazón

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Albedo se encontraba en el avión, siendo vigilado por Diluc y Jean, los agentes de Mondstat llevando a Albedo a la academia de Mondstat para mayor vigilancia. Albedo miraba la ventana viendo a Mondstat desde la distancia.

—Cuando lleguemos—comento Albedo, llamando la atención de Jean y Diluc—¿Puedo ver a Klee?

Diluc guardo su periodico y miro a Albedo.

—Lo haras pero bajo ciertas instrucciones—comento DIluc—Vas a entrar a rehabilitación por alcoholismo y drogadicción.

Albedo miraba a los agentes de Mondstat.

—Pero no es que estaras tan rigido—comento Jean—como vimos dentro de las evidencias, sabes tocar algunos instrumentos.

—Si, la guitarra—respondio Albedo—y tambien canto.

—Seh, pero es algo que le dejamos a otra persona—comento Diluc—ya que desde el primer día estaras en el club de musica.

—Vas a estar en la banda de la academia—comento Jean—dejaras de tocar en bares como exhibicionista de cuarta.

Esta última palabra le llamo la atención a Albedo, pues, el sabia que en los bares solo se quitaba la camisa y terminaba llamando la atención de casi el publico femenino y por allí del masculino.

—¿Que tiene de malo que me quite la camiseta?—

—El problema no es la camiseta—comento Diluc—El problema es con el proposito que lo hacias.

Esto llamo atención la atención a Albedo, acaso ellos sabían que él...

—Ah sí es, Albedo—comento Diluc—Sabiamos que promocionabas una imagen de adulterio en los bares.

—Y eso atraia la atención femenina y masculina—comento Jean—con eso ganabas dinero y en los bares tenían un contrato 50/50 en donde se dividian las ganancias.

Albedo se quedo un poco asustado.

—Por suerte, mandamos a cerrar aquel bar en donde te presentabas—comento Jean—El dueño casí pone una contra demanda ya que no sabía que eras menor de edad.

Albedo trago seco al escuchar aquello, el había metido en problemas al señor Kangio al mentirle sobre su edad, ahora no solo había perdido la amistad del señor Kangio, habia perdido a sus hermanos, a Xiao, a Kuki y su libertad.

—Puedo al menos mandar un pequeño mensaje al señor Kangio—

—No sera necesario—respondio rapidamente Diluc—El señor Kangio retiro los cargos siempre y cuando estes alejado de él.

—Puso una orden de restringcion—comento Jean—No puedes estar cerca de él.

Albedo quería romper la ventana del avión, queria destruir todo lo que estaba en aquel lugar.

—En serio no pue—

—No insistas—respondio Diluc—Solo empeoraras las cosas

Albedo se quedo en su asiento callado, viendo su ventana con profunda molestía. Lo unico bueno que tenía esta situación era que podria ver a Klee, tal vez haria bien las cosas y no confiaria jamás en alguien como su maestro.

El avión ya había llegado a Mondstat, y allí fueron recibidos por el oficila Venti, junto con sus asistentes Noelle, además de que estaban la oficial Rosaria junto con el oficial Kaeya, listos para escoltar a Albedo hacia la academia de artes de Mondstat.

Tanto Kaeya como Rosaria miraban al joven de reojo y le pusieron las esposas para meterlo en la patrulla

—Un movimiento en falso y terminaras bajo las rejas—comento Rosaria.

Dancing in the darkHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora