Llantas, fuego y demonios

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Después de los 4 días, Killjoy logró salir de la vigilancia de los agentes. Ella llego a la calle en donde el olor a gasolina, llantas quemadas y dinero era el ambientador del lugar. Y para Killjoy, era el paraíso, su país de las maravillas. Killjoy llego desde su auto de carreras y fue directo con Graves, quien tenia información de su siguiente contrincante.

-¡Pequeña ingeniera!-grito de la emoción Graves.

-¡Graves!-respondió con la misma emoción Killjoy.

Ambos se abrazaron de forma inmediata. Killjoy extrañaba a su 'abuelo' Graves.

-¿Porque te perdiste por tanto tiempo?-preguntó Graves.

-Tuve unos inconvenientes en el colegio-respondió Killjoy.

Graves solo volvió a abrazar a Killjoy, mientras ella observaba quien será su siguiente contricante.

-Y bien, vayamos al ruedo-dijo Killjoy-¿Quien es mi contrincante?.

Graves solo saco un cigarro y lo prendió y dirigió su vista a un punto alejado.

-Es ese chaval-dijo Graves y señalo con su rostro hacia el chico.

-El viene de una familia de abogados, estudia derecho-comentó Graves-pero es solo pura mascara.

-Adivino-dijo Killjoy-¿Esta allí por medio de contactos de familia?

-Exacto-aclaró Graves-El no sabe ni un pedo sobre derechos, el busca el dinero fácil.

Killjoy solo se fue a su pequeño taller y se cambio de traje, ella salio con el mismo look cuando se enfrento al modelo, una chamarra amarilla corta que denotaba sus atributos, unos pantalones negros flojos con unos zapatos deportivos negros.

-Una carrera y gano esto-dijo Killjoy.

Killjoy se metió en su auto, ella guio su auto a la pista de inicio. Alado de su auto se encontraba el del contrincante, un Cadillac de color negro, en buen estado, ella estaba pensando en que usar aquel auto, tal vez para ir de juerga o para ir de viaje hacia otro lugar o simplemente podría subastarlo en algún otro lugar.

-¿Lista para perder chamaca?-pregunto de forma descarada el "abogado".

-Ya lo veremos, farsante-respondió ella.

Ella conocía muy bien como era el perfil de los abogados, siempre llegaban al prostíbulo artístico de Jhin, cada uno se acostaba con sus "hermanos" mientras ella, por medio del sistema de reconocimiento facial integrado en las cámaras de las habitaciones, robaba y archivaba hasta el mínimo detalle de cada caso que han sido participes y de aquellos crímenes que han sido eliminados.

Ella conocía a cada uno de ellos.

Las luces del semáforo estaban en rojo, el publico se juntaba para ver el lugar, ver los autos rugiendo con sus motores, las luces cambiaron a amarillo. La mirada de Killjoy y de aquel abogado farsante estaban en el camino, y como si fuera a la velocidad de un rayo, las luces cambiaron de color verde.

Los autos salieron disparados de la linea de meta.

Desde las distancias, un joven con una motocicleta estaba observando como ambos autos arrancaban del lugar. El joven solo grababa con su teléfono para tener evidencia de Killjoy y así ayudar a sus "nuevos aliados" para sacarles información.

Mientras tanto en las calles, Killjoy y el abogado farsante estaban cabeza a cabeza, en las calles, ambos corredores luchando por el primer lugar, Killjoy conocía las calles como la palma de sus manos. Killjoy aun mantenía la adelantara, pero había algo que la asustaba de aquel abogado y es que se mantenía siempre atrás de ella. Eso le asustaba bastante.

Dancing in the darkHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora