VII

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Había sido una invitación extraña y poco planeada, su tía se había ido unos días de paseo con algunas mujeres mayores del centro de salud. Sería la primera vez para la anciana mujer en ver el mar, aquello le daba mucha alegría a él y de alguna manera verla tan emocionada le había servido como retribución a tantas horas de trabajo extra en Oasis.

Al principio creyó que Chanyeol se negaría a la idea de ir a un barrio marginal y entrar a una humilde casa como la suya, pero no fue el caso. No solo Chanyeol lucia realmente emocionado, sino que sin miramientos había entrado a su pequeña habitación para después tomar una siesta en su cama.

Por lo que el fiscal le había comentado, acababa de salir de un largo juicio y el cansancio se había apoderado de su cuerpo. Por las dos horas que Chanyeol estuvo dormido en su cama él se encargó de admirar su belleza. Podría haber preparado algo pero Chanyeol había llevado comida China y dejaron los platos vacíos antes de ir al mundo de los sueños.

Kyungsoo se daba cuenta con el paso de los días y semanas que Chanyeol era un hombre bastante dormilón, permanecía con una alta temperatura en el cuerpo aunque su piel era tan blanca como la nieve. Era un hombre precioso, y le causaba gracia que su ex mujer no se hubiese dado cuenta del maravilloso hombre que tenia enfrente. Pero él no era aquella desdichada fémina, él sentia su corazón acelerarse con cada caricia, cada susurro e incluso con cada sonrisa.

El pequeño mesero estiró su mano acariciando el cabello oscuro de Chanyeol, la cama era tan pequeña que él decidió permanecer sentado en  la alfombra de su habitación.

—Kyungsoo... — Susurró Chanyeol mientras abría los ojos —. ¿Qué haces ahí cariño? Ven...

Kyungsoo negó pero Chanyeol solo río, se levantó lentamente levemente. Capturó el pequeño cuerpo del mesero entre sus brazos y le recostó sobre la cama.

Los dedos de Chanyeol se deslizaron sobre la camiseta de Kyungsoo, apretó un poco sus pezones y mordió su labio.

Lo único que salió de los labios de Kyungsoo fue un gemido, sus mejillas enrojecieron y miró con cariño a Chanyeol.

— ¿Qué me están tratando de decir esos hermosos ojos ? —, Chanyeol inclinó su cuerpo para besar en repetidas ocasiones los labios de Kyungsoo creando un chasquido producto de la saliva —. Me encanta como me miras, pero es un enigma aún para mí descubrir la razón tras ese brillo.

—No es nada extraño....creo... — rodeo con sus brazos el cuello de Chanyeol, acarició su sedoso cabello y suspiró. Sus piernas se abrieron para aferrarse a la cadera del fiscal. —Es solo que ... pareces un príncipe, y yo un sirviente.

—No Kyungsoo —, interrumpió. Frunció las cejas y acarició con ternura las mejillas del menor —. Jamás te denigres de esa manera, no eres un sirviente y yo mucho menos un príncipe. Te veo como una maravilla de la creación divina, nunca había visto a un chico tan perfecto por dentro y por fuera, hermoso desde la punta de sus cabellos negros hasta los deditos de sus pálidos pies. Cada centímetro de tu cuerpo me enloquece y me hace entrar en un frenesí de emociones, es como si fueras una droga pero no me haces mal solo me llevas al Nirvana.

Kyungsoo boqueo, ladeó su rostro tratando de evitar esos ojos oscuros que le hacían temblar. Esa serie de palabras dulces no habían parado desde el momento en el que acepto la invitación de ir a casa de Chanyeol. Llevaban juntos cuatro meses exactos, y aún su corazón no resistía la belleza del fiscal.

—Eres un tonto...

—Kyungsoo, he estado pensando en algo y por favor dime si es muy atrevido de mi parte. No me he involucrado con tu trabajo porque... ya sabes, no quiero parecer el típico tipo rico que hace uso de sus conexiones para finalmente volver dependiente a su pareja —, con cariño Chanyeol sostuvo la barbilla de Kyungsoo haciendo que le mirara a los ojos nuevamente. Mantuvo su peso apoyado en sus rodillas y en una mano, bajo su cadera creando un sensual roce entre sus intimidades.

—Sé que no eres de ese tipo de hombres, me lo has estado demostrando...

—Eso es un alivio —, sonrió. Besó los labios de Kyungsoo unos segundos dejando que su lengua inspeccionara cada rincón de la boca del contrario. Al separarse, Chanyeol aprecio los labios hinchados del pequeño —. Sé cuánto amas a tu tía, me lo has dicho muchas veces. Sé que trabajas en Oasis por la buena paga...pero también soy consciente de los peligros que eso acarrea en tu salud. Por ello ... quisiera que te volvieras el fotógrafo de un nuevo proyecto publicitario...

Los ojos de Kyungsoo se abrieron en sorpresa, claro que en una conversación banal dentro de la bañera le había comentado a Chanyeol lo mucho que le encantaba tomar fotografías, como se había endeudado para comprar una vieja cámara de segunda mano y como apreciaba conservar recuerdos no solo de forma electrónica sino analógicamente pues poseía un pequeño álbum de fotos en los que la mayoría de fotos eran de él junto a sus difuntos padres.

—C-chanyeol...yo...yo no tengo experiencia, he tomado algunos cursos pero...

—Bebe...nada de peros, cariño —. Acarició las rosadas mejillas de Kyungsoo. Su tono de voz era grave pero altamente dulce y adictivo al oído. Lo único que pudo hacer Kyungsoo fue mover un poco su cadera hacia arriba buscando crear más fricción. — Serás el auxiliar del camarógrafo principal, de él aprenderás todo lo necesario por un par de meses... al inicio estarás vigilando la luz del estudio o ajustando las lentes de la cámara, pero sé que tienes facultades extraordinarias y pronto obtendrás la técnica y experiencia necesarias para tomar fotografías de alta calidad. He visto las que has tomado por hobby y ya son suficientemente buenas, pero trabajar con esa persona le agregara valor a tu currículum... crearas un portafolio precioso... después serás el fotógrafo principal en el nuevo proyecto que tengo pensado, finalmente podrás ser independiente mi vida.

Kyungsoo sonrió, hundió sus dedos en el sedoso cabello del fiscal.

—Has pensado en todo...

—Te estoy dando un pequeño empujón, pero de ahí en adelante depende de tus propios esfuerzos. Todos en esta vida necesitamos en ocasiones de un impulso. Finalmente se que vas a llegar a la misma meta, sea trabajando en Oasis o tomando mi ayuda... pero solo estoy evitandote algunos esfuerzos extra.

Chanyeol beso nuevamente los labios de Kyungsoo, comenzó a deslizar sus manos en el contorno de su cuerpo para quitarle su camiseta. En cuestión de segundos capturó uno de los pezones rosita del bajo, mordisqueó alrededor y suspiro.

—Yo...  no se cómo podría pagarte algo así, — susurró Kyungsoo en un hilito de voz debido a su excitación.

—Bebe... después puedes pensar como pagarmelo. No planeo soltarte.

El corazón de Kyungsoo se aceleró, levanto el rostro hacia Chanyeol y asintió.

—¡Yo tampoco planeo soltarte Chanyeol! — aquel entusiasmo saco una risita de Chanyeol.

—Bien dicho cariño.... dame una respuesta cuando estés seguro mi vida. Yo esperaría por ti mil siglos.

Dark Prosecutor || ChanSoo [Terminada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora