XXV Meter la pata

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¿Qué sucede cuando piensas que todo va relativamente bien? Pero, aunque estuviste listo para arremeter contra algo aparentemente desagradable te diste cuenta de que en realidad la palabra "listo" o, mejor dicho, la frase "Estar listo y preparado" no resultaba en nada más que un puto juego del destino burlándose de tu burda incredulidad.

Pues esa mierda nos pasó a Hanji y a mí en el menor tiempo de lo que nos esperábamos.

°°°

Eran las once horas de la mañana aproximadamente y para suerte de Lanna o, mejor dicho, Ilse, Erwin aún no había llegado de su temprana reunión con Levi y su esposa lo que le hacía cuestionarse ¿Qué es tan importante para que ellos pasen encerrados por horas? Y curiosamente lo único que sabía y necesariamente por cotilleo era que a eso de las nueve horas subieron Nanaba y Mike en compañía de Moblit al departamento de los implicados.

Lanna suspiró y terminó de preparar lentamente un desayuno que para ser sinceros terminó en convertirse en un brunch, pero el apetito apenas estaba allí.

Y es que ella por sus muchos secretos sabía que Hanji y Levi estaban en un problema serio con los Reiss, lo supo desde que en sus muchos momentos sigilosos observó a Uri infiltrándose en el edificio de residencia asumiendo que su recurrencia estaba ligada a reuniones entre aquellos que vivían bajo el mismo techo que ella, lo cual le resultaba algo intrigante ¿Por qué alguien tan cuidadoso como Levi Ackerman permitiría que una "desconocida" como ella entrase a convivir en el mismo ambiente? Ella era una gran investigadora y también una talentosa mujer capaz de ocultar secretos inmensos, por ello le resultaba extraña la decisión del hombre que parecía llevar una fuerza abrupta en sí mismo, por un momento pensó en que Hanji tenía mucho que ver en esa decisión, ya que al parecer la mujer ambarina no solo era una excelente escritora pico clave de la rabia de los Reiss, sino que también era sumamente inteligente lo que resultaba en un peligro andante.

Lanna se preguntaba en noches de insomnio si Hanji convenció a Levi de que la dejaran vivir allí con Erwin por algún motivo y de la nada aparecía en su mente como una pregunta quisquillosa ¿Y si Hanji sabe quién soy realmente?

Luego se conformaba a la fuerza con la etapa de negación, no sería eso posible porque para obtener tal información se necesitaría de alguien de ese mundo clandestino que tenga no solo una gran inteligencia sino también un gran vínculo con informantes de lo más recóndito para enterarse de quien es realmente ella... Hanji no tendría tal oportunidad.

Qué equivocada estaba.

A eso de las once y diez minutos la puerta finalmente se abrió dejando ver a la mujer de lentes y ambarino cabello con un rostro gentil, muy bien practicado para enfrentar circunstancias difíciles.

Lanna al notar que quien ingresó fue Hanji Zöe y no Erwin tambaleó emocionalmente, se sintió en menos de unos segundos acorralada pensando "Oh mierda, cómo es que me confié de ella" pero era demasiado perspicaz para hacer alguna acción de maniobra, si ejercía un mínimo movimiento mal... Pues, estaría culpándose sin siquiera haberlo explicado.

Su garganta estaba seca y una arritmia empezaba a incrementar en ella hasta que Hanji habló.

-Lanna, quisiéramos tu opinión con respecto a un tema, Erwin ha insistido y quisiera que nos acompañes a nuestro departamento, no será nada complejo lo juro.

Lanna se quedó perpleja, podía leer en Hanji sinceridad absoluta, pero también podía leer lo inevitable, ella lo sabía y si ella lo sabía lo más seguro es que quien quiera que estuviese en el departamento de arriba ya tenía el conocimiento de aquello, además, si estaban dándole la oportunidad de explicarse ¿No era mejor rendirse ante la idea? Suspiró y luego le devolvió la misma sonrisa amable con un aire de preocupación a Hanji para así ambas salir al último piso a su prácticamente juicio, ahora sí que había metido la pata.

𝑳𝒂𝒔𝒕 𝑪𝒉𝒂𝒏𝒄𝒆 ~ 𝑳𝒆𝒗𝒊𝑯𝒂𝒏Donde viven las historias. Descúbrelo ahora