No pudo resistirse a la tentación apenas lo tuvo semi desnudo frente a él.
Su boca no solamente recorría su suave piel con delicadeza, también sus manos, pero las mismas recorrían parte de su espalda baja, amando sentir au suave textura en la yema de sus dedos.
No supo ni si quiera en qué momento había llegado Jhonny a su habitación, pero ahí estaban ambos.
Jhonny se encontraba de pie, entre las piernas de su teniente, el cual se encontraba sentado en la punta de la cama, haciendo lo que tanto había querido hacer ésa misma noche.
El más joven tenía echada su cabeza levemente hacia atrás, con sus labios entre abiertos y así dejar salir jadeos de disfrute ante el toque del otro hombre.
Y Simon logró sentir las manos de Jhonny sobre su cabeza y nuca, dejando leves caricias en su cabello, y así ambos disfrutaban de un momento tan íntimo...
— No te haces una idea de cuánto tiempo estuve deseando ésto, Simon... — Otro jadeo soltó, sobre todo ante aquel apretón sobre la zona de su miembro pero por arriba de su pantalón. Notaba que su teniente estaba ansioso por proseguir.
— Hay que comprobarlo, Jhonny... — Habló al separarse unos segundos de su piel, llevando ahora sus manos a los bordes de su pantalón.
Suavemente bajó el mismo, a su vez que subía su vista hacia el hombre de ojos azules, quien también lo miró.
Se detuvo un pequeño momento, perdiéndose mo solamente en el color de sus ojos, también en aquella hermosa sonrisa que lo hizo acelerar su corazón.
¿Tanto le gustaba?...
— Me gustas mucho, Simon. Desde hace años que siento cosas por ti. ¿Nunca te diste cuenta de éso?. — Quizás había sonado a reclamo, pero le era difícil saberlo. Con aquella hermosa sonrisa era imposible ver algo negativo en Jhonny. Sus palabras también lo hicieron sonreír.
— Lamento no haberme dado cuenta antes, Jhonny. Supongo que mi matrimonio me tenía cegado... — Terminó de quitarle aquel pantalón, para luego llevar una mano a uno de sus glúteos, el cual acarició con suavidad. — Pero ahora me doy cuenta que todo éstos años te veía más que como un simple amigo y compañero, sólo que, no quería quitarme aquella venda de los ojos... ¿Será que aún tenemos tiempo para conocernos mejor?.
— Claro que sí. Mientras siga sintiendo ésto por ti, siempre tendremos tiempo. No olvides que tú me gustas, Simon... — Una mano la llevó a su mejilla, dejando leves caricias en la misma, disfrutando de tener así a su teniente. Después de tanto tiempo, al fin se estaba entregando a él por completo.
No fueron conscientes cuánto tiempo pasó cuando la boca de Simon se encontraba cubriendo su miembro, dándole un placer indescriptible, después de mucho tiempo.
Sus gemidos se escuchaba por la habitación, y es que le era imposible no estar disfrutando de tales movimientos intensos sobre su zona más sensible.
Sumado a éso, Simon apretaba sus glúteos con algo de fuerza, demostrando lo bien que se lo estaba pasando ante el acto erótico entre ambos.
— S-Simon... A-ah... ~ — Escucharlo gemir su nombre lo motivó a aumentar sus movimientos, sintiendo que su erección crecía dentro de su pantalón y que pronto necesitaría ser también atendido. Pues, estar haciendo ésto lo había puesto demasiado caliente. — ¡S-Simon!... ~ ¡E-Es hora!... ~ ¡S-Simon!... ~
Apretó sus labios al escucharlo decir su nombre repetidas veces. Seguramente estaba por correrse así que lo ayudaría siendo más intenso aún. Sobre todo porque lo estaba enloqueciendo el que aprete sus cabellos de aquella forma tan-
— ¡S-Simon!. ~
— ¡Simon, despierta, es tarde!.
Ante aquel sacudón en su hombro es que rápidamente se sentó en la cama, teniendo su respiración agitada y su cuerpo sudoroso.
¿Por qué había soñado éso?. ¿Por qué tuvo que ser un maldito sueño tan real?.
