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(Editado)
(Capítulo corto)

POV Jeongin:

—Estoy de camino al río para poder darme un buen baño. Luego robaré un poco de comida.

Cuando llegué al río, me aseguré de que no hubiera nadie cerca. Me quité la ropa y me metí en el agua. Después de unos minutos bañándome, sentí que alguien me estaba observando.

Al voltear, vi a un hombre musculoso, un poco alto y bastante atractivo, mirándome mientras me bañaba.

Narrador omnisciente:

—¿Quién eres? —dijo el omega.

—¿Quién carajos eres tú y por qué estás en mi territorio?

—¿Alguien te envió a vigilarme? —sacó su espada—. Cierra los ojos para poder vestirme.

—Responde mi pregunta.

—Cierra los ojos y te lo diré.

El hombre rodó los ojos y los cerró.

—Ya los puedes abrir, gracias.

—Ahora responde —dijo acercándose y colocando la espada en el cuello del omega.

—Y-yo… yo solo me estaba dando un baño como todos los días, lo juro —dijo asustado, ya que no tenía con qué defenderse.

—¿Te bañas en un río donde cualquier alfa te puede ver?

—Siempre me aseguro de que nadie me vea —dijo el omega, algo molesto.

—Me parece que hoy no te aseguraste.

—¿Quién es usted?

El alfa soltó una carcajada.

—¿No sabes quién soy?

—¿Se supone que debo saberlo?

—Pequeño insolente…

—Soy tu rey.

El omega empezó a reír tan fuerte que hasta se le salieron lágrimas.

—¿Yo, su omega? —seguía riendo—. ¿Cómo vas a ser el rey?

El alfa, ya molesto, dijo:

—Vete de aquí antes de que te mate.

—Bien —dijo el omega inclinándose—.
—Adiós, majestad —añadió con tono burlón.


Creo que no tiene mucho sentido, pero lo estoy intentando.

concubineDonde viven las historias. Descúbrelo ahora