¡Padre santo creador de todas la cosas existentes! ¡Dios!
—¿Bueno? — pegue mi cara somnolienta todo lo que más podía al teléfono que sonaba y sonaba sin parar. ¿Qué fue lo que hice anoche? ¡Apesto!
>> ¡¿Bueno!? — Alce un poco la voz de nuevo al teléfono, aunque no tanto porque sentía que en cualquier momento mi cabeza podría explotar. >> ¡Bien! Si nadie va a hablar ¿Entonces para que me llaman?
—¿Por qué gritas tanto? ¡Dios! Qué bullicio. Me duele la cabeza.
Dijo mi querida hermana ingresando en mi habitación y acostándose en mi cama.
— Lo siento, es que alguien llamaba mucho y cuándo contesté entonces no habló nadie más— dije tomando mi cabeza entre mis manos, dolía mucho.—. ¿Qué fue lo que tanto bebimos anoche? Siento que todo mi ser se va a desintegrar y a formar parte de las insignificantes partículas del universo.
— Anoche... heee no fue para tanto, creo... ¡Dios! Recordé que hoy tengo algo que hacer. Chau.
Dijo Samantha casi que arrastras mientras besaba mi cabeza y salía casi que corriendo de mi habitación.
— ¡Samantha! ¿A dónde vas? ¿Qué es lo que crees? ¡Sam!
La puerta principal cerrada me confirmó que no recibiría respuesta de su parte.
¡Loca! Pensé.
Decidí colocarme de pie e ingresar al baño, hoy es domingo y por lo general no trabajo, simplemente voy a casa de mi hermano. Samantha también va conmigo pero hoy prácticamente huyo de aquí, después de mi baño levanta muertos salí en toalla a la sala y posteriormente también a la habitación de Rebecca y sí, tanto como Samy, mi hermana, Rebecca mi amiga y yo vivimos hace mucho tiempo juntas, desde que decidimos venirnos a New York.
Al ver que había quedado totalmente sola en casa y sin recordar lo sucedido anoche en Infinitum, decidí simplemente terminar de arreglarme para ir a la casa de Mateo. De casualidad observé la hora en el reloj de pared que se encuentra en la sala y ¡Santo Dios de la barbaridad! ¡Qué tarde era!
¿A qué hora llegamos anoche? Fui a mi habitación corriendo en busca de mi teléfono y cuándo iba llegando la bendita puerta me la llevé por delante golpeando así mi dedo chico del pie.
— ¡Dios padre santo del dolor! ¿¡Porque a mí!?
Tomé mi teléfono y busqué mi aplicación de viajes, último servicio 3:00am .
¡Mateo va a matarme! ¡Es demasiado tarde! Hace mucho que el almuerzo había acabado. Tenía centenares de llamadas perdidas de Agnes y de mi hermano, así que decidí llamarle.
•En la llamada•
— Holi
Mi voz sonaba un poco somnolienta así que eso ayudaría mucho para la señora mentirita que iba a darle a Mat.
— ¿Dónde te has metido todo el día de hoy? Aleah te hemos estado esperando, los niños preguntan por ti.
Dijo con un tono ligeramente de enfado, pero él siempre ha sido muy dulce conmigo así que sé que no me insultaría a lo ogro.
— Anoche me desvelé haciendo cosas del trabajo y amanecí un poco congestionada hoy. Además gracias al malestar solo quería dormir.
— Uhumm, eso no fue lo que me dijo Samantha hoy cuándo vino, pero está bien, lo dejaré pasar, ¿Vendrás a cenar? Agnes pregunta por ti.
Mataré a alguien hoy.
— Sí, yo iré, solo haré algunas cosas acá y salgo para allá, llegaré antes de la cena. Lo prometo.
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Todo Por Un Match
RomanceGracias a una noche de borrachera Aleah termina creando un perfil en YourDate, una aplicación de citas en la que misteriosos hombres de la élite neoyorquina buscan hacer Match con las chicas de la ciudad. Christopher quién es amigo del creador de la...