C A P Ì T U L O XIV: "Idealizable" +18.

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El silencio tan palpable e incómodo que se está desarrollando en el auto me hace sentirme en una burbuja asfixiante. Una burbuja asfixiante en la que decidí meterme por pura decisión propia.

— Estás muy callada hoy. ¿Piensas escapar de nuevo?

Al fin rompió el silencio, creí que nunca lo haría.

— Me tienes en muy mala estima.

— No me has dejado escapatoria alguna. Dime algo, ¿Me temes? ¿Me odias? ¿No te gustó?

Mi cerebro de inmediato se puso a trabajar en cada una de las respuestas, ya tenía dos, la tercera aún me causaba debates. Es una pregunta realmente difícil. Ya he dicho más de una vez que Christopher Lefevres es todo lo que quiere ser, físicamente es dios mío, dibudibuuuuu. La definición de dibudibuuuuu: es que está demasiado bueno, es alto, rubio, una mirada encantadora, moja y baja bragas. Huele demasiado bien, no parece un espárrago remojado y es muy inteligente. Sin duda el punto más fuerte.

Es un hombre idealizable, es el tipo de hombre que te quedas imaginando en las noches que te casas con él y le das unos trillizos y viven felices para siempre.

Aunque no esté babeando por él descaradamente, no soy ciega.

— No te tengo miedo y obviamente no te odio Christopher.

Decidí omitir la tercera respuesta. Yo verdaderamente no puedo admitir frente a él que me gusta. Osea me atrae su físico como a cualquier mujer, pero no me gusta y dije que venía a romperle el corazón con modestia.

— Te faltó responder una pregunta bombón. La omisión deja clara muchas cosas.

Colocó su mano en su frente como sobándose, definitivamente estaba pensando mal de mi. Quizás ya se dió cuenta que estoy jugando con él.

— No la estoy omitiendo, es solo que no tengo una respuesta para ello en este momento Christopher.

Mi voz salió súper bajita casi que en un susurro.

— Me encanta que me llames por mi nombre, ¿Ya te lo había dicho?

Negué con la cabeza e inconscientemente como casi siempre hago las cosas, mordí mi labio.

>> Entonces ya puedes darte por enterada bombón— Su mirada se clavó en mi labio inferior que mordía a causa del nerviosismo. —. Morder el labio así hará que te lo lastimes.

— Es algo que sale inconscientemente cuando estoy nerviosa.

— Entonces estás nerviosa, una persona suele ponerse nerviosa por otra cuando evidentemente se gustan. O hay algún tipo de atracción.

Dijo él con ese tono perspicaz.

— Tengo la mente nublada. Es todo.

Lo miré está vez a los ojos, mis ojos curiosos se fueron a sus labios y como si fuese una maldición cada vez que eso pasaba no podía dejar de no recordar los besos, las veces que he probado sus labios.

Tenía esa necesidad en mi de sentirlos de nuevo.

— ¿Que puedo hacer para esclarecerla bombón? Haría cualquier cosa por ti.

— Llámame Ally, Christopher. Y con respecto a lo que preguntas no sé, es una reacción inevitable cuando estoy contigo. Tenerte cerca nubla mi mente. Cuando te acercas más, es aún más y más confuso, no logro recordar. ¿Me ayudas a recordar?

*¿Cosa stai facendo ragazza?

Era venir y sacar la pata del barro Aleah, no meterla más. Le estoy mintiendo nuevamente. No puedo decirle la verdad y tampoco soy lo suficientemente valiente para dejarlo ir. De ambas maneras lo estoy lastimando.

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