- Buenos días Señor Kim-
Jin se sobresaltó, no sintió cuando el médico que se le acercaba abrió la puerta. En ese momento revisaba el celular que le había traído su hermano para reponer el que le habían arrebatado los captores.
-Buenos días-
- Soy el doctor Yi, ayer lo recibí cuando lo trajeron del asalto al banco. Entiendo que usted fue uno de los rehenes.
- Este... sí, fui uno de los que encerraron y amordazaron.
¿Cómo se siente Hoy? preguntó el médico, mientras auscultaba la vista de Seokjin con una linterna pequeña.
- Siento que no puedo moverme-
-Es normal luego de todas las tensiones que vivió ayer. Sus signos vitales están bien y solo tiene algunas magulladuras, podrá irse mañana. Como tuvo una caída de presión arterial muy brusca, hay que monitorear eso, si no encontramos alguna alteración más constante podrá ir a casa.
- gracias doctor.
- Por cierto señor Kim, ¿Usted alguna vez ha estado en terapia psicológica?-
- No nunca.-
- Entonces lo destinaré al área de salud mental, usted se ve muy tranquilo en estos momentos, pero no podemos asegurar que mas adelante presente un cuadro de estrés post traumático por todo lo que vivió. Es mejor que haga las averiguaciones ahora para enfrentar adecuadamente esta situación. Le recomiendo además caminar un poco por los pasillos del hospital, Le hará muy bien estirar sus piernas.-
- Gracias doctor-
Seokjin se envolvió en la bata que había traído su madre junto a otras de sus pertenencias, fue hasta el baño de la habitación y se miró en el espejo, se veía ojeroso y desgreñado, jamás hubiese salido en esas condiciones a caminar, pero, no le preocupaba su aspecto, a qué conocido podría encontrar en este hospital. Tomó su movil y junto con el carrito del suero salió de la habitación, aunque se sentía fatigado su ánimo comenzó a mejorar.
Miró el pasillo del hospital, se cruzaba con varias personas a medida que avanzaba, sentía que era un fantasma, nadie reparaba en su presencia. Llegó hasta una zona de descanso que unía varios corredores, había varias banquetas alrededor del lugar, lo poco que había caminado lo había dejado exhausto así es que se sentó en una de ellas. Al alzar la vista, se sorprendió con la presencia del hombre que había estado junto a él cuando los tenían tirados en el suelo.
Cruzaron las miradas e hicieron contacto visual.
Ambos se sorprendieron y casi al instante el hombre comenzó a acercarse al lugar donde estaba sentado Jin.
-Buenos días- le dijo el joven, - mi nombre es Kim, Kim Namjoon, creo que no tuvimos tiempo de presentarnos en las extrañas circunstancias en que nos conocimos- hizo una mueca que se parecía a una sonrisa.
- Hola- contestó Jin - soy Kim Seokjin -, terriblemente extrañas circunstancias. ¿cómo estás? ¿estás herido?- El hombre también vestía ropa clínica, y se abrigaba con un gran albornoz.
- No, nada de gravedad, uno de los tipos golpeó mi espalda con una patada al momento de tirarme al suelo, eso me provocó un hematoma que ya está menos inflamado. -¿qué tal tú?-
- Solo unos rasguños y me están controlando la presión arterial. Yo ya salía del banco en el momento del ataque, si hubiese salido 5 minutos antes me habría librado de todo esto - dijo Jin con desgano.
Namjoon lo miró y soltó una risa sarcástica, - Pues yo iba entrando, 5 minutos después y me libro.-
Ambos soltaron una risa nerviosa que eliminaba parte de la tensión que habían vivido desde el día anterior.
Conversaron unos minutos sobre lo que cada uno sabía por sus familiares y la información en línea que pudieron obtener, respecto a lo que había sucedido en el banco. La habían sacado barata, la cantidad de tiros de fuego cruzado había destruido todo el salón de recepción donde se encontraban ambos al momento del ataque. Dos de los siete asaltantes habían logrado escapar y la policía estaba con todos sus recursos dispuestos para encontrarlos.
¡Jin! se escuchó en el lugar donde estaban sentados descansando. Una voz familiar lo llamaba, dirigió su mirada hacia quien lo había llamado y se encontró con un par de ojos que lo miraban con alegría. El joven que hablaba, cargaba un ramo de flores y una caja de regalo en sus manos.
- Disculpame- le dijo Jin a Namjoon, - debo irme -
- Por supuesto, yo también debo volver a mi habitación-
Jin se acercó al Hombre que lo había llamado y se abrazaron con gran cariño, comenzando luego a caminar hacia la habitación. Namjoon se quedó sentado observando a la pareja como se alejaba. "Que suerte tiene ese de tener un novio como Seokjin, es un monumento hecho hombre" Luego se puso de pie y caminó a su habitación.
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Casualidad o destino?
RomanceSeokjin es un empresario que recién comienza en el mundo de los negocios en forma independiente. Cansado de ser un empleado poco valorado a pesar de sus excelentes referencias y aptitudes en la empresa que trabaja, se aventuró en este desafío de l...
