Ya estaba aburrido de pasar todos los días de la misma manera, miraba la televisión, leía, jugaba en su tablet, veía algunos correos de trabajo y luego volvía a sentirse fastidiado, sin nada que hacer. Lo visitaban a diario, sobre todo su madre, pero no podían estar todo el día acompañándolo, le habían proyectado tres semanas más de tratamiento, sumadas al mes que ya se encontraba viviendo en ese lugar, iba pasar una eternidad internado.
Su cuerpo había finalmente eliminado todo rastro de infección, situación que lo llevó a estar muy grave, pero ahora había que recuperar las funciones de sus riñones y pulmones que se habían visto fuertemente afectados. "Eres un milagro", le dijo su médico. Él no lo consideraba así, quizás el haber sido siempre un hombre luchador y tenaz había ayudado a su recuperación. De cualquier forma que se hubiese dado su mejoría se sentía muy feliz, había mucho que no quería perderse, partiendo por el nacimiento de su sobrino.
Durante todo ese tiempo que había tenido para pensar y analizar los últimos acontecimientos, se dio cuenta que perdía tiempo precioso en cosas sin importancia. Se lo había dicho su hermano después de salir de la cárcel, no nos enredemos en lo que no es esencial, demos valor a lo que realmente es valioso, a cuidarnos, a estar con quienes queremos, a hacer las cosas que nos gustan, a ser felices. Ahora le hacían tanto sentido las palabras de Jin. No lo supo hacer a tiempo, y ahora, aun sufría la perdida de alguien que había tomado un rol fundamental en su vida. Todavía lo extrañaba con todo su ser.
Jungkook estaba en el salón de ingreso a la clínica, llevaba mas de diez minutos dándose ánimo, quería ver a Taehyung, pero a la vez sentía miedo, sentía no estar preparado para conversar con él, podría rechazarlo y pedirle que se fuera. Aunque Nam le había dicho que siempre había esperado una oportunidad para poder hablar. También tenía miedo de sus propias reacciones, aunque su primo le había hecho caer en cuenta que ambos habían cometido errores y era importante que se pidieran disculpas mutuamente si querían volver a estar juntos.
Tomó la bolsa de papel con unos obsequios que llevaba en la mano y se encaminó a la habitación de Tae. Estaba a punto de abrir la puerta, su mano le temblaba, esperaba que Tae estuviera solo. Tomó la manilla y abrió la puerta de una vez.
Tae miró hacia la entrada de su habitación y su rostro quedó congelado con las cejas en alto y los ojos muy abiertos, Kook lo miraba desde la puerta con una expresión dubitativa. Ambos estaban agitados.
- ¿Kook?-
Jungkook corrió hasta la cama y abrazó a Tae, él le devolvió el abrazo aferrándose a su cuerpo. Estaba soñando, no podía creerlo tenía a Kook en sus brazos.
- Kooky perdóname, por favor perdóname-
- Sssshhhhhhh, no digas nada Tae, sólo abrázame-
Jungkook acercó sus labios a los de Tae y se besaron demostrándose todo lo que se habían extrañado durante ese tiempo.
-Te eché tanto de menos Tae, no sabes cuanta falta me has hecho-
Tae no paraba de llorar, y se aferraba con mas fuerzas a Kook.- Te amo Kooky, te amo muchísimo-
- Taehyung, recuéstate, no debes agitarte-
- No te alejes Kooky por favor no te alejes de mi-
- No me voy a ir tontito, solo quiero que no te agites-
Tae se apoyó en las almohadas y estiró su mano para tomar la de Jungkook, no quería soltarlo. Kook le acariciaba su mejilla.
- Hemos sido muy tontos Tae, ambos hemos sido unos idiotas-
- No sabes la tortura que he vivido todo este tiempo Kooky-
- No volvamos a pasar por algo así, nunca más-
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Casualidad o destino?
RomansaSeokjin es un empresario que recién comienza en el mundo de los negocios en forma independiente. Cansado de ser un empleado poco valorado a pesar de sus excelentes referencias y aptitudes en la empresa que trabaja, se aventuró en este desafío de l...
