- ¡Myeon ven aquí, deja de escaparte!- un desesperado Namjoon bajaba las escaleras corriendo tratando de alcanzar a su hijo, sudaba como si acabara de terminar una sesión de ejercicios.
- Hijo va a llegar tu papi y nos va a regañar a ambos por no estar listos aun-
Un niño completamente desnudo corría por toda la casa, subía a los sillones de la sala, reía, saltaba y gritaba
¡No me atrapas, no me atrapas! haciendo gestos de burla a su padre.
- Mi vida por favor déjame vestirte, en unos minutos llegará papi , y si no estamos listos, se enojará y no querrá que vayamos a la fiesta de Suni- Le decía acezando Namjoon
- Está bien papá, vamos a vestirnos- dijo con derrota y saltó a los brazos de Nam, el que comenzó a comerlo a besos en las mejillas.
- Eres tan travieso mi pequeño, ¿sabes que te amo muchísimo?-
- yo también te amo papá-
Terminó de vestirle y luego peinó su cabello. Myeon se veía hermoso, a sus tres años era la copia exacta de Jin, sus ojos profundos y sus labios gruesos eran idénticos a los de su papi. Pero la personalidad la había heredado de Namjoon, inquieto y curioso, siempre estaba explorando e investigando por todas partes. Se llevaban de maravilla con su prima Suni, con quien ideaban las más divertidas travesuras que hacían sacar mas de una cana verde a sus padres.
Namjoon también terminaba de arreglarse para la fiesta, en cualquier momento volvería su esposo que había ido por el regalo especial que habían encargado para su ahijada. Nam se miró en el espejo del baño y se sintió satisfecho, cada tanto miraba a su hijo quien cantaba animadamente sentado en la cama mirando televisión. Volvió al dormitorio y se puso un toque de perfume.
-¿Papá puedes ponerme tu perfume a mi también?-
- Hijo, tu hueles tan rico, no es necesario que uses perfume-
- Por favor, papá, yo quiero ser igual que tú- Lo miro con cara de sufrimiento, sabiendo que lo haría cambiar de opinión.
Ante tamaño chantaje emocional, Namjoon se acercó de inmediato y colocó una gota de la aromática fragancia en la ropa de su hijo. - Sólo un poquito- Sentía el pecho hinchado cada vez que su Myeon le hablaba así.
-¡¡Pero que par de guapos tengo aquí!!- exclamó con entusiasmo Jin al ver a su esposo y a su hijo listos para la fiesta.
-¡papiiiiiii!- Myeon estiró sus manitos para que Jin lo tomara. Él que lo alzó en brazos para darle un ataque de besos en su rostro. - me haces cosquillas papi- rio el niño.
-¿Cómo estás mi bebé?-
- ya no soy bebé, soy niño papi, tengo tres-
- Aaaaahhhh! perdón caballerito, lo olvidaba, entonces como eres niño no deberías pasarte a nuestra cama en la noche-. Le dijo desafiándolo Jin.
- mmmmmhhh- Myeon lo miró dudoso- Es que soy un niño, pero pequeño-
Jin soltó una carcajada y volvió a comerse a besos a su pequeño. -¡Eres único mi vida- Dijo entre risas.
- ¿ Y para mí no hay nada?, se incluyó Nam en la conversación abrazando a Jin por la espalda.-
- ¡Claro que sí!, dijo Jin haciendo que él y su hijo abrazaran a su esposo. Fundiéndose los tres en un tierno abrazo familiar.
- Se nos hace tarde, si no partimos ahora llegaremos tarde a la fiesta, ya vamos andando que el camino es largo- Interrumpió el momento Jin, tomando el bolso con las pertenencias de su hijo y al pequeño de la mano. - Nam por favor, trae los abrigos amor-
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Casualidad o destino?
RomansSeokjin es un empresario que recién comienza en el mundo de los negocios en forma independiente. Cansado de ser un empleado poco valorado a pesar de sus excelentes referencias y aptitudes en la empresa que trabaja, se aventuró en este desafío de l...
