La carretera estaba llena de vehículos y el tránsito por ésta se hacía lento. El noticiero de la radio hablaba del colapso de algunos hospitales debido al aumento de las enfermedades respiratorias, todo producto de la ola de frío que azotaba a Seúl, los ancianos y los niños eran los más afectados.
Nam miraba con desesperación lo poco que avanzaban. Quería abrazar a Jin, estrecharlo en sus brazos y salir corriendo con él de ese lugar horrible. Se aguantaba las lágrimas, quería llegar con un buen semblante al penal, quería darle ánimo y no aumentar su angustia, era difícil, no había podido dormir. Toda la noche estuvo pensando en qué hacer, se imaginaba escabulléndose como un Ninja dentro de la cárcel barriendo con todo a su paso para sacar a Jin en brazos y largarse a donde nadie los conociera. Su cabeza era una bomba de tiempo, si seguía así iba a explotar.
- Jin debe estar pasando mucho frío Hoseok-
-Pierde cuidado, le hemos llevado ropa abrigada y cobijas gruesas. Nam, escúchame, el lugar donde está Jin no es una cárcel común y corriente, es un reclusorio para delitos económicos, no es un penal para delincuentes comunes. Fue lo primero de lo que me ocupé, que al menos el sitio donde tuviese que permanecer encerrado contara con buenas condiciones. Sé lo difícil que está siendo esto para Jin y para todos nosotros, pero debemos ser fuertes y tener la mente fría para animarlo y hacer que no se desespere. Queda un poco que soportar, pero estoy seguro que podremos revertir esta situación, cada día estoy más seguro de eso.-
- Ay Hoseok, espero tengas razón, yo... me siento inútil sin poder hacer algo que ayude a desenmascarar a esos malditos. Jin es tan sensible, que debe estar sufriendo muchísimo, me preocupa que pueda enfermar, que el estrés lo consuma...- No pudo aguantar y tapó su cara con una mano, en un claro ejemplo de desesperación. - Hoseok, ¿por qué no me llamaron inmediatamente?, ¿por qué tuvieron que pasar dos semanas para darme cuenta que algo andaba mal?-
- Jin nos obligó, Nam, nos hizo prometer que no diríamos nada. Nunca estuve de acuerdo, pero debía respetar la decisión de mi amigo. Ya estamos por llegar, Namjoon mantente sereno por favor-
Nam entró en una oficina donde tenía que registrar sus datos, pasó por un detector de metales y por un escáner, estampó su huella digital en un sensor y luego colocaron una credencial en su camisa "Visitante", lo condujeron por unos pasillos donde se encontraban con varias rejas de seguridad que un guardia apostado en cada una abría y cerraba. Entraron por fin a una amplia sala, en varios lugares habían guardias vigilando, había un par de mesas ocupadas con personas expectantes al igual que él. Miraba hacia el sector donde se supone ingresaría su novio. Entró un hombre mayor que se acercó a una de las mesas ocupadas y en un par de segundos lo vio.
Tenía tristeza en su semblante, venía cabizbajo y se notaba desanimado. Levantó su cabeza y miró buscando a quien lo visitaba cuando sus ojos se encontraron, su rostro se transformó, un profundo temor se reflejó en sus ojos, y por un momento Nam pensó que saldría huyendo. Namjoon corrió y se ubicó frente a él, acarició sus mejillas con sus manos y luego lo abrazó desesperadamente. Jin no hizo más que soltar un fuerte llanto, mientras respondía al abrazo de Nam aferrándose lo que más podía a su cuerpo.
- Calma mi vida, ya estoy aquí, te sacaré de este lugar aunque tenga que vender mi alma al diablo-
Jin no decía nada, solo sollozaba y acariciaba la espalda de su novio.
Nam lo condujo a una silla y se sentó junto a él sin dejar de abrazarlo- Mi amor, por qué no quisiste que me dijeran, estuve desesperado, no saber de ti me estaba matando, nunca más hagas eso, nunca más me excluyas-
- Te vi tan feliz antes de partir, no quería que eso se quebrara, de todas formas, cuando volvieras te ibas a enterar de todas formas-
-Jin, ¡Te amo por Dios!, eres mi vida, me habría echo encadenar con tal que no estuvieses pasando solo este trance tan amargo, me tienes Jin, estaré contigo siempre, somos uno.-
- Te amo Mi Nam.-
Jungkook estacionó el auto frente a la dirección que les indicaba la georeferencia del navegador. - Aquí es-
-Vamos- dijo Tae - Espero que esté aquí-
Tocaron el timbre de la gran casa que tenían frente a ellos. Les costó mucho dar con el paradero de Minji la esposa de Ken. Averiguando Tae se enteró que ellos ya no vivían juntos y una de sus amigas en común logró conseguir la ubicación exacta. Estaba muy nervioso, no sabía si los recibiría, en la universidad nunca fueron muy cercanos, solo habían coincidido en algunos trabajos, pero las indagaciones que había hecho le habían confirmado que Minji estaba completamente asqueada de la relación que tenía con el que fue su marido, aburrida de los malos tratos y jugarretas de Ken.
La puerta se abrió y un mayordomo se dirigió a ellos.
-Buenas tardes, que desean-
- Soy conocido de la Señora Lee, mi nombre es Kim Taehyung, quisiéramos hablar con ella-
- Esperen un momento, veré si la señora desea recibirlos-
Aguardaron por varios minutos, Tae se paseaba de un lado a otro, sentía que estaba esperando una eternidad, Kook tomó sus manos
- Calma bebé, nos recibirá, ya lo verás- besó suavemente sus labios.
La puerta volvió a abrirse y el mayordomo apareció una vez más - Pasen, por favor, la señora los atenderá en el invernadero-
Caminaron un largo trecho hasta llegar a una estructura de vitrinas de hierro con vidrios. Ingresaron y se sentaron a esperar en los sillones que había dentro en una amplia terraza.
Minji apareció en el invernadero, se veía delgada y un tanto demacrada. Se notaba un dejo de amargura en su expresión, estaba lejos de la chica alegre y entusiasta que había conocido en la universidad.
- Hola Tae, tantos años-
-Hola Minji, ¿Cómo estás?, él es mi novio Jungkook. Kook le ofreció una leve reverencia.
-Me alegra verte tan bien Tae, siempre fuiste un hombre muy alegre. No me iré por las ramas, tu y yo no fuimos del todo cercanos cuando estábamos en la universidad. Por lo que puedo imaginar el motivo que los trae por aquí, mi respuesta es "no", no tengo idea dónde está Ken, hace más de tres meses que no se de él.-
- Minji, la verdad es que no vinimos a preguntarte eso, bueno, debes saber que mi hermano está detenido en prisión-
- Mmmmm, no lo sabía, en fin, es lo que le ocurre a los que se relacionan con Ken, terminamos hundidos en la más profunda mierda, tu hermano no será la excepción-
- Mi hermano jamás se relacionó con Ken Minji, a él lo implicaron el la estafa, y Baekhyun lo embaucó hasta el punto de relacionarse amorosamente con él, tu sabes lo que pasó entre ellos, ahora Jin está cargando con la responsabilidad de esos dos idiotas.-
Taehyung y Jungkook relataron detalladamente todo lo ocurrido a Minji y le explicaron que necesitaban alguna prueba que constatara que Jin nunca supo lo que tramaban Ken y Baekhyun. La mujer escuchaba con cierta indiferencia y luego que Tae concluyó, tomó una gran cantidad de aire y lo dejó escapar en un suspiro.
- Lamento mucho lo que está pasando tu hermano Tae. Ken jamás ha tenido escrúpulos, cuando me casé con él las cosas cambiaron inmediatamente, dejó de ser el hombre galante y atento que me conquistó. Pronto comprendí que yo estaba siendo usada sólo como una pantalla para mejorar la imagen de un vil delincuente. Su padre siempre ha estado consciente de eso y le preocupa, pero nunca han hecho nada para frenar los problemas en los que se mete Ken.-
- Si te soy sincera, a mi no interesa lo que pase con tu hermano, pero si me importa que ese estúpido pague por todo el daño que ha hecho a mis hijos y a mi. Mis pequeños no se merecen un padre que apenas los mira y que vive para hacer daño a los demás- Se puso de pie e hizo el gesto de despedirse - estoy dispuesta a dar mi testimonio en el tribunal, y si mi memoria no falla, creo que puedo llevar varias pruebas contundentes de lo que estoy hablando. Ahora si me disculpan debo ir a cuidar de mis bebés-
Tae y Kooky estaban eufóricos, le dedicaron varias reverencias a Minji, - Te agradecemos infinitamente Minji, le diremos a nuestro abogado que te cite a declarar, muchas gracias nuevamente-.
Subieron al auto y se pusieron en camino directo a la oficina de Jin, debían hablar cuanto antes con Hoseok.
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Casualidad o destino?
RomanceSeokjin es un empresario que recién comienza en el mundo de los negocios en forma independiente. Cansado de ser un empleado poco valorado a pesar de sus excelentes referencias y aptitudes en la empresa que trabaja, se aventuró en este desafío de l...
