"SHOW YOURSELF!"

89 0 0
                                        

El eterno conocido como Druig caminaba por su bosque en la selva amazónica. Bueno técnicamente no era SU bosque, pero desde que había salvado a varios humanos del ataque de los desviantes, ellos le veneraban como un dios, y a él le gustaba cuando hacían eso. Los humanos eran criaturas excepcionales pero a la vez demasiado manipulables, lo cuál hacía que este no tuviera que usar sus poderes telepáticos para hacer lo que el quería que hicieran, ellos simplemente lo hacían por la pura bondad de sus corazones.

Los eternos deberían aprender más de los humanos, reflexionó mientras torcía en un esquina donde había un recodo de árboles. De pronto, sus sentidos captaron un movimiento a su derecha y se puso alerta. 

-¿Quién anda ahí? ¡Muéstrate! -exigió mirando entre la maleza-

A los pocos segundos, una joven rubia de ojos marrones salió de entre los arbustos. Llevaba un vestido blanco lleno de suciedad y sangre. Su rostro no presentaba mejor aspecto.

-¿Quién eres y qué haces en mi bosque? -exigió saber el eterno, a lo que la desconocida sacudió la cabeza enérgicamente-

-No quiero problemas, solo estaba escondiéndome 

-¿De quién? Aquí no hay nadie en muchos kilómetros a la redonda -explicó este- solo estoy yo y los humanos del poblado -se agachó frente a ella, esta retrocedió un poco abrumada ante su repentina cercanía- ¿Hay alguien que quiere hacerte daño?

Ella asintió

-Ya lo intentaron, pero escapé -respondió la chica señalándose- quieren investigarme

-¿Por qué? -cuestionó el Dios-

-Quieren quitarme mis poderes -susurró con voz temblorosa- lo que equivaldría a...

-Matarte -terminó por ella a la vez que un escalofrío recorría la espalda de la joven-

Druig la observó unos instantes antes de ayudarla a levantarse.

-Yo te protegeré -dijo- no dejaré que te pase nada

-¿Porqué harías eso? -cuestionó esta con los ojos muy abiertos- ¿Cómo sé que no estás con ellos y estás tratando de engañarme?

El sonrió antes de hablar

-Querida, yo trabajo solo -respondió escuetamente a la vez que le dirigía una mirada tranquilizadora- me llamo Druig 

-Saturno -respondió- encantada de conocerte, supongo 

El asintió con la cabeza a la vez que le alentaba a seguirle a través de la arboleda

-Vamos, te presentaré a los demás 

Y así es como el eterno Druig, encontró en medio de la selva amazónica algo que llevaba buscando desde hace mucho tiempo : una razón para luchar.


One Shots : Marvel (1)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora