SEBASTIAN STAN 2ª PARTE

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SEBASTIAN 

Después de salir de su camerino me di cuenta de que necesitaba descansar. Los fan meeting solían ser muy intensos y este no lo era menos. 

Dejé la chaqueta en el respaldo de la silla cuidadosamente, ya que tenía que volver a ponérmela para salir cuando nos avisasen para irnos al hotel, y entré en el baño del camerino.

Era pequeño, ya que no eran baños hechos para pasar largo rato en ellos, simplemente estaban ahí para hacer cosas pequeñas como retocarte el pelo o el maquillaje y volver a salir de nuevo a escena.

Abrí el grifo y me lavé la cara con agua fría para despejarme mientras recordaba las preguntas que me habían hecho los fans que se encontraban allí. Algunas eran muy ingeniosas y yo no podía hacer más que reírme con ellos y contestar con una sonrisa. Recuerdo una chica que me preguntó si fue incómodo llevar puesto el brazo de metal durante el rodaje y que como lograba que se sujetase. Y yo solo le respondí.

"Bueno está sujeto a mi brazo con lubricante, ya sabes tengo que entrar ahí" 

La frase no pasó desapercibida entre el público femenino, ya que varias risitas nerviosas se oyeron a lo largo de toda la sala. Ahora que lo pienso Erin me miró de manera extraña... ¿O será que se estaba imaginando otra cosa? 

Repasé mentalmente su reacción a la pregunta de si era probable que pudiéramos estar en una relación. Fue... raro. No raro en el mal sentido, raro en el buen sentido, si es que eso existe. 

A lo que me refiero es que a mi no me importaría que esos rumores fueran ciertos, así varios tíos de los que había en la sala no se la estarían comiendo con los ojos mientras hablaba.

La verdad que no sabía exactamente porque me importaba tanto como la mirasen los demás, en especial la mayoría masculina.

Después de refrescarme la cara abrí un pequeño armario portátil que tenía dentro del camerino con barritas energéticas y varias botellas de agua y kas. Cogí una de las barritas y una de las botellas de agua y rasgué el envoltorio dándole un mordisco a la barrita pensativamente.

Imágenes de Erin en la rueda de prensa invadieron mi mente de nuevo, estaba preciosa y creo que no era consciente de ello. Erin es una de esas personas las cuáles no se creen que estén guapas, al contrario rechazan el halago como si no fuera cierto, cuando si que lo es.

Ese día, llevaba un vestido verde de manga corta que le llegaba un poco por encima de las rodillas dejando sus largas piernas al aire de manera peligrosa. Sobre los hombros llevaba una chal de color beige, en los pies unas vans negras.

Se sujetaba la mata de pelo negro en una coleta alta coronada por una cinta pequeña del mismo color que el vestido. Esa cinta que me moría por quitar.

Sacudí la cabeza intentando alejar esos pensamientos. Al cabo de varios segundos descubrí que por mucho que quisiera dejarlos de lado, estos seguían volviendo a mi mente más claros que el agua.



ERIN

Después de que el moreno saliese del camerino me permití unos segundos para relajarme y respirar de forma pausada. No sabía exactamente cuando había empezado a sentir interés por él. De hecho no sé porque hoy en el evento , había esquivado como un ratón a una serpiente, la respuesta de nuestra relación. 

Rehuí la pregunta porque... supongo que tenía miedo de aceptar mis sentimientos delante de toda esa gente. Además de que si Sebastian y yo comenzábamos algo no era de su incumbencia. 

One Shots : Marvel (1)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora