"INTERESTING"

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Intentas centrarte en la clase de historia, pero no es culpa tuya que el profesor de la asignatura sea Logan. Es decir, ¿Quién podría concentrarse si lo tuviera delante? Honestamente. Cambia de diapositiva con el mando del proyector, antes de comenzar a señalar los puntos más importantes del texto que se ve reflejado en la pantalla.

-La primera guerra mundial fue un enfrentamiento que se extendió por tierra, mar y aire y que abarcó prácticamente la totalidad del Viejo Continente –estaba diciendo el, señaló el lugar del texto donde estaba esa información, haciendo que las venas de sus brazos se marcaran bajo la piel con dicho movimiento-

Intentas no salivar cuando ves como las venas de sus manos comienzan a marcarse, a medida que señala diferentes puntos del texto.

-En aquella contienda perdería la vida el 60% de los combatientes, pero a esta tremenda cifra hay que añadir también un gran número de desaparecidos y aquellos que resultaron heridos o mutilados –seguía explicando Logan-

En este conflicto se vieron involucradas un gran número de potencias militares e industriales, que se dividieron en dos grandes alianzas –pasó a otra diapositiva, volvió a señalar unos puntos en el mapa, haciendo que las malditas venas volvieran a aparecer- por un lado estaba la llamada Triple Alianza, formada por el Imperio alemán y el Imperio austrohúngaro y el reino de Italia, que no obstante se acabaría uniendo al bando contrario tras el inicio de las hostilidades. Por otro lado se encontraba la conocida como Triple Entente, que estaba compuesta por el Reino Unido, Francia y el Imperio ruso. Ambas alianzas sufrirían cambios sustanciales, y no fueron pocas las naciones que se acabarían uniendo a las filas de uno u otro bando según avanzaba la guerra: por ejemplo, Japón y Estados Unidos se unieron a la Triple Entente, mientras que Imperio Otomano y Bulgaria lo hicieron a la Triple Alianza –apagó el proyector y adoptó una postura relajada, con ambas manos apoyadas en el cinturón en torno a sus caderas-

Tratas de no fijarte demasiado en como sus largos dedos envuelven la anchura del cinturón en su totalidad, pero sobre-todo intentas no imaginar esos mismos dedos cubriendo otras cosas. Un sonrojo acude a tus mejillas y garabateas algo en el cuaderno para disipar esa tensión.

-España se mantuvo neutral durante todo el tiempo que duró la guerra –finalizó paseando la mirada por los alumnos- ¿Alguna pregunta?

Nadie respondió. El sonrió y asintió con la cabeza, complacido.

-Vaya, al final va a ser verdad eso de que se me da bien dar clase –dijo haciendo que una carcajada general resonase en el ambiente- bien chicos, eso ha sido todo por hoy, podéis iros

Los estudiantes recogieron sus cosas apresuradamente para ir a su siguiente clase, al igual que tú. Te colgaste la mochila al hombro, pero antes de salir su voz te detuvo.

-Todos menos tú –dijo señalándote con la cabeza- ¿Podemos hablar un momento, Gaia?

-Claro –dijiste algo azorada-

Te acercaste lentamente a su mesa, a la par que sujetabas las correas de la mochila con fuerza. ¿Se habría dado cuenta de cómo le habías mirado, eso era de lo que quería hablar? Dios mío, que vergüenza...

-He leído el trabajo que hiciste para la clase del profesor –comenzó- escogiste un tema fuera de lo común –apoyó los codos sobre la mesa- quería preguntarte porqué fue que lo escogiste

"Mierda" pensaste. Cuando Xavier os mandó hacer un trabajo sobre genética mutante, tu decidiste hacerlo de manera diferente a tus compañeros. No porque quisieras destacar ni nada de eso, sino porque sabías que todos se limitarían a hablar de lo mismo : las diferencias que había en las cadenas de ADN entre Homo Sapiens y los mutantes y demás datos que todo el mundo ya se sabía de memoria.

Dado tu profundo enamoramiento por tu profesor de historia, pensaste que estaría bien centrar tu trabajo en el adamantium, las propiedades de dicho metal y cómo puede el mutante que lo porte procesar mejor el dolor de tenerlo en su cuerpo.

Lo hiciste sobre eso porque creíste que el no lo leería. Al fin y al cabo el trabajo era para Charles. Deberías haber previsto que, dado cuál era el tema, se lo acabaría enseñando más pronto que tarde.

-Bueno –comenzaste tratando que no te temblara la voz- es solo que... me parecía interesante hablar de ello. El resto de mis compañeros hablarían sobre las cosas que nos diferencian de los humanos, como hacen siempre –explicaste mirándolo de soslayo- yo quería ir un poco más allá

-Sin duda lo has hecho –respondió, no a modo de reproche, sino en tono orgulloso- Charles me ha dicho que ha sido el mejor trabajo de la clase –sonrió- quería ser el primero en darte la enhorabuena –dijo sacando una carpeta de debajo de los papeles que tenía sobre la mesa-

La abrió y de ella sacó su redacción. Encuadernada con la portada sobre folio blanco, el título en letras amarillas rezaba: "Propiedades del adamantium y su aplicación al gen mutante" por Gaia Prince

-¿Lo has leído? –preguntaste tratando de hacer que el nudo que tenías en la garganta desapareciera-

-Todavía no lo he terminado –confesó- pero está muy bien escrito –alabó- realmente tienes un don, deberías explotarlo más

-Lo haré –le aseguraste- gracias Logan –murmuraste, el asintió aguantándote la mirada unos instantes-

-Bueno, yo... -señalaste la puerta con el pulgar- debería irme, no quiero llegar tarde a clase de Ororo

-Claro, no me apetecería que lloviera hoy –miró por la ventana, donde el sol resplandecía en el cielo- hace un día precioso

-Si –respondiste dándote la vuelta poco a poco- hasta luego

-Adiós –dijo el- ah, y Gaia –añadió haciendo que te detuvieras de nuevo- lo que has escrito, sobre que el adamantium puede acabar envenenando el cuerpo del mutante... -la frase murió en sus labios un momento- crees que...

-No –le detuviste, al saber lo que iba a preguntar- quiero decir, no a ti

-¿Qué te hace estar tan segura? –cuestionó-

-Digamos que es una corazonada –respondiste, el sonrió-

Finalmente saliste del aula y corriste hacia la clase de Ororo, la cuál ya había empezado. Te escabulliste hasta tu sitio tratando de que no te viera, pero ella se dio cuenta irremediablemente.

-Gaia ¿Otra vez llegas tarde? –cuestionó-

-Esta vez no ha sido culpa mía –te defendiste- Logan quería hablar conmigo

-¿Conque Logan eh?-cuestionó haciendo que te sonrojaras- jovencita, tu y yo tenemos que hablar

One Shots : Marvel (1)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora