El cazador se sentó en la sencilla silla de cuero negro y esperó a que llegara su presa. Uno de los mafiosos más importantes de los Estados Unidos había secuestrado a alguien muy importante para el. Laura y el llevaban saliendo un par de años, razón suficiente para matar a ese hijo de puta y devolverlo al infierno de dónde no tenía que haber salido.
Sergei sonrió cuando escuchó a varios metros de distancia los pesados pasos del hombre al que estaba a punto de matar. Se giró mirando hacia la pared y observó el cuadro que había colgado de ella, hasta que escuchó cómo habría la puerta.
-Perdone -dijo- no puede estar aquí -le avisó, la amenaza impresa en su voz-
-¿Y quién me lo va a impedir? -preguntó- ¿Tú? No lo creo
El se quedó unos segundos en silencio, tiempo suficiente para que Kraven pudiera oler el miedo que emanaba de el en oleadas. Sonrió sabiendo que lo había acorralado, justo como quería.
-¿Quién eres? -preguntó el americano- ¿Qué quieres de mi? Llévate todo lo que quieras, no me importa ¿Quieres dinero? puedo...
-No quiero tu sucio dinero -gruñó, un sonido que bien podía compararse al que hacía un león al sentirse amenazado- devuélvemela sana y salva -se dio la vuelta en la silla, apoyando los pies en la mesa, mientras que sujetaba una ballesta cargada entre las manos- si no decoraré este despacho con tus entrañas
-¿Dónde está Chejov? -preguntó abriendo mucho los ojos-
El cazador esbozó una sonrisa divertida y le hizo un gesto hacia el suelo con los ojos.
-Lo estás pisando -anunció-
El hombre bajó la mirada y vio un reguero de sangre que terminaba en un montón deforme de carne. Eso era todo lo que quedaba de su guardaespaldas. Se le revolvió el estómago y miró de nuevo hacia el moreno.
-Dime lo que quieres y te lo daré -repitió- pero por favor no me mates, tengo una familia
-Yo también tengo una familia -dijo apoyando el dedo sobre el gatillo del arma- y tú me la has arrebatado
-No sé de qué me hablas -le cortó trabándose al hablar debido al miedo- ¡Ni siquiera sé quién eres!
-Empieza a hablar y quizá haga que la primera flecha no impacte en un órgano vital -argumentó con tranquilidad- la muerte por desangramiento es una de las más dolorosas según tengo entendido
-No sé de que... -comenzó, pero el le volvió a cortar-
-Tienes cinco segundos -explicó- iré contando desde el uno, y cuando llegue al cinco espero que me hayas dado una respuesta sino antes -clavó sus ojos ambarinos en el- ¿Lo has entendido? -preguntó, no esperó una respuesta antes de decir- empecemos ¿Dónde está?
El hombre comenzó a temblar.
-Eres un puto psicópata, no tengo ni idea de qué me estás hablando....
El cazador disparó la primera flecha, que impactó en la rodilla del americano. Tal y como había prometido, no acertó a ningún órgano vital. EL hombre gritó de dolor.
-Uno -contó- respuesta incorrecta -silbó volviendo a cargar el arma- te lo preguntaré de nuevo, y esta vez no seré tan benevolente -colocó el dedo sobre el gatillo- ¿Dónde la escondes? ¿En uno de tus almacenes privados?
-¿De quién coño hablas? -murmuró sujetándose la pierna- no he hecho nada
Sergei disparó la segunda flecha que fue a parar al hombro del mafioso, justo en el lugar entre el omohioideo y el trapecio. La sangre brotó de esa zona, de nuevo mantuvo su promesa de no perforar ningún órgano vital. El hombre gruñó de dolor y giró la cabeza para ver la flecha que sobresalía de su hombro y que le mantenía anclado a la pared sin posibilidad de moverse
Si lo hacía se desgarraría la mandíbula y moriría, lo cuál sería una puta injusticia, dado que lo que el cazador quiere es matarlo el mismo. Dejar que se desangre no entra en sus planes.
-Dos -contó poniendo otra flecha en la ballesta- otra respuesta incorrecta -chasqueó la lengua con desagrado- ¿Hasta cuándo vamos a estar así, Johnny?
-¿Cómo -resolló- cómo sabes mi nombre?
-Yo sé muchas cosas -se inclinó hacia delante- cómo que eres el mayor traficante de personas de este país, lo que significa que eres el mayor cabronazo de esta puta ciudad -gruñó- ¿Planeabas intercambiar a mi novia por un par de misiles nucleares? -inquirió- ese era tu plan ¿Verdad? -preguntó- voy a quitártelo de la puta cabeza a ostias -colocó el dedo sobre el gatillo de nuevo- dime dónde está, y quizá te de una muerte rápida
-Espera -dijo- ¿Te refieres a la pelirroja de ojos verdes? -preguntó, el lo miró con intensidad- lo sabía, sabía que esa zorra estaba saliendo con alguien chungo -sus ojos brillaron con malicia y Sergei se contuvo para no levantarse y sacárselos de las cuencas con el cuchillo de caza que llevaba atado a la cintura- la muy puta está preñada -los ojos de Kraven se abrieron de golpe y el estadounidense sonrió de manera asquerosa- no lo sabías -dijo disfrutando de la sorpresa que vio en sus ojos- en los países orientales pagan una buena pasta por las chicas que están esas condiciones ¿Lo sabías?
El cazador disparó otra flecha, esta vez si que apuntó a un órgano vital : el pulmón. No era lo mismo morir desangrado que morir ahogado con tu propia sangre. Esa si era una muerte digna para ese monstruo. Un gorgoteo salió de sus labios mientras sus ojos sostenían los ambarinos de el.
-Tres -anunció- si sigues así no creo que llegues al cinco
-Me importa una puta mierda -gruñó- jamás sabrás dónde está
Disparó otra flecha. Lugar de impacto : centro del pecho. Kraven escuchó el sonido de sus costillas rompiéndose. En pocos segundos una de ellas se clavaría en su pulmón perforado y moriría. Sergei se aseguró de que la herida no fuera tan profunda como para que no le permitiera hablar.
-Cuatro -dijo cargando en la ballesta la última flecha- ¿Dónde está, Laura? -preguntó levantándose hacia donde estaba y colocando la ballesta contra su frente-
El americano no vio razón para seguir ocultando esa información, ya que en pocos segundos moriría, si no le mataba el antes.
-En el almacén Dealey, en la octava con Lincoln -respondió- date prisa cazador -sonrió, sus labios estaban manchados de sangre- quizá llegues a tiempo antes de que el camión cruce la frontera
Kraven disparó la última flecha en el centro de su frente. La cabeza del hombre cayó hacia delante y su cuerpo se quedó rígido, sin vida. Rápidamente, el cazador sacó del bolsillo de su chaqueta el amuleto que ella le había dado el día que se conocieron. Le dijo que le protegería, pasara lo que pasara. Lo olisqueó para captar su aroma y enseguida captó su olor.
Siguió el rastro y este le llevó al almacén donde había dicho el hombre que la tenían retenida. Había varios hombres armados. Afortunadamente el camión no se había ido aún. Caminó tras ellos sigiloso como una pantera y les partió el cuello, impidiendo que pudieran dar la voz de alarma.
En el interior del camión, Laura se enjugó las lágrimas al darse cuenta de que su vida acababa en ese momento. La enviarían a otro país junto con el bebé que crecía en su vientre y jamás volvería a verle.
De pronto la puerta del camión fue arrancada de su goznes. Fue entonces cuando ambos se miraron el uno al otro y supieron que todo iba a estar bien. Laura se lanzó a sus brazos y el la atrapó con delicadeza entre los suyos. Le dio un beso en lo alto de su cabeza mientras ella lloraba y se separó para mirarle a los ojos.
-Ya está mi amor -susurró besando sus labios- ya ha pasado todo, estás a salvo
-Sergei... -sollozó ella- creía que nunca volvería a verte -murmuró- pensé que te habían matado
-Los leones son muy difíciles de matar -sonrió- y menos si son dos -dijo apoyando la palma de la mano contra su barriga, en la que aún no se mostraba la forma del bebé-
-¿Quién te lo ha contado? -preguntó-
-El cabrón que te secuestró -gruñó- me dijo que pagaban más por las mujeres embarazadas -explicó-
-Hijo de puta -escupió ella-
-No te preocupes por el -dijo- no volverá a hacer daño a nadie más -sonrió sujetándola por la cintura para ayudarla a caminar- vámonos a casa, los dos necesitáis descansar
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One Shots : Marvel (1)
FanfictionEste será un one shot en el que iré haciendo historias con los distintos personajes del Ucm. ¡Espero que os gusten! ¡Gracias por leer! Love you 3.000 💫 (PEDIDOS ABIERTOS)
