"ANSWER ME"

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A Logan no le gustaba Halloween, ni Carnaval ni ninguna otra fiesta. Incluso cuando era joven no le gustaban los días festivos y ahora con la edad eso no ha cambiado, sino que se ha acentuado.

Es el día de Carnaval, Logan se encuentra sentado en su sillón con las gafas de lectura puestas, mientras sujeta el libro entre sus manos callosas llenas de gruesas venas.

Sabe que te estás moviendo dentro de tu habitación. Gracias a su sentido de la audición superior al de cualquier persona humana, oye como abres y cierras los cajones del armario, buscando algo con desesperación.

Después lo huele, ese olor intenso que todos los meses llega flotando hasta su nariz. El olor terroso y metálico de la sangre. Estás ovulando. Inspira hondo y trata de volver a centrarse en las palabras que están escritas en la página del libro frente a el, sin éxito.

Todos los meses le sucede lo mismo, no puede evitarlo. Sus instintos más primitivos se activan y no puede controlar sus pensamientos más obscenos.

Quiere... no, NECESITA provarte. El sabor de tu sangre contra su lengua es todo lo que necesita en esos instantes. Es consciente demasiado tarde de tu presencia, casi parece como si te hubieras aparecido allí de repente, ta rápido que ni el lo notó.

Te mira por encima de sus gafas, antes de cerrar el libro con un sonido sordo, poniendo toda su atención sobre ti.

Llevas un vestido blanco que te llega por debajo de las rodillas. Un pañuelo rojo te tapa el pelo de manera delicada, enmarcando tu rostro. Unos zapatos planos de color negro enmarcan tu look.

La mirada de Logan es hambrienta sobre ti, deteniéndose en cada curva de tu cuerpo. Te veías tan pura... tan... angelical, a cualquier hombre le daría pena acercarse para mancillar algo tan delicado como tú.

Pero el no era cualquier hombre.

-Princesa -llamó, su voz ronca y masculina llenó el espacio- ¿Qué llevas puesto?

-Mi disfraz -dijiste dando una vuelta esbozando una sonrisa emocionada- voy de Caperucita Roja -explicaste-

Logan recordaba haber escuchado a Storm hacía mucho tiempo leerles ese cuento a los más pequeños en la Mansión X para hacerles dormir, por lo que se acordaba de qué iba la historia.

Una sonrisa divertida asomó a sus labios.

-Bueno, toda caperucita necesita a su lobo feroz -susurró- ¿Quieres que yo sea tu lobo, kid?

Asentiste con firmeza, a la par que el se reclinaba hacia atrás en el sillón y daba una simple palmada en su muslo.

-Ven aquí -ordenó con exigencia y delicadeza a la vez- explícale a tu viejo porqué has elegido este disfraz

Te acercaste lentamente, sus ojos siguiendo todos tus movimientos hasta que te sentaste donde te indicaba. Pudiste sentir sus duros y firmes muslos contra la suave piel de tus piernas.

Inmediatamente su mano vagó hasta la parte baja de tu vestido, levantándolo lentamente hasta dejar la tela colocada a la altura de la rodilla. El aire frío golpeó tu piel haciéndote soltar un siseo.

Logan no se perdía ninguna de tus expresiones. Sonrió a la par que apoyaba la mano sobre tu rodilla, sin moverla. Su simple contacto enviaba corrientes de deseo directas a tu centro haciéndote estar cada vez más excitada.

El lo sabía. El olor de la sangre de tu período mezclado con el de tu excitación estaba volviéndolo loco. Aun así se centró en ti. No era un secreto que a Logan le gustaba torturarte.

El nunca iba al grano, si querías que te follase te ordenaba que le dijeras cómo y porqué. Esa era una de aquellas veces, sus dedos se abrieron y amasaron la carne de tu rodilla, mientras con la otra mano te mantenía presionada contra el.

-Logan... -suspiraste viendo cómo sus dedos iban yendo más arriba a cada pasada-

-Te he hecho una pregunta, nena -te recordó casi rozando tu boca con sus labios- quiero una respuesta

Tragaste saliva con fuerza y alzaste la cabeza para mirarle. Logan pudo ver cómo tus pupilas se habían dilatado de tal manera que no podía verse el color natural de tus ojos.

Todo era negro, como su alma, como su futuro.

Se obligó a no pensar en eso, porque ¿Cómo podría hacerlo, cuando tenía a una joven tan necesitada como tu en su regazo?

-He elegido este disfraz porque me gustaba -confesaste- y pensé que a ti también te gustaría -apretaste los labios repentinamente tímida- ¿He hecho mal?

-No cariño, no has hecho nada malo -respondió el- me encanta -confesó- es una pena que tenga que quitártelo

Inspiraste hondo con fuerza al notar cómo sus dedos subían y subían hasta encontrarse con el calor entre tus piernas. El olor que desprendías era tan femenino y delicioso, que a Logan se le hizo la boca agua con solo pensar en ponerte la boca encima.

-Espera -dijiste agarrando su mano con fuerza, el alzó la mirada hasta ti-

-¿Estás bien? -preguntó preocupado-

-Si, es solo que... -te sonrojaste antes de decir- ¿Estás seguro de que quieres hacer esto? -cuestinaste- quiero decir, si te incomoda o no te gusta, o te da asco podemos no hacerlo

-No le tengo miedo a la sangre, princesa -esbozó una sonrisa tranquilizadora- prometo ser un bueno chico

-No que va –murmuraste, su sonrisa se hizo más amplia-

-Me conoces demasiado bien –gruñó- un viejo como yo con una niña como tú... -reflexionó en voz alta- vas a hacer que pierda la puta cabeza

Sonreíste mirándolo con firmeza

-Ahora que ya he contestado a tu pregunta, responde tú a la mía –dijiste- ¿Serás mi lobo, Logan?

-Si –gruñó bajando la manga de tu vestido para dejar pequeños besos en tu cuello, su barba te hacía cosquillas contra la piel- y tu serás la Caperucita a la que me voy a comer esta noche

-Cómeme Logan –suspiraste- no dejes ni un pedazo de mi

One Shots : Marvel (1)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora