RECUERDOS DEL PASADO.

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-¡Ahhh...!-Grita Adelaide, al ver semejante bestia salir debajo del suelo, la bestia era inmensa, con ojos mas rojos que la sangre, su pelaje, era tan oscuro como el lugar más profundo del inframundo, su cuerpo, estaba con varias cicatrices de peleas pasadas, pero una sobresalía especialmente de su ojo derecho-¿Qué es eso?

-Es Garm, el temido perro guardián de la entrada a Niflheim.-Le responde Bancrein sonriendo.-El nos llevará hasta donde queramos, me lo debe.

-Que te lo debe...-Dice Adelaide, mientras tiembla por la presencia de tal bestia divina.-¿Como es posible que el perro de una Diosa esté a tu lado?

-Te lo explicaré en el camino, ahora no hay tiempo que perder, estamos muy lejos y el tiempo se me acaba, ¿Recuerdas?, ahora solo sube en su lomo.-Le dice mientras el termina de subir en la bestia.

-Ni aunque mi vida dependa de ello me subiría en esa cosa.-Grita Adelaide, en lo que Garm le regresa a ver y...

-A quien dices "cosa", pequeña hada, si no fuera porque Bancrein y no otro el que me invocó, tu ya estarías muerta en este instante.-Le dice Garm, su voz era gruesa como ninguna otra, provocando pavor ante cualquiera que la escuchara.-Además, con mi velocidad, no tardarán mas de 2 o 3 horas en llegar a donde quieran.

-¡Ha...ha...habló!-Grita asustada nuevamente Adelaide.

-Claro que habla.-Le dice Bancrein.-O creías que un ser divino, que por ser un animal, no puede hablar, como sea, solo súbete o me iré de aquí, con o sin tu ayuda, entraré al reino.

-Esta bien, me subiré, pero por favor, no me hagas daño.-Le dice a Garm, el cual la regresa a ver y sonríe malevolamente.

-Prometo, por el respeto que le tengo a este muchacho, que no te haré nada malo.-Le responde Garm.

Adelaide, desconfiando todavía, coge la mano de Bancrein, subiendo al lomo de Garm, el cual, solo esperó a que terminara de subirse para emprender el viaje.

-Solo usa poco menos del 50% de tu velocidad Garm, no creo que ella soporte tanta velocidad.

-Está bien, haré lo posible para controlarme, pero no prometo mucho, sabes que me encanta la libertad, pero Hela no me deja hacer nada.

-Eso no me gustó mucho, sera mejor que te agarres bien de mi Adelaide, o te caerás.

Apenas terminó de decir esto, Garm salió corriendo a una gran velocidad, destruyendo fácilmente todo aquello que se ponga en su camino, pero al cabo de un rato, se detuvo de golpe, provocando que Bancrein y Adelaide cayeran al piso, diciendo.

-Perdonen por eso, pero... ¿Hacia donde debo dirigirme?-Dice Garm.

-¡Lo hubieras preguntado antes de salir!-Le replican los dos al unisono.-Debes dirigirte al Este, hacia la gran Puerta del Fuego, para poder entrar al reino y encontrar lo que Bancrein busca.-Le explica Adelaide.-Ahora, parece que nos volvimos a alejar de nuestro destino.

-Lo siento por eso pero..¿Sigues buscando eso?, ya van como 8 años que vas buscando, o al menos ese es el tiempo que va desde que nos conocimos y sucedió el incidente ese.-Le replica Garm, pero Bancrein solo le devolvió una mirada fría.- Como sea, no es de mi incumbencia, te debo mucho a ti, a tu maestro y a tus amigos por lo que hicieron en Niflheim, suban a mi lomo de nuevo, el viaje sera un poco largo...

Los dos hicieron caso y volvieron a subir, en cuanto subieron, Garm volvió a emprende el viaje.

Pasó aproximadamente 10 minutos y a Adelaide le daba curiosidad por lo que habían hablado Bancrein y Garm, entonces decidió finalmente preguntarles.-¿Como es que se conocen, o mejor dicho, por que ayudas a Bancrein y que es lo que pasó en ese lugar que llaman Niflheim?

-Pues esto pasó hace aproximadamente 9 años.-Le responde Bancrein.

-Casi el mismo tiempo que lleva buscando eso.-Piensa Adelaide.

-Mi maestro, Leina, Dante y...

-No lo digas, sabes que te sucede cuando recuerdas a esa persona.-Le dice Garm.

-Esta bien, viejo amigo, ella me está ayudando, decirle esto es lo menos que puedo hacer.-Le responde Bancrein con amargura.-Como te decía, hace 9 años aproximadamente, mi maestro, Leina, Dante y...Sophie, estábamos de viaje por todos los reinos, mundos y dimensiones, conectados por la L.E.T, la cual es la Linea de Espacio y Tiempo, para aprender más de los secretos de la magia, como parte de nuestro entrenamiento, en uno de esos viajes, llegamos a una dimensión en donde las leyes que rigen, son muy diferentes a la nuestras, donde los diversos mundos están conectados por una especie de árbol invisible, con una fuerza muy poderosa, en el cual, sus ramas hacen de soporte para los diferentes mundos.

Llegamos a uno de los mundos conocido como Niflheim, en donde aparentemente, llegaban todos los muertos de esa dimensión, pero llegamos en un mal momento, pues se estaba dando una gran rebelión por parte de algunos muertos que querían regresar a la vida, y estaban comandados por uno de los dioses de aquel lugar, si mal no recuerdo, se llamaba...

-Loki.-Responde Garm con seriedad.-El traidor de Loki los comandaba, necesitaba soldados para uno de sus planes y por eso necesitaba a los muertos, una vez que ellos reviven, es casi imposible matarlos, pero mientras permanezcan en ese lugar en forma de espíritus, no habrá forma de que logren nada.

-Ese mismo, Loki, como sea, el intentaba revivirlos, pero nosotros ayudamos a que no lo lograra, pasamos muchos meses en la pelea, encerrando a los espíritus, que al parecer, solo en ese mundo pueden hacerte daño, en ningún otro no, a menos que tengan sus cuerpos originales. Tardamos cerca de 1 año en terminar, pero cuando nos enfrentamos a ese dios sucedieron varias cosas muy dolorosas para la mayoría de nosotros; Sophie, cayo en un profundo sueño, del cual Loki me dijo que, si no lograba su objetivo, ella moriría en 10 años, a menos que encontrara la cura en otro mundo; Dante nos traicionó, uniéndose a Loki, el cual le ofreció poder sin límites, él, tentado por la oferta, se unió a Loki y trató de matarnos a todos; Leina, recibió un impacto que casi la mata, tras haber luchado contra Nidhogg, quedándose en ese mundo para recibir el tratamiento que le salvaría la vida; Mi maestro, que se encarga actualmente de preparar el hechizo que nos devolverá a Sophie a la vida nuevamente; Y finalmente yo, que, tras haberme encargado de Loki personalmente, estoy en busca del último elemento para dicho encantamiento.

-Siento todo lo que les hemos hecho pasar.-Le dice Garm, con una voz algo suave.

-No te preocupes, lo hicimos porque quisimos, ademas, gracias a ello, tenemos de nuestro lado a todos ustedes, que nos ayudaron en la pelea, y nos ayudan actualmente en esta situación.-Le responde Bancrein sonriendo.

-Como te decía, tras todos esos eventos, Hela nos entregó estos instrumentos divinos en agradecimiento, que, tras entonar la melodía correspondiente, podemos invocar a quien se encuentre adentro, trayéndoles desde sus mundos al nuestro, cuando nos los entregó, estaban vacíos y nos dijo que cada vez que encontremos a un monstruo, bestia, espíritu, o hasta un dios, que este dispuesto a ayudarnos, firmáramos un contrato con dicho ser y el vendría en nuestra ayuda.-Le explica Bancrein

-Entonces, tras escuchar sobre el regalo que Hela les dio a ellos, yo me ofrecí voluntariamente para poderlos ayudar cada vez que sea necesario, ya que Bancrein especialmente, me salvó la vida varias veces.-Responde Garm tras la explicación.

Adelaide, los quedó viendo, especialmente a Bancrein, pues, no creía que ese muchacho, el cual hasta ese momento parecía una persona irresponsable y despreocupada ante el mundo, fuera una persona lo suficientemente fuerte como para derrotar a un dios, o especialmente, poner a otros dioses de su parte, para que ellos le sirvieran a él.

-Ahora lo entiendo todo.-Dice Adelaide.-Entonces aquello que buscas, servirá para traer de vuelta a Sophie, la cual esta sumergida en ese sueño, pero ¿Porque ella es tan importante para ti? Si no solo Sophie esta mal, también esta Leina en un estado critico-Le pregunta Adelaide a Bancrein, con un tono un poco enojado.

-Pues eso es porque...

-Lamento interrumpir su charla.-Les dice Garm.-Hemos llegado ya a la Puerta del Fuego.

-Bien, es hora de entrar, mi querida guía.-Le dice Bancrein sonriendo, mientras Adelaide, al escucha esas palabras, se sonroja.

Adelaide abrió la puerta para poder entrar, pero al momento en que se abrió...

El Hada y El Mago.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora