Naoko
Suspiro por cuarta vez mientras continúo viendo los autos pasar y cuento cada segundo que pasa.
Me encuentro en un callejón vació, en medio de la noche, totalmente sola sin ninguna compañía. Me sorprende no ver a ningún humano caminando por la zona, he visto a un par paseando sus perros, entrando a bares o directamente a sus hogares, pero no tantos para ser una calle bastante transitada por autos.
Aunque intente distraerme con otras cosas como ver los autos, contar las estrellas que el cielo nocturno me permite ver o preguntarme cuantos hilos tendrá el suéter que tengo puesto, no pude evitar que pensar en lo de ayer.
No me arrepiento de haberme declarado a Aki, sentí como saqué un gran peso de mi cuerpo y este se me lleno de un enorme alivio. Al fin y al cabo, me di cuenta que nunca hubiésemos podido ser nada y haber podido aclarar esto hará que mejore nuestra relación de compañeros y tal vez en un futuro de amigos. Tampoco me arrepiento haberlo callado antes de que sus labios soltaran esas palabras, ya sabía que iba a rechazarme, pero no quería escucharlo directamente de él.
Suspiro nuevamente, esta sería la quinta vez según mi contador mental. Iba a voltear nuevamente a ver los autos pasar, pero un ruido extraño me puso alerta. Proviene del fondo del callejón, escuchándose cada vez más y mucho más cerca. Finalmente, la luz lo alumbra y puedo ver que es un demonio lleno de ojos pegados entre sí por venas e intestinos.
Sorprendentemente me recordó a una uva.
Podía ver que era un demonio bastante débil así que cuando se acercó corriendo hacia mí, no me preocupe. Saqué mi cuchillo, que guardaba debajo de mi suéter, y me preparé para atacarlo.
Pero eso nunca llegó, ya que el demonio fue atravesado por el tentáculo de un pulpo antes de que lograra siquiera tocarme un pelo.
"¿Te encuentras bien linda?" dijo juguetonamente el peli negro.
Yoshida se acercó hacia mí y con una mano me tomo de la cintura mientras con la otra elevó mi mentón. Cerró sus ojos y acercó sus labios a los míos, pero antes de unirlos lo empuje, confundiéndolo un poco.
"¿Por qué no me dijiste que no vendrías? Ayer estuve esperando media hora a que me vinieras a buscar" solté enojada, me había deprimido el hecho de que él me había dejado plantada y no me haya dicho absolutamente nada.
"Estuve muy ocupado con el trabajo, por alguna extraña razón me tienen trabajado más que nunca y no tuve tiempo de nada" se excusó el chico.
Me cruce de brazos y mire para otro lado. No me interesaba un carajo sus excusas baratas, pudo haberme llamado o mandarme una carta para decirme que no podía y no tenerme ilusionada como una idiota.
"Vamos Naoko, no te enojes conmigo" se acercó nuevamente a mí y me tomó de ambas manos para acariciarlas.
Al ver que acepte esa acción, volvió a tomarme lentamente de la cintura logrando que vuelva a poner mi vista en él. Acomodó un mechón rebelde detrás de mi oreja y acaricio mi mejilla.
"No podría vivir sabiendo que estas enojada conmigo, juro que no volveré a plantarte nunca más" habló tiernamente logrando sacarme pequeñas cosquillas en el estómago.
"¿Lo prometes?" pregunto mirándolo a los ojos.
"Tienes mi palabra" nuevamente acerca sus labios a los míos y vuelvo a detenerlo.
Tomo su rostro con una de mis manos sin presionar demasiado, quedando nuestros labios a una distancia muy corta.
"Vuelve a plantarme y eres hombre muerto" amenazo seriamente, aunque solo logro sacarle una risa.
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DESEOS || Aki Hayakawa
Fanfiction[AKI X OC] Desde el momento en el que nuestros caminos se cruzaron supe que ibas a ser alguien muy importante en mi vida, aunque pertenezcamos a mundos diferentes. Quiero que me enseñes todo de tu mundo, desde lo sentimental hasta lo intimo, quiero...
