Cipris

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Después de aquella noche, Ébano y Melancton comenzaron los preparativos de la boda, el pequeño pueblo a las afueras de Atenas en donde vivían conocía casi en su totalidad la trágica historia de Melancton, por lo tanto para las personas que vieron crecer al noble maestro les causaba júbilo la noticia de que se casaría nuevamente, y la mayoría de la villa se ofreció a ayudar en los preparativos de tan hermoso acontecimiento.

Una noche mientras Melancton y Ébano cenaban tocaron a la puerta, Ébano se levantó a abrir, se encontró con un hombre fornido, de ojos expresivos, pelo lacio y una hermosa sonrisa, la mirada de aquel hombre resplandeció y se abalanzó sobre Ébano abrazándola anhelantemente.

▬Oh Cipris, pensé que no te encontraría jamás, he ido al mismo inframundo a buscarte, no sabes lo feliz que me hace verte con bien▬ Melancton se paró inmediatamente y se posó a un lado de Ébano, pasó un brazo por el hombro de ella y miró fijamente al joven, él le regresó una mirada fulminante.

▬ Me agradaría saber su nombre buen hombre, y sus intenciones en esta casa y con mi prometida Ébano▬ el tono de voz de Melancton era severo
▬¿Ébano?, ha pero que torpe soy, se me olvidaba que Cipris está bajo su protección, agradezco el tiempo que cuidó de ella pero ya no es necesario es hora de que vuelva a casa, he calmado la furia de Demeheter, ya no hay por qué correr.- para Ébano nada tenía sentido, estaba confundida, sabía en su interior que ese hombre era parte de su pasado, el que no lograba recordar, lo único que logró descifrar en aquella tormenta de pensamientos era la manera en la que aquel hombre la llamó, "Cipris", en alguna ocasión tras un encuentro intimo con Melancton el agradecía a Cipris por la mágica velada.
▬ Cipris es diosa la lujuria- es lo único que atinó a decir Ébano
▬ Así es, esa eres tú▬ Ébano y Melancton se miraron incrédulos e hicieron pasar a aquel hombre, se reunieron en la sala y entonces comenzó todo.

▬ Discúlpeme , debe comprender que Ébano, o Cipris llegó a mi vida hace 7 meses, sin saber quién era, ni nada de su familia, nos hemos comprometido, ahora yo soy su familia; así que agradeceríamos que nos explicara que sucede. ▬ ya empezaba a escucharse un poco de melancolía en la voz de Melancton.

▬ Lo siento mucho, todo esto es mi culpa, debo presentarme; a diferencia de Cipris yo no soy conocido aún, me llamo Sandros soy un semidiós, conozco hace año y medio a Cipris; esto es una terrible tragedia de la cual me responsabilizo, supongo que debo contar todo desde el principio, quizá así ella recuerde algo▬ Ébano apretaba fuertemente los puños y los dientes.
▬Tiene poco que comencé a relacionarme con los dioses mi padre quería que estuviera preparado, a la altura de todos ellos, cuando lo conseguí comencé a relacionarme con Demeheter.

▬ ¿La diosa de la agricultura? ▬ interrumpió Melancton
▬ Así es.
▬ ¿Y qué tiene que ver eso conmigo? ▬ preguntó molesta Ébano
▬ Disculpa que divague pero es fundamental que entiendas mi historia para comprender la tuya; estamos ligados Cipris▬ Melancton tensó el cuerpo, se sentía profundamente celoso.
▬ Las cosas entre Demeheter y yo no funcionaron, fue entonces que tú me acogiste en tu regazo y vertiste sobre mi cada uno de tus poderes sagrados- Melancton lo miraba de manera furiosa, al ser Cipris la diosa de la lujuria era de imaginarse a que se refería Sandros▬ debo disculparme si en algo te ofendí el tiempo que me alejé , pero lo hice por tu bien▬ Sandros se arrodilló ante Ébano y recostó su cabeza en su regazo▬ me alejé al pensar que Demeheter sospechaba de lo nuestro , después de todo tu y ella siempre fueron cercanas; ella confirmó sus sospechas mucho después de que tú y yo separáramos nuestras vidas, habló con Zeus, lo amenazó con hacer marchitar cada cultivó, matar de hambre a sus creyentes, si no te desterraba, él se vio presionado, y lo hizo , Atenea tu mejor amiga te trajo aquí a su ciudad, no iba a permitir que sufrieras, ella ha cuidado sigilosamente de ti, yo me entere hace poco, desde entonces no he parado de buscarte, tuve que descubrir por mí mismo en dónde te encontrabas, Atenea no confía en mi▬ Ébano cerro los ojos acomodo cada idea en su cerebro y de pronto todos los recuerdos volvieron a ella, Ébano se desvaneció y con ella la pureza y la inocencia ese chispazo de luz que Melancton había moldeado se apagó y abrió paso a Cipris, y todo lo que representaba, la lujuria la seducción, astucia y oscuridad.

▬ ¿Cómo pretendes que confía en ti?, ella ve más allá de lo que yo vi, esa sagacia y maldad; somos tal para cual Sandros, no por nada eres el hijo de Ares- Melancton se sobre salto era imposible que ese hombre fuerte de apariencia madura fuera el bebé que dejo de ver hace tan solo 2 años.

▬ Entiendo que Demeheter me desterrara, pero, ¿por qué me quito la memoria? ▬ Cipris se veía sumamente molesta
▬ No lo sé, nadie lo sabe, ni siquiera Zeus , no está dentro de sus poderes
▬ Esa campesina no puede hacer nada bien; eso no lo hizo ella, su único talento es parecer frágil, ser la víctima, y el idiota de Zeus y toda Grecia le creen- la malicia se veía en sus ojos▬ pero esto no se va a quedar así, me las va a pagar todas.


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