3-Casualidades

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Narra Chiara:

Pasé lista y fui observando que no faltaba nadie.
Tras eso, decidí entregarles una ficha para colorear números que luego les iría preguntando a lo largo de la semana.

Me senté en mi mesa y decidí seguir organizando diferentes cosas para la tutoría.
Hasta que una voz me sacó de mis pensamientos.

-Profe, estoy malita- dijo una niña.
Ella era Aria, una niña encantadora y muy cariñosa, de cabello rubio y ojos claros. Era una niña preciosa y muy fuerte. Nunca lloraba cuando caía en el patio ni cuando algún compañero le pegaba. Ella siempre quería estar fuerte, por lo que verla triste o enferma me resultaba extraño.

-Oh, Ari, ¿que te duele cielo?- pregunté agachándome a su altura para poder oír mejor su vocecita.

-La cabeza profe- dijo Aria tocándose la frente.

Cogí el termómetro y se lo acerque a la frente. La pequeña tenia 39º de fiebre, por lo que marqué el número de su madre para que viniese a por ella.

-¿Hola?- respondió su madre por teléfono.

-Hola Almudena, soy Chiara, la profe de Aria- le dije pausadamente para no asustarla.

-Oh, hola Chiara, ¿que ha pasado?- preguntó nerviosa.

-Ari está enferma, tiene fiebre y se encuentra mal- dije- ¿podría venir a buscarla?

-Buf, yo estoy muy lejos y no puedo irme del trabajo así, y mi pareja igual- dijo pensativa- ¿Puede ir mi hermana a por ella?- preguntó.

-Sí, por supuesto- le contesté amablemente.

-Perfecto, gracias por avisar

Colgué y decidí llevarme a Ari a una sala apartada.
No sin antes pedir a mi compañera Marilia si podía ocuparse de mis pequeños.

Narra Violeta:

Mi hermana Denna me había llamado muy preocupada por su pequeña Aria.
Aria estaba enferma y debía ir a buscarla y cuidar de ella hasta que Alex saliese del trabajo.
Por lo que salí de la oficina y puse rumbo al colegio de mi sobrina.
Timbré y la puerta se abrió.
Tras preguntar por Aria una chica me condujo a una sala donde estaría ella.

-Tita Vivi- dijo Aria saltando a mis brazos.

-Oh, ¿ya ha venido tu tía?- escuche una voz muy familiar.

-Hola Violeta- dijo tartamudeando Chiara- no sabía qué Aria era tu sobrina.

-¿Conoces a mi profe?- pregunto Aria en mis brazos.

-Asi es, somos amigas- le conteste para relajar el ambiente mientras sonreía a Chiara.

El ambiente era tenso, se palpaba la tensión sexual a km de distancia. Podía sentirla tanto que me atrevería a decir que podría tocarla.

Firmé varios papeles y agradecí a Chiara haberla cuidado hasta que llegase.

Narra Chiara:
Tras haberla visto en el colegio me notaba más nerviosa de lo normal.
El sábado nos habíamos besado y me había visto súper guapa, con un vestidazo y el pelo bien arreglado.
En mi trabajo solía llevar el pelo alborotado con una pinza para arreglar el desastre y por encima de mi ropa básica un delantal color rosa con todos los nombres de mis alumnos.
Me moría de la vergüenza pero debía volver a la clase.

-Gracias por quedarte con ellos mientras Marilia- le dije sonriente.

-No te preocupes Chiara, son ángeles, has tenido mucha suerte con la tutoría- me dijo mirando a los niños.

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