32- Un pequeño altercado

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Narra Violeta:

-Kiki, ten cuidado- grité antes de verla acelerar.

-¡Vivi! ¡Vivi!- escuché a Chiara, pero una vez fui consciente no vi venir el tremendo tropezón que tuve por la descongelación de la zona y la salida de piedras.

Me retorcí de dolor agarrando mi tobillo y Chiara apareció lo mas rápido posible, tirandose a metros de mi para tratar de tranquilizarme.

Rápidamente Salma llamó a los médicos y tras un largo vuelo en helicóptero desperté en el hospital.
Kiki me observaba mientras miraba la hora. La noté nerviosa y cogí su mano acariciando sus dedos.

-Vio que susto nos has dado, te desmayaste del dolor- dijo Chiara besando mi frente.

-Estoy bien Kiki, gracias por estar

-Están todos fuera esperando a que despertases de la pedazo siesta que te has pegado

-¿Cuánto llevo durmiendo?

-Nah 3 horitas, pero han estado esperando pacientemente, así que si no te molesta avisaré de que estás despierta.

-No, claro que no, avisales

Cerré los ojos y suspiré, las vacaciones se habían ido a la mierda. Y lo que más me jodía era fastidiarle el viaje a Kiki.

-Corazon, ¿como estas?- exclamó abrazándome Naiara.

-Hola, todo bien Nai, no te preocupes de verdad

-Vio, eres un desastre de verdad- dijo Denna mirandome desde la puerta- ¿como estas?

-Mejor Denna, gracias por venir chicos.

-No nos agradezcas Vivi, es lo mínimo- dijo Alex besando mi cabeza.

Tras hablar durante media hora llegó mi cena y todos se fueron para dejarme descansar.
Kiki estaba sentada en el borde de la cama y tenía los ojos entrecerrados y cada vez que me miraba notaba su mirada cansada.

-Kiki, ve a dormir con ellos, dormir en estes sillones es mortal.

-Vio, no pienso dejarte sola aquí, como si no duermo, iré a la máquina a por café para poder vigilar que todo está bien.

-Me niego a que duermas ahí, antes te hago hueco en la cama.- dije cogiendo su mano evitando que ella fuese a por mas café.

-Esta bien, pero si te molesto avísame porfa, no quiero que duermas mal.

-¿Cuando me dan el alta?- pregunté suspirando.

-Mañana creo que ya nos vamos cariño, y creo que lo mejor es volver a casa para así ponerte mejor lo antes posible.

-Tienes razón, lo siento por joderte las vacaciones Kiks.

-No me has jodido nada Vio, estar contigo ya es mi mayor suerte.

-Te quiero mucho

-Y yo Vio, ahora toca descansar y mañana ya nos vamos de aquí.

...

El vuelo de vuelta fue más ameno de lo normal, ambas habíamos descansado mal por la incómoda cama de hospital. Chiara se había quedado dormida sobre su libreta y yo la observaba con miedo a desgastarla.

Cuando llegamos enviamos un mensaje al grupo para comunicarles que habíamos llegado y Kiki condujo hasta el piso.

-Gracias por cuidar siempre de mí Kiki.

-No me las des anda, es lo mínimo que puedo hacer por ti.- dijo Chiara abrazándome- otra cosa Vivi- dijo llamando mi atención- podríamos organizar la baby shower de Denna, Ari sabe cuál es el género y así cuando vuelvan del viaje les damos la sorpresa.

-¡Que buena idea Kiki! Les encantará, estoy segura.

-Pues hoy mismo llamo a la pastelería, solo tenemos dos dias para organizar todo.

-Yo llamaré a Ari para que pase estos días con nosotras.

-Genial, me muero de ganas de ver sus caras.

...

-¡Tita Vivi!- dijo la pequeña mientras corría hacia mí.

-Hola peque, ¿como estas?- le pregunté observando la cara de ternura que tenía la madre de Alex.

-Hola chicas, se ha portado muy bien, en esta maleta tenéis todo lo que sus papás le han dejado- dijo sonriendo mientras le daba la maleta a Chiara.

-¿Que te ha pasado tita? Estás en moletas- dijo Ari observando mi pierna.

-Se dice muletas cariño- dijo Kiki- la tita se ha caído en la nieve y por eso hemos venido antes.

-Aria, tus tías han venido antes por el accidente de la tita y pasarás estos dos dias con ellas porque van a organizar una fiesta sorpresa para mami y papi, y bueno, para tu hermanito o hermanita.

-Oh, ¿ Mamá y papá sabrán si es nene o nena en esa fiesta?

-Si cielo, pero eso tienes que decírselo a ellas ¿vale? Yo no puedo enterarme, ni yo ni nadie, solo ellas van a organizarlo.

-Esta bien abu, te quiero, nos vemos en dos dias entonces- dijo Ari abrazando a su abuela.

-Bueno, bichito, ¿nos vamos a casa? Hemos encargado macarrones- dijo Kiki mientras le daba la mano a Aria.

-¡SÍ!- exclamó feliz y saltó a los brazos de Kiki para que la subiera al coche.

Durante el camino Ari nos contó todo lo que había hecho durante esos días con sus abuelos y como echaba de menos a su madre.
Ella estaba realmente emocionada por decirnos el sexo del bebé pero decidimos esperar a llegar a casa.

Holaa, he estado muy desaparecida pero ya he vuelto ! Espero que os haya gustado tanto como a mí escribirlo. Se acerca el final... pero me muero de ganas de empezar otra historia que creo que os va a gustar mucho. Besos🩷

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