6- Arrepentimiento

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Narra Violeta:

Abrí mis ojos y miré el sol directamente en mi cara, me revolví en la cama y pensé.
Ayer me había declarado con Kiki, a ver no, pero le había pedido una cita. Sabía que la había besado y que ella se quedó quieta.
Por lo que me fui a casa, ella me llamó cuando llegue a casa pero no cogí. Me arrepentía de no haber cogido la llamada. Pero ahora solo podía huir de ella.
Era domingo, y debía ir a trabajar, ya iba tarde pero era la jefa y no podía dejar sola a Abril. Me moría de ganas de preguntarle que opinaba así que me levanté de la cama y fui directa a darme una ducha, pero no antes sin tomarme un paracetamol para la resaca que tenía.

-Buenos días bella durmiente- me dijo Abril sonriendo

-Buenos la verdad que no- dije sincera .

-¿Que ha pasado?- me pregunto apuntándome la silla para que me sentase.

-Chiara- le dije y me miró para que siguiese contando- ayer le pedí una cita, la besé y ella no se movió siquiera- le dije suspirando.

-¿Pero que te dijo de la cita?- insistió Abril.

-Que si, pero no se, creo que debo alejarme- le dije quitándome el abrigo rápidamente.

-Pero Violeta, ¿estás loca?- me respondió casi chillando.

-No, no quiere nada conmigo - le contesté segura.

-Violeta, háblale ahora mismo y dile que día quiere la cita- ordenó Abril.

-No, no lo haré- le dije y me alejé dejando mi bolso- voy abajo a por un café- dije yendo hacia la máquina de cafés de la primera planta.

Abril suspiró y continuó con el papeleo.

Cuando llegué a casa y pude sentarme tras comer sushi y recoger la cocina miré mi móvil. Tenía dos mensajes que intuía que eran de mi hermana Denna ya que a la tarde había quedado con ellos para ver a la niña.
Pero para mi sorpresa eran dos mensajes de Chiara. No entendía porqué me había hablado si ayer ni le cogí el teléfono. Entre en la conversación y miré que yo le había escrito a las 11 de la mañana. Un lado de mi mente maldijo a Abril. Había sido una cabrona cogiendo mi teléfono y hablándole a Chiara. Me volví a fijar en la hora, pero esta vez de la respuesta de Kiki, que había sido casi inmediata.

Ella me había respondido que sí que quería verme, y que si quería quedar martes que ella miércoles no trabajaba ya que era festivo.
Rápidamente le devolví el mensaje confirmándome que me parecía bien quedar ese día y tras dejar todo pactado decidí llamar a Abril.

-Hola corazón- me dijo Abril con normalidad.

-Abril, te pienso matar-le dije furiosa.

-Voy a pasar a recogerte con tu hermana Denna y vamos al centro comercial, así que si quieres puedes matarme de camino- me dijo tranquilamente- venga cielo, en 20 minutos estamos ahí.
Tras eso colgó y decidí prepararme.
Hice unas pocas ondas en mi cabello y repasé mi máscara de pestañas y el corrector.

Una vez llegamos al centro comercial cogi en brazos a mi sobrina Aria, que me abrazó muy fuerte mientras me daba besos en la cara.

-Que cariñosa estás hoy eh- le dije a Aria y Denna sonrio.

-Esta contenta porque va a ver a su profe mañana- me dijo riendo.

-No vaciles anda- le dije resoplando.

-Dejate de tonterias y vamos a buscar un vestido para la cita que tienes con Chiara- me dijo Abril cogiendo la mano de Aria.

Tras visitar varias tiendas, llegamos a una repleta de vestidos lujosos.
Siempre había tenido una buena economía en mi familia.
Mi padre Manu había creado un concesionario internacional y mi hermana Denna que se encargaba de manera virtual de los asuntos en Alemania y solía ir una vez al mes a ver qué todo estuviera en orden, mi hermano Lucas se encargaba de la zona americana y yo de España y resto de países cercanos a España.
Yo era la más afortunada, tenia que viajar un par de veces por Europa y américa, pero nada fijo, además de ser la que más gana. Soy la hermana mayor y a fin de cuentas he sido la única que no se ha conformado y he decidido estudiar psicología.
Mi madre Noe, es una gran productora musical en universal y nunca me ha faltado de nada.

Tras buscar mucho encontré un vestido verde oliva con un escote que dejaba ver mis pechos sobresaliendo.
Me hacía ver sexy y me encantaba.

-Es tu color- dijo Denna- estas preciosa, la vas a enamorar- prosiguió diciendo mientras reía.

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