Narra Chiara:
Una vez llegamos a Menorca, cogimos un taxi para llegar hasta casa de mis padres.
Ellos no creo que ni estuvieran en casa por lo que saludé a mis hermanos que eran cuidados por nuestra niñera Mamen y tras eso cogí otro coche y fuimos hacia el hospital.
-Hola, quería preguntarte por la señorita Oliver- le dije en recepción.
-Marie Williams?- preguntó mirándome fijamente.
-Esa misma- le dije sonriendo triste.
-Esta en la sala de la UCI numero 3- me dijo seria- Animo.
Trague saliva y agarre la mano de Violeta, que me miraba triste.
-Kiki, te espero aquí- me dijo dándome un beso corto.
-Vio, entraré, y luego vendrás tú, quiero que te conozca, creo que serás importante para mi- le dije soltando una gran verdad.
-Gracias por dejarme estar- me dijo Vio abrazándome- se que es complicado para ti, gracias por abrirte.
Le sonreí y abrí la puerta. Mi abuela estaba dormida, me acerqué y me senté en el bordillo de la cama.
Comencé a acariciar sus manos y empecé a llorar.
Mi abuela había sido la persona que más feliz me había hecho y me daba tanta pena saber que el cáncer se la llevaría que solo me salía llorar.
-Ey, mi niña- susurró mi abuela mirándome- no me llores cariño.
-Abuela- dije sollozando y me lancé a sus brazos- quiero presentarte a una chica- Es una amiga aun- le dije sonriendo vergonzosa.
-No tienes que mentirme, ¿te gusta verdad?- preguntó agarrando mi mano.
-No se, le conté que estabas en el hospital y se ofreció a acompañarme ya que Rus no puede venir por el trabajo- le dije tratando de ocultar lo que sentía.
-Te gusta Chiara, te brillan los ojos- me dijo- dile que pase anda.
Así lo hice, le dije a Violeta que entrase y a mi abuela se le iluminaron los ojos.
-Hola, soy Violeta, encantada- le dijo dándole dos besos.
-Hola Violeta, cariño, soy Marie- le dijo sonriente- ya me ha dicho Chiara que eres muy buena chica, y al verte llegar lo he confirmado.
Violeta sonrió y me agarró la mano.
Pasamos hablando un buen rato, riendo, recordando buenos momentos.
Hasta que la doctora petó a la puerta.
-Hola, perdonen por molestar pero ¿familiares de la señorita Marie Oliver?
-Asi es, soy su nieta.
-Salga por favor
Violeta se quedó con mi abuela dentro, hablando, tratando de relajar el ambiente tan tenso que había sembrado o doctora.
-Bueno, la señorita Oliver, se que dijimos que no se curaría, pero hemos hecho algunas pruebas y notamos mejoría. Tras eso decidimos hacer los cultivos y quiero decirte que la señorita Oliver ha superado el cancer. Ha sido algo muy curioso, ya que a estas edades no es lo normal- dijo la médica y me lance a sus brazos. Ella rió y me disculpé.
-Gracias doctora- le dije llorando de la emoción.
-Es mi trabajo, hoy ya puede irse a casa, con oxígeno por las noches pero si, hoy recibe el alta.
Entre en la habitación y abracé a mi abuela.
-Abuela, te dan el alta- le dije sonriendo- has superado el cáncer.
-Ay que alegría- dijo- así podré ver cómo os casáis.
Todas reímos y empezamos a preparar todo para irnos a casa, no sin antes llamar a mi madre para contarle todo lo ocurrido y pidiéndole si podía buscar un hotel cerca de casa. Aunque ella acabó insistiendo en que tenían habitaciones de sobra para Violeta, por lo que a pesar de sus insistencias, dormiría en casa de mis padres.
Estaba de los nervios, mi abuela no dejaba de hablar durante todo el trayecto a casa, y Violeta reía y continuaba la conversación.
Habían congeniado totalmente.
Aunque mis padres ya conociesen a Violeta por ser amiga de mi hermana, me ponía de los nervios en pensar que mis padres notarían nuestra conexión.
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Conexión
Fiksi PenggemarVioleta,26 años, empresaria y jefa de un gran concesionario de coches de lujo. Chiara, 24 años, profesora de infantil en Madrid. La conexión inseparable les hará sufrir pero sobre todo amarse.
