❝Son Chaeyoung, por favor quítese los audífonos, estamos en clase.❞
La chica nueva en el colegio era algo extraña y no obedecía ciertas reglas escolares. Además, solía tener problemas para hacer amigos, por lo que era un blanco para los bullies...
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─ ¿Qué hacemos ahora? ─ Murmuró Chaeyoung, esperando que su novia sepa qué hacer. Ambas estaban asustadas y estaban contra la espada y la pared.
De repente se escuchó cómo la puerta trataba de abrirse y, al no lograrlo, unos golpes se hicieron presentes. ─ ¡Mina Sharon Myoui, como las agarre juro que las mato a ambas! ─ decía la voz de su padre al otro lado de la puerta.
Las chicas se acercaron a la ventana y vieron que Bambam seguía ahí, mirándolas con los brazos abiertos. Se miraron entre sí, dudosas, y luego volvieron a verlo.
─ ¡Yo las atrapo! ¡Salten! ─ Exclamó en muchacho. Chaeyoung iba a obedecer, pero Mina, dudosa, la detuvo poniendo un brazo frente a ella.
─ ¿Qué pretendes? ─ Preguntó Mina con desconfianza. El chico, sin bajar los brazos, sonrió levemente.
─ Estoy siendo un buen amigo por primera vez, Mina. ─ Sus palabras sonaban sinceras, pero aún había algo de duda en el pecho de la nipona. ─ Es mi arco de redención.
Chaeyoung escuchó esto último y sonrió, ella le creía y ya quería salir de allí. Iba a decir algo pero se alarmó en el momento en el que la puerta se abrió ligeramente, aún siendo detenida por el mueble. Los golpes nunca cesaron.
─ Mina, tenemos que bajar. L-la puerta... ─ Señaló a dicho objeto. Su novia volteó a ver y asintió.
─ Tienes razón, Chaeng... ─ Miró una vez más hacia abajo. ─ ¡Si es un truco juro matarte con mis propias manos, Bambam!
─ ¡No lo es! ¡Ahora bajen que se me acalambran los brazos!
Mina miró a Chaeyoung y decidió que ella debería de bajar primera. Se hizo a un lado y la ayudó a pasar el marco de la ventana. La chica de corte de coco tembló ligeramente, desde afuera parecía mucho más alto.
─ Buena chica, tú puedes, Chaengie. ─ Tomó su mejilla y depositó un beso cortito sobre sus labios en un intento de darle el valor necesario. ─ Sólo salta, Bambam te va a atrapar.
Chaeyoung asintió, mirando con determinación a Mina antes de lanzarse por la ventana. Bambam la recibió con los brazos abiertos, sosteniéndola con firmeza. Chaeyoung respiró aliviada y le dedicó una sonrisa a su novia desde el suelo.
─ ¡Vamos, Mina! ─ llamó Chaeyoung mientras Bambam se preparaba para recibir a la siguiente. Mina se mordió el labio inferior, nerviosa, pero confiaba lo suficiente en Chaeyoung como para seguir sus indicaciones.
─ Voy... ─ En los segundos que Mina se llenaba de valor suficiente para saltar, la puerta logró abrirse y el señor Myoui se hizo paso dentro de la habitación, tomando a su hija de la camiseta y tirando de ella para evitar que pudiera escapar.
Mina soltó un grito agudo, sosteniéndose con fuerza por el marco de la ventana y mirando a Chaeyoung, quien se encontraba alarmada pensando en qué hacer. Miraba a los lados, buscando algo que la pudiera ayudar. Tomó un par de piedras.