Atenea Frey había llegado tres años atrás con los Walter cuando su papá estaba peleando mucho con su madre
Atenea y Isaac habían tenido una aventura un año antes de la llegada de Jackie pero ninguno de los dos imagino que con su llegada sus verdade...
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Un mes antes de la llegada de Jackie
La puerta principal de la casa Walter era abierta lentamente para poder entrar a la casa, pero esta fue abierta desde adentro por Cole Walter, quien atrás de él estaban todos los demás Walter.
— Afuera ahora —habló Cole mirando a la única chica que vivía con ellos —. Ahora
— Maldición — susurró Atenea para darse la vuelta y salir hasta el porche de la casa para darse la vuelta y mirar a todos los Walter —. ¿Qué ocurre?
— Son las cuatro de la mañana, Atenea — le recordó Cole de brazos cruzados.
— Ya sé que son las cuatro de la mañana, Cole — respondió Atenea cansada —. Casi las cinco se podrían decir, ¿y qué?
— ¿Dónde estabas? —interrogó Danny mirando a su amiga.
— Salí con… eso no les interesa.
— Atenea…
— Estoy bien. No me pasó nada —aseguro Atenea mirando a todos los Walter —. ¿Aparte que hacían despiertos?
— Estábamos esperándote — le informó Isaac mirando a la castaña.
— Bueno, pues ya llegué — respondió Atenea para rodear a los chicos queriendo acabar con la conversación nocturna —. Vayan a sus cuartos. Descansen, bestias.
Atenea subió las escaleras del porche para llegar a la puerta de la casa mientras todos la miraban con seriedad.
— ¿Esa no es la sudadera de Dylan? —interrogó Lee mirando a su mejor amiga de espaldas.
— ¿Estuviste con Dylan? —cuestionó Isaac, enojado.
— A ti, qué te importa — respondió Atenea mirando a Isaac para luego mirar a Lee —. Y si es la sudadera de Dylan, y antes de que empiecen con sus preguntas, estuvimos todo el tiempo con más personas.
— ¿Te estás enamorando de Dylan? —interrogó Alex.
La risa que escapó de la garganta de Atenea hizo que todos los Walter miraran a la chica, la cual solo los miraba con burla.
— ¿Por qué te ríes?
— Dylan no es mi tipo —afirmó Atenea —. Aparte, solo es para un rato, no hay por qué preocuparse.
Isaac sonrió mientras miraba a Atenea, la cual se dio la vuelta y entró a la casa.
— Quita la sonrisa de tonto enamorado — pidió Cole para después seguir a la castaña.
Ya estoy en producción de la segunda parte de Gardenia.