Atenea Frey había llegado tres años atrás con los Walter cuando su papá estaba peleando mucho con su madre
Atenea y Isaac habían tenido una aventura un año antes de la llegada de Jackie pero ninguno de los dos imagino que con su llegada sus verdade...
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Cómo cada mañana, Atenea salía a cabalgar para distraer su mente antes de partir a la escuela y una vez que estaba lista regresaba a casa de los Walter. Dejó a su caballo en el establo para quitarse sus guantes cafés y entrar a la casa, cerrando la puerta detrás de ella con una sonrisa.
— Regrese Alex — anunció Atenea entrando a la sala donde estaban Isaac y Alex jugando como siempre.
—Qué bien — respondió su segundo mejor amigo mirándola para poner atención al juego —. Chocolate está en la habitación de Lee.
— Puede estar ahí, otro rato, a mí no me molesta —comentó Isaac sin dejar de jugar.
Atenea se sentó a su lado mientras sacaba su teléfono y revisaba sus mensajes de sus amigos de la escuela
—¿La nueva ya llegó? —interrogó Atenea sin dejar de ver su teléfono, pero con el interés a flote
—La tía Katherine envió un mensaje — respondió Isaac, esta vez dándole una mirada a la chica —. Dijo que ya, vienen en camino.
— Perfecto.
Atenea contestaba sus mensajes, o mejor dicho, los mensajes de su mejor amiga Erin. La había conocido desde el primer momento que llegó a Colorado y desde ese momento ninguna se había soltado.
— Oigan, chicos. Chicos. Pueden pausar su videojuego y Atenea deja el teléfono, por favor —los llamó George y los tres en la sala hicieron lo que pidió —. Ella es Jackie. Jackie ellos son Isaac, Alex y Atenea
—¿Qué onda — saludo Isaac?
—Hola, Jackie — saludó Atenea mirando a la recién llegada con una sonrisa.
Atenea miró a Alex esperando que también saludara, pero en vez de eso se dio cuenta de cómo miraba a la nueva. Alex miraba a Jackie como un adolescente tonto y enamorado. La chica pateó a Isaac discretamente, llamando su atención.
E Isaac la miró rápidamente para luego mirar hacia donde Atenea miraba, y él no pudo evitar sonreír con burla al ver a su primo mirar a la nueva. Aunque siendo realistas, él estaba así la primera vez que llegó Atenea a vivir con ellos hace varios años y aún la veía de esa manera cuando ella estaba distraída, solamente que ella parecía no notarlo o de verdad no se daba cuenta.
— Si quieres ayudar, hay otra maleta en la camioneta — habló George otra vez mirando a su hijo Alex.
—Sí… sí, Claro — respondió Alex saliendo de su ensoñación y caminó hasta ponerse enfrente de Jackie para ofrecer su mano con una sonrisa — Hola.
— Hola.
Atenea no pudo evitar sonreír mirando a su amigo mientras Jackie y George se fueron. Mientras Alex salía de la sala para ir por la maleta que había dicho George,
—Apostamos —comentó Isaac y Atenea lo miró con interés al escucharlo —, 100 dólares a que Cole se la quita.
— Y yo espero que Cole te quite a la chica que te gusta — respondió Atenea para ponerse de pie y salir de la sala para seguir a Jackie
Salió de la casa por la parte de atrás para ver a Jackie mirando a Cole, el cual salía de la piscina como si se tratara de un modelo. Atenea sonrió para acercarse a Jackie con una sonrisa divertida.
—¿Está bueno, verdad? —interrogó Atenea y Jackie parpadeó varias veces para ver a la chica mirándola confundida —. El rubio.
— ¿Quieren presentarse? —preguntó Will queriendo que su hermano saludara a Jackie
— Tal vez luego — respondió Cole mirando a la nueva para luego cerrar los ojos en el camastro.
—Él es Cole —le presentó Will mientras Jordan se acercaba a Jackie con su cámara.
— Eh… Hola. —Saludó Jackie confundida al menor que se acercó a ellos con una cámara.
— Él es Jordan —le presentó Will mientras Atenea miraba al chico con una sonrisa —, aspirante a director de cine.
— Jordan, no la abrumes — pidió Atenea alejando a Jordan, quien le sonrió y se alejó riendo —. Y ese es Albert…
Atenea comenzó a alejarse cuando vio a Albert comenzar a salir de la piscina. Sabía lo que pasaría a continuar, así que se detuvo a una distancia bastante prudente cuando el perro de la casa se sacudió para secarse el agua que goteaba.
—¡Albert, no! — pidió Will mientras el perro no hacía caso hasta que estuvo algo seco — Jackie lo siento.
— No pasa nada — aseguró Jackie tomando la toalla que Atenea le ofrecía con una sonrisa apenada —. Estoy bien.
— ¿Sabes que… te voy a enseñar tu cuarto que vas a compartir con Atenea? ¿Está arriba?
— Está bien.
— Oigan, comiencen a subir las cosas de Jackie de acuerdo — pidió Will para comenzar a alejarse junto con Jackie —. ¿Cole?
— Ya oí
Will y Jackie comenzaron a entrar a la casa mientras Atenea los seguía desde atrás mientras escuchaba los audios que Paige le había mandado.
— Mierda Paige — susurró Atenea para contestar su audio con un mensaje para subir a las habitaciones en la parte de arriba y entrar a la de los hermanos García — Chocolate.
Atenea cargó a su conejo de color café muy clarito para sentarse en la cama de Lee mientras acariciaba a su pequeño conejo, el cual solo se estiraba en las manos de su dueña como lo hacía desde pequeño.
Se puso de pie para dirigirse hacia la habitación que compartiría con Jackie durante su estadía en Colorado.
— ¿Puedo pasar? —interrogó Atenea mirando a Jackie
— No es necesario que pidas permiso, esta también es tu habitación — respondió Jackie con una sonrisa mientras la miraba —. Bonito, conejo
— Es chocolate — lo presentó Atenea con una sonrisa —. Y casi nunca estoy en la habitación, siempre estoy con Nathan o Lee, así que tranquila, solo me verás por las mañanas y en las noches.
— Está bien.
— Adiós, Jackie. Te dejo para que desempaques tus cosas.
Atenea salió de la habitación, cerrando la puerta detrás de ella para ir con los demás quienes estaban en el patio, jugando entre ellos.
— Bonita atrapa la pelota — pidió Cole para aventarle la pelota a Atenea, quien atrapó la pelota antes de que golpeara su rostro —. Muy bien.
Atenea le aventó la pelota de nuevo y Cole la atrapó con tanta facilidad para alcanzarla nuevamente, haciendo lo mismo una y otra vez entre ellos dos hasta que Danny se les unió.
Atenea nunca había tenido una buena relación con las pelotas, la mayoría de las veces terminaba con una nariz sangrada o con un ojo morado. Todo por culpa de Cole, así que a petición de George y Katherine avisaba antes de aventar una pelota contra la chica.