LLEGADA DE ATENEA A LA CASA WALTER
Los Walter estaban afuera de su casa y vieron una gran camioneta estacionarse. Frente a ellos. De la camioneta bajaron un señor y una señora.
— Jennifer — llamó Katherine abrazando a su amiga.
— Katherine — respondió Jennifer abrazando a su amiga con una sonrisa sincera —. Es encantador verte.
— Puedo decir lo mismo.
Ambas amigas se alejaron mientras George y Alfonso se alejaban del otro, pues también se habían saludado, ya que se habían conocido por sus esposas.
— ¿Entonces todos ellos son tus hijos? —interrogó Alfonso, mirando a todos los niños formados y en silencio
— Así es — respondió George con una sonrisa —. ¿Dónde están los tuyos?
De la camioneta bajaron dos niños. Una niña con una mirada sería mientras caminaba hasta ponerse atrás de su padre, y del otro de la camioneta bajaba un niño con una mirada seria y se ponía atrás de su mamá.
— Bueno, ellos son nuestros hijos — presentó Jennifer mirando a sus dos hijos — Atenea y Alexander.
— Será encantador tener a ambos con nosotros —comentó Katherine mirando a los dos niños con una sonrisa
— De hecho, la única que se quedará será Atenea — aseguró Alfonso mirando a su hija con una sonrisa sincera —. Alexander irá a un internado en Canadá.
— Bueno, podemos pasar a la casa y así tomar algo — los invitó George
— Claro.
Los cuatro adultos entraron a la casa, dejando a todos los adolescentes en silencio bastante incómodo.
— Así que ahora serás una pueblerina hermanita — se burló Alexander con burla mirando a su hermana
—¿Por qué mejor no cierras la boca tarada? — respondió Atenea mirando a su hermano — Aparte, me debes 100 dólares.
Atenea se dio la vuelta mientras se alejaba de todos los demás hombres que había en ese mismo lugar. Ella miraba que todo era campo, no había nada ni siquiera una tienda cerca.
— Hola — saludó alguien atrás de ella y la castaña se dio la vuelta y vio a uno de los niños —. Soy Lee.
— Atenea — se presentó la castaña con una sonrisa —. ¿Hijo de Katherine y George?
— Somos primos de los Walter —informó Lee — por parte del tío George
— Vaya... ya tienes un amigo pueblerina — se burló nuevamente Alexander, llegando con una sonrisa
— No tienes algo mejor que hace idiota —comentó Atenea mirando a su hermano
— ¿Ocurre algo aquí? —interrogó el único rubio, llegando junto con los demás Walter.
— De verdad son bastante tiernos — se burló nuevamente Alexander para verlo de arriba a abajo —. Aunque eso no les quita lo pueblerino.
— Alexander, ya cállate — pidió Atenea con enojo.
—¿Por qué mejor no vienes hasta acá y no lo dices en la cara?—lo enfrentó Isaac, dando un paso al frente
— Con mucho gusto pueblerino.
Isaac se iba a acercar más a Alexander cuando giró la cabeza por la cachetada que había sentido y todos los Walter miraban a la única chica presente mirar al pelinegro con enojo mientras Alexander sonreía con burla.
— Aléjate de mi hermano — ordenó Atenea mirando al pelinegro, quien la miraba sorprendido —. O la próxima vez te irá peor.
Atenea y Alexander se dieron la vuelta alejándose de los Walter, los cuales miraban a la chica con asombro.
— Ella me agrada — aseguró Will llegando con una sonrisa mirando a su primo menor —. Esa cachetada fue increíble, hubiera deseado tanto que Jordan la grabara.
Era la primera vez que Isaac recibía una cachetada y por parte de una chica, la cual iba a comenzar a vivir con ellos un largo rato, y eso solo significaba una cosa: las bromas comenzarían tras esa cachetada.
UN MES DESPUÉS
Atenea bajo al comedor después de haberse despertado con todo el cabello pintado de azul.
— O por Dios —comentó Katherine, mirando a la chica bajar con todo su cabello pintado de azul.
— Hola, Katherine — saludó Atenea mirando a la mujer con una sonrisa para luego mirar al mayor de los García.
Algo que todos en la casa Walter habían notado era como que Isaac y Atenea se hacían bromas desde que la chica había llegado con ellos, solo que la chica nunca le había dicho a Katherine y George de las bromas.
DOS MESES después.
Atenea estaba desayunando con tranquilidad mientras todos los chicos Walter comían mientras la miraban en silencio porque qué la cosa era muy fácil con ella. Su silencio solo significaba una cosa: broma para alguno de ellos o broma para cierto Walter.
— ¡Aaa!
Todos los Walter escucharon el grito de Isaac, lo vieron bajar del segundo piso con la cara de color azul, todos se rieron del mientras la única chica tenía una sonrisa en su rostro.
— Maldita niña — las malditas Isaac mirando a la castaña que comía una manzana.
— ¿Ahora qué hice? —interrogó la castaña con una sonrisa de inocente
— Mi cara está azul —comentó Isaac con enojo.
—Sí, lo noto. ¿No sabía que eras fan de los pitufos por qué de ser así te hubiera comprado un disfraz? —Se burló Atenea con una sonrisa mientras se acercaba al chico. — Dudo que cualquier chica desea estar contigo esta semana
Atenea agarró su mochila cuando escuchó el claxon del auto de Erin afuera de la casa Walter, mientras Isaac la miraba con odio en sus ojos.
— La pintura en tu cara durará, a lo mucho, dos semanas — informó Atenea para salir de la cocina con tranquilidad
— Ella, si sabe jugar — comentó Cole, poniéndose de pie para dejar el plato que había ocupado en el fregadero.
— Claro, que sabe jugar — aseguró Danny —. A todos nos ha hecho bromas más pesadas que nosotros a ella.
— Tienen que comenzar a hacer las paces — pidió el tío George entrando a la cocina —. O ella te seguirá molestando si tú la sigues molestando.
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GARDENIA
FanfictionAtenea Frey había llegado tres años atrás con los Walter cuando su papá estaba peleando mucho con su madre Atenea y Isaac habían tenido una aventura un año antes de la llegada de Jackie pero ninguno de los dos imagino que con su llegada sus verdade...
