Jungkook lo estaba volviendo loco. Dos días viviendo con ese hombre volvería loco a cualquier persona. Apenas hablaba con él, se mantenía alejado, como si tuviera una enfermad contagiosa y por lo general, cuando le hablaba, era muy grosero. Encima, no lo dejaba ir a ninguna parte y su actitud de mierda, le estaba cabreando de verdad.
Entró en su habitación, podía sentir su intensa mirada sobre él desde el comedor, donde estaba leyendo el periódico. Cerró la puerta y echó un vistazo al reloj de la mesilla de noche. Eran las ocho de la noche. Ninguna persona debería quedarse un viernes por la noche en su casa, tenía veintiocho años, no ochenta y ocho y necesitaba vivir la maldita vida. Estaba de vacaciones, pero se sentía como si estuviera en la cárcel. Se puso un par de pantalones vaqueros, una camisa negra con botones, de los cuales dejo algunos abiertos para mostrar un poco de escote. Entró en el baño y se cepilló el pelo. Jimin se miró a los ojos en el espejo y sonrió lentamente a su reflejo. Quería volver loco a Jungkook. Se lo merecía. Era lo justo. Salió del baño y abrió la puerta del dormitorio. Los ojos casi negros de Jungkook se abrieron por la sorpresa cuando vio su cambio de ropa. Le frunció el ceño mientras se ponía de pie.
—¿Dónde crees que vas? —Su voz era suave, pero dura.
—Quiero salir, estoy a punto de volverme loco aquí dentro. Vamos.
—Es de noche.
—Nadie querrá joder conmigo si estoy contigo. No te estoy pidiendo que me lleves a una fiesta salvaje. Sólo quiero salir. Estoy de vacaciones, maldita sea y me estoy volviendo loco. También podríamos quedarnos aquí y pasar un buen rato, en vez de salir.
—Quiero quedarme aquí—Él cruzó los brazos sobre el pecho.
Jimin sonrió lentamente. —Genial. Quítate la ropa.
Lo miró boquiabierto. —¿Qué? —Dijo con voz áspera.
—De la única manera en la que tú y yo podemos divertirnos es quitándonos la ropa. Quiero pasar un buen rato y ya que casi no me hablas, sólo nos queda el sexo. Ahora semental, te quitas la ropa o coges las llaves del jeep. Es tu elección. De un modo u otro, esta noche no pienso quedarme sentada y aburrirme de nuevo.
Jungkook soltó un gruñido, pero no se movió. Jimin miró fijamente su cuerpo tenso. Su enfoque se clavó en la delantera de sus pantalones, Jungkook tenía una gran erección. Él sonrió.
—¿Nos quedamos o salimos? — le arqueó la ceja. —Porque ese gruñido sexy y tu erección me están diciendo que prefieres quedarte.
—Salimos— gruñó y apartó su mirada de la de Jimin. —No voy a perder mis bolas por echarte un polvo.
Con un suspiro, se dirigió hacia la puerta. —Pero sería una buena manera de perderlas.
Él gruñó otra vez y se le quedó mirando hasta que llegaron al Jeep. A pesar de que estaba enojado, le abrió la puerta y luego la cerró. Era todo un caballero. Cerró su puerta cuando él subió, pero no lo miró.
—¿A dónde quieres ir?
Jimin vaciló. —¿Por qué no matamos dos pájaros de un tiro? Minnie me dijo que eres dueño de un bar, así que podíamos ir y mientras tu trabajas un poco yo me tomo un par de copas.
Jimin vio la indecisión en el rostro de Jungkook pero finalmente asintió. —Habrá lobos allí, pero tengo una buena seguridad. Podemos ir allí, pero te quedaras donde yo te diga. ¿Entiendes? —Él le lanzó una mirada dura.
—Entiendo perfectamente lo que dijiste. — Le sonrió. Eso no significaba que fuera a hacer lo que él quería.
El bar era más agradable de lo que Jimin se había esperado. Estaba iluminado decentemente, había una zona de baile en la esquina y una sala de juegos, con cuatro mesas de billar llenas de gente.
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Mate Set (ADAP) KOOKMIN
WerwolfEs la temporada de apareamiento para el hombre lobo. Todos los machos están en celo y la lujuria sexual de los animales es casi incontrolable. Jimin es un humano que de repente se encuentra en un callejón, rodeado por cuatro hombres-lobo que están e...
