Max yacía en el simulador como había pasado desde casi siempre. Lo utilizaba como la excusa perfecta para no estar con Leclerc pues al ser parte de una escudería enemiga, no se le permitía estar en ninguna de las instalaciones.
Casi final de temporada, a unos días de viajar a circuito de Brasil e iba a la cabeza, ganaría su segundo campeonato por gran margen.
Daniel también tenía una buena posición, peleando con Leclerc por el segundo lugar.
Su padre se había ausentado en las últimas tres carreras y no sabía la causa, no estaban enojados ni nada por el estilo pero eso no detuvo que le doliera su ausencia. Y como estaba parecía que no estaría en la última.
Mordió su lengua para no maldecir su vida.
Una notificación lo sacó de su ensoñación y con pereza abrió su celular para encontrar un mensaje desconocido.
"Iré por ti en media hora, deja lo que estabas haciendo y a la puerta principal."
Quiso tirar su celular ahí mismo sabiendo de quién se trataba pero sabía que se metería en graves problemas si no cooperaba.
Ya le había pasado tantas que creía que ya no tenía oportunidad. Aunque se extrañó de que Charles no le hubiese enviado el mensaje mediante su móvil.
Se apresuró a bañarse y a cambiarse, despidiéndose de su preparador y de Helmut Marko, el único encargado que todavía estaba en ese lado del edificio.
—¿A dónde vas Max?
—Algo pasó con Leclerc.—El austríaco bufó al escuchar el apellido del piloto.—Y tengo que ir.
—¿Vendrá por ti?
—Sí.
Marko no era un hombre de muchas palabras pero quería al joven frente a él como su propio hijo, siempre vio lo mejor para él, aunque eso no quisiera decir que estuviese feliz por la pareja. No es for la preferencia de Max, había experimentado y vivido lo suficiente como para saber que eso no tenía nada de malo pero como asesor de RedBull, tenía que criticar a todos los pilotos de otras escuderías.
En este caso a Charles.
Hubo un momento cuando llegó a pensar que podría hacer un movimiento por él pero ver la incomodidad de Max lo hizo retroceder, llevando a Ferrari a fichar por él.
Y agradeció a todas las deidades que no lo hizo. No podía imaginarse que tan insoportable sería si tuviera libertad de entrar a las instalaciones.
Christian le comentó lo que hablo con Jos antes de iniciar la temporada y como no era alguien que se considera cotilla se le hizo fácil sacar información del propio Max los últimos meses. Si que sabía preguntar.
—Las cosas van bien con ustedes dos, ¿no es así?
—Algo así. Si le soy sincero no podría ser peor.
—¿Por qué sería?
Mordió sus labios y volteó a otro lado.—Es difícil estar con alguien como Charles.—Fue sincero.
—Son tan distintos que pensé que polos opuestos se atraían.
—Pues hubo algo que salió mal.—Tarareó.
—¿Algo que pueda afectar al equipo?
—No creo, en realidad es más probable que me afecte a mi.—Marko le hizo una cara de no entender.—Me gustaría terminar mi relación.
—¿Y qué te detiene a hacerlo Max?
Resopló.—Muchas cosas.—Siguió acomodando sus cosas.
El móvil del neerlandés sonó por lo que se despidió y salió de la oficina rumbo a la salida.
ESTÁS LEYENDO
Finding You
FanfictionA veces, los encuentros especiales pueden tener un impacto profundo en nuestras vidas, dejándonos con un deseo profundo de volver a experimentarlos. Eso le sucedió a un niño de entonces catorce años que sintiéndose querido por primera vez en su vid...
