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XIX

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Narrador

-Si no haces lo que dije, sabes lo que sigue... -Dijo un hombre con picardia.

-Sisisi... -El miedo se apodero de ella y él lo noto.

-Por que el miedo? Después de todo lo disfrutas.... -Él se encontraba sentado, pero dejo su pereza para tomar a la eriza del mentón y querer darle un beso pero ella se negó... Se escucho como sus pieles chocaron de manera violenta seguido de un grito ahogado por parte de ella. 

-¡Idiota! ¡eres de mi propiedad, tienes que dejarme hacer contigo lo que se me antoje! -Alegó

-¡Nunca quedo firmado! -Soltó ella.

-¡Puta de Mierda, a mi no me vas a levantar la voz! -Ya no se le podía considerar hombre... Aquella bestia tomo con fuerza las muñecas de la eriza... Esta jaloneaba, abrir la boca para gritar no le serviría de nada... o tal vez para otra cosa.

Con mucha fuerza de voluntad, bajo su cabeza hacia su muñeca y mordió la mano de su acosador; después de eso él la soltó, dio un grito y ella salio corriendo.

-¡Estúpida! ¡Vuelve aquí por un coño! -Era el colmo, todo lo que había hecho él por ella y así le agradecía.. Según él ella era muy mala con él pero ¿verdaderamente era así?. Las pagaría muy caro, esta noche, dijo para si, así que mando a llamar a sus ayudantes para darles la orden de traer a aquella eriza.

La eriza no tenia nada más en su cabeza que huir pero ¿Y su chiquilla? ¿Que seria de ella?. La duda invadía su mente; no quería morir pero tampoco quería dejar sola a su bebé. Pronto recordó a dicho erizo. Corrió lo más rápido hacia la casa del azabache, apenas le abrieron la puerta saludo y entro.

-Necesito tu ayuda...-Sus ojos estaba cristalinos.

-Dime. -Dijo preocupado.

-Necesito que te alistes como las personas listas para adoptar. Porfavor. -Le dijo viéndole a los ojos.

-QUE!?

-Porfavor, tengo que irme, Carry me esta buscando y no quiero ponerla en peligro, porfavor, cuando todo se tranquilice volveré. -Junto sus manos.

-Espera.. ¿Quieres que me encargue de tu hija? -Digamos que no estaba en sus casillas en aquel momento.

-Si! Porfavor! Por nuestra amistad. Hazme este favor. -Quien podía negarse a tan suplica?

-No. -Fue tan repentino que la eriza abrió los ojos como platos (pensó que iba a lograr que aceptara)

-No? ¿Por que no?

-Por ESO. -El azabache se cruzo de brazos y mantuvo su mirada seria.

-Por favor, ya te he pedido perdón tantas veces que creo que ya hasta ojeras tengo de tanto rogarlo.

-Dije que no, vete. -Hizo señas con su cabeza para que ella saliera de su casa.

-Shadow, por favor. -Las lagrimas no lograron retenerse más.

-Vete, deja a la niña; veré que hago con ella. -Eso fue todo, saco a la eriza a empujones su casa y cerro la puerta. Dio un suspiro, no se sabia si era de alivio o de "que hice".

Estando afuera se quedo por un rato quieta en lo que asimilaba la información que se le acababa de dar; salio corriendo hacia su casa, debía llevar algunas cosas para sobrevivir fuera de la misma.

-Mi pequeña Amy... lo siento por dejarte así pero, no quiero que te haga daño. -Dicho esto cerro la puerta de su casa y se fue al oeste del pueblo, en dirección a un rió que dividía el pueblo de otros.

La eriza cruzo aquel rió, comenzó a caminar de igual manera rápido. -Es curioso, todo este día he estado corriendo. Ya estaba anocheciendo, tenia que encontrar un lugar "seguro" para pasar la noche.

Se "instalo" en un área que parecía hecha para campistas, saco uno de los pocos alimentos que había llevado con sigo y comenzó a regañarse por todo lo que vivió. Este es un nuevo comienzo, todo lo pasado es pasado, tendría que olvidar a todas las personas que conoció con el paso de los años, esto es tan igual al día de luto por el erizo albino. No hay más opción que olvidar. Con excepción de Shadow y su hija.

Dos personas que hicieron de su vida una maravilla en esos momentos tristes, en esos días de dolor.

La eriza comenzó a recordar el día que escucho el primer chillido de la rosada, como le temblaban las manos por miedo a dejar caer a esa criatura tan pequeña. Y también cuando la pequeña comenzó a dar sus primeros pasos. O cuando fue la primera vez que su niña hizo tareas para aprender a escribir. 

Algunos recuerdos hicieron que ella llorara y en otros que riera, eran recuerdos que la hacían ver tan bipolar, pero, los disfrutaba....

Volviendo al tiempo actual: El azabache rió para él recordando lo que paso ese día. -Ciertamente es la imagen viva de su madre cuando eramos jóvenes. 

Estando solo en aquella celda lograba darle vida a todas aquellas dudas que lo fastidiaban, tales como ¿por que volvió a caer en las redes de Rose? Siendo la hija tan joven, volvió a sentir eso que ya se creía perdido, pues la muerte de cierta eriza termino por partirlo.

"¿Que tiene ella?"

"¿Por que tuve que ser yo quien terminara con su custodia?"

"¿Me habrá reconocido?"

"¿Ella le contará sobre su pasado?"

Tantos años han pasado y es ahora, en la soledad, que se pregunta todo lo que no le daba importancia. Su lema "las cosas pasan por que si" pero quería resolver sus dudas.

Quería hablar con Amethyst sobre todo lo que ha pasado y que sucedió anteriormente, recordar aquello que su corazón tenia reprimido, guardado para que no doliera.


Yuanfen - ShadamyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora