Ser la segunda esposa del Duque Ploen no estaba en sus planes, ser obligada a casarse por el bien de su familia y nación, pensó que el trato de su esposo sería por lo menos de respeto, no deseaba ser amada por el, porque sabía que el ama a su primer...
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Las sirvientas de la princesa se sorprendieron de ver a Duquesa Eleonor y más cuando Jubelian dijo que la invito a tomar el té, se sintieron un poco incomodas al servir a su segunda señora, recordando a la madre biológica de Jubelian, pero no hicieron ningún comentario al respecto, no cuando vieron la hermosa sonrisa en la joven.
Fue cuando la sirvienta principal, Marilyn llego con buenas noticias.
—¡Señorita! ¡Atraparon a un ratón!—informa con felicidad.
—¿De verdad?
—¡Si! Sir Arthur la mato y aseguro que era la única, no hay más, así que seguramente entro a la mansión por accidente.
"Como siempre Arthur hace lo que dice" Eleonor ya puede imaginarse a Arthur orgulloso de cumplir con su petición, el siempre resuelve.
"Ahora puedo estar en la mansión con confianza" piensa Jubelian satisfecha comiendo una galleta "El jardín se ha vuelto mi refugio".
—Oh, y está es una carta para usted.
Jubelian se sorprende, es del Conde Arlo.
—¡Leámosla juntas, madre!—las sirvientas se sorprende, ¿Acaba de llamar su señorita madre a su madrastra?
—Está bien, Jubel.
"Para la princesa Jubelian Eloi Ploen.
Rose Marie Arlo.
Me gustaría invitarte a mi banquete de mi cumpleaños número diecisiete.
Seis de este mes. Condesa de Arlo".
Una clara invitación, Eleonor se siente feliz por Jubelian, quizás logre hacer una buena amiga y olvidarse de Mikhail. Mientras la Duquesa pensaba en su hijastra con amigas, la princesa recuerda que la cumpleañera es un personaje que intentó matarla en la novela, por ser la villana y bruja malvada, pero en esté momento, no están en esos términos.
—Marilyn.
—Si, mi señorita.
—Tráeme flores del jardín, y tú, trae encaje y cinta—le dice a la otra sirvienta, ambas mujeres se quedan confundidas.
—Y un pedazo de torta.
Cuando ambas se retiraron y quedo a solas con su madre, Jubelian quiere expresarle su idea.
—Quiero evitar...—"No puedo decirle que quiero evitar mis banderas de muerte, o sospechará" piensa rápidamente—Caer en lo de siempre, ¿Crees que es buena idea decorar la carta con flores y listones?
—Seria una muy hermosa carta, Jubel.
—¡Será una gran tendencia!—Jubelian está feliz de su idea.