14 F!NAL

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* se recomienda leer con la canción que finalmente me inspiró en titulo y la forma en que he escrito, si no quieren no la escuchen, solo recomiendo <3, disfruten *



Se habían conocido en el patio de juegos, cuando tenían trece y catorce años, los rayos de sol iluminaban los ojos potentes azules del adolescente más alto, observaba cómo un castaño se lucía jugando basquetbol, seguía todos sus movimientos, nunca habia estado tan concentrado en algo realmente, era de esos niños que tenían a sus papás viviendo casi en la escuela de tantas veces que le llamaban la atención, y las quejas de que nunca se concentraba.

Aquel jóven rubio relamió sus labios concentrado en sus pensamientos, en ése instante no sabía por qué aquel castaño se estaba acercando a él de forma tan directa, con su mirada fija.

¿Me notó?, pensó en su cabeza, deseando poder saber su nombre.



- Hey... ¿Me pasas la pelota? - mencionó el castaño alzandole la barbilla en señal de que estaba detrás del rubio.

La pelota de básquetbol había quedado atrás del ojiazul.

Por éso le habló, o eso pensaba el rubio.

- Oh.. sí, sí.- decía tartamudeando por la sorpresa.

Alcanzó el objeto y se lo alzó.

Pero no entendía por qué no lo tomaba y seguía jugando.

Lo seguía mirando, mientras su equipo seguía esperando.

De repente el castaño se sacó de su bolsillo una naranja y se la extendió al chico.

- Billy Loomis, gracias por la pelota, espero podamos jugar después.- le guiñó el ojo aquel castaño coqueto por naturaleza pero ésta vez con total ganas de ser su amigo, invitando al rubio.

Billy...Loomis, Billy Loomis, su nombre se repetía mil veces en su cabeza mientras lo observaba irse, su rostro estaba caliente por la repentina interacción.

La fruta regalada, un rostro tan intenso mirándole, regalándole un guiño, invitándolo.

- Stu...Macher..- susurró para sí mismo como si le escuchara su nombre.

Pero Billy sí le escuchó pues justo pasó en frente suyo jugando y le sonrió con ternura.

El corazón de Macher explotaba en latidos veloces, no entendía la sensación, era demasiado jóven para saberlo.

Se sentó a un costado y lo observó más, comenzó a pelar aquella naranja, comía de ésta mientras compartía miradas con aquel castaño que seguía en lo suyo.

El bajo ya sabía cuánto lo estaba mirando esos ojos azules, y la oportunidad de hablar se la entregó el destino al buscar la pelota justo detrás de aquel chico que lo tenía cegado.

Así que fue un acercamiento con interés mutuo.

No pasó tanto tiempo para que se hicieran cercanos, jugaban como si se conocieran de toda la vida, a veces Stu le ganaba puntos en partidos de basquet a Billy lo cual hacía que este se molestara de broma y se lanzara encima de él.

Dos adolescentes totalmente cautivados, sin saberlo en sus corazones tan jóvenes y sentimientos incomprensibles.

Se hacían cosquillas en el suelo, se empujaban con suavidad.

El primer acercamiento peligroso fue cuando en un partido de la escuela ya con ellos teniendo dieciséis y diecisiete, ambos jugando en distintos equipos en un intento de salto Billy cayó sobre Stu que intentaba hacerle un bloqueo a la pelota.

BORN TO DIE (billy x stu)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora