Narras tú
Cuando me enteré por terceras personas de que a mi mejor amigo (al que conocía desde la guardería) le gustaba una chica, me dolió mucho, no solo por el hecho de que no confiara en mí, sino porque estaba totalmente enamorada de él. Ése día se vino a mi casa y a pesar de lo que sentía supe cómo disimularlo.
-Entonces... - comencé cuando nos sentamos en el sofá - Te gusta una chica - Aaron me miró y asintió.
-¿Cómo lo sabes? - preguntó confundido - ¿Quién te lo ha dicho?
-Lorena - le dijiste el nombre de tu compañera de mesa en clase.
-¿Por qué?
-Si me lo hubieras dicho tú antes no me tendría que haber enterado por terceras personas - gruñí. Aaron puso cara de culpabilidad y se encogió de hombros. - ¿Puedo saber quién es?
Negó - Te haré una descripción.
Cuando terminó de describir a la chica ya sabía quién era y a qué clase iba. Sabía que a ella también le ha gustado él desde siempre, así que a pesar de mis sentimientos, decidí prepararle una cita sorpresa.
Al día siguiente en la cafetería me acerqué a ella.
-¡Hola! - Saludé - Soy la amiga de Aaron y sé que te gusta. Antes de que digas nada quería que sepas una cosa.
-Si lo quieres todo para ti, lo tienes crudo; no me voy a rendir hasta conseguirlo. - ¿De verdad que le gustaba la perra esta?
-En realidad era para organizaros una cita. Me he enterado de que le gustas pero si no lo quieres... - me di la vuelta para volver a mi sitio.
-¡Espera! - me detuvo - Yo creía que te gustaba - «y así es» pensé.
-No, no. - Negué con una sonrisa - Para nada.
-Ah. ¿Cuando será la cita? - preguntó la arpía.
-Cuanto antes mejor.
-Esta tarde - sonrió - a las seis en el parque, ¿vale?
-Sí, mi coronel - hice el gesto que hacen los militares para molestarla, y lo logré. ¡Jódete guarra!
A la salida me encontré con Aaron y le dije que fuera esa tarde al parque, justo a la hora que me había pedido la tía esa. Le di dos entradas para el cine y me subí al autobús que me llevaría a mi casa. Sabía que la tarde se me iba a pasar muy lenta, iba a parecerme larguísima.
Hice los deberes aunque no me podía concentrar y para matar el tiempo ordené mi habitación, algo rarísimo en mí. Estaba nerviosa y hasta el más estúpido del mundo se daría cuenta. Terminé de hacer todo y encendí la televisión, revisé mi teléfono por si tenía algún mensaje de mi mejor amigo pero no había nada. Ya llevaba hora y media con la chica que le gusta. Y yo aquí sufriendo.
Decidí hacerme algo de merendar, Nutella, ella nunca me decepcionará. Saqué pan de una bolsa que colgaba tras la puerta y corté un trozo. Abrí el tarro de chocolate y... ¡Estaba vacío! Nunca pensé que diría esto pero... La Nutella me ha decepcionado ¡Hoy todo me pasaba a mí!
Me hice un bocadillo de jamón serrano, ese no me iba a decepcionar.
Revisé de nuevo el móvil, nada de nada. Lo dejé a mi lado y me comí la merienda mientras veía la televisión.
El incesable sonido del timbre me hizo sobresaltar y abrir la puerta.
-¿Qué haces aquí?
-He venido a por mi cita - respondió tranquilamente.
-Pues aquí no está - fruncí el ceño - ¿Sabes que era a las seis en el parque?
-Sí.
-¿Y qué estás haciendo? Vete allí. - Iba a cerrarle la puerta en la cara pero me interrumpió.
-Esa no era la chica que me gusta.
-Ya decía yo que una chica así no te podría gustar, es muy estúpida... - Aaron rió. - ¿Quién es entonces? Cuando me la describiste pensé que era ella, encajaba perfectamente. Menos por lo de simpática y divertida.
-Oye... Sigo teniendo entradas para el cine. ¿Vamos? - asentí sonriendo y cerré la puerta tras de mí.
La película que había escogido era romántica, pero se me estaba haciendo demasiado pastelosa. Aaron no paraba de bostezar y yo me estaba durmiendo.
-Eh, las de ahí delante no se callan - me susurró y le tiró unos cuantos huesos de palomitas. Acertó de pleno. No pude contener la risa y nos echaron de allí.
-¡Qué sepáis que al final la chica muere! - grité y todos empezaron a murmurar.
Aaron me acompañó a mi casa.
-¿Entonces quién es? - pregunté y me plantó un beso en los labios, me sorprendió pero le seguí el beso. Me perdí en sus labios y él en los míos, ignorando a mi madre que miraba por la ventana, cotilla.
-Me gustas tú, tonta - Susurró.
-¿De verdad? - asintió y volví a unir nuestros labios. Mi madre abrió la puerta y empezó a aplaudir.
-¡Ya era hora! - gritó - ¡Por fin os confesáis! ¡He ganado la apuesta que hice con tus padre! ¡Me deben cincuenta euros! - Aaron y yo estábamos sorprendidos - ¡Voy a llamarles! - y volvió a entrar a casa. Le miré a Aaron y tenía cara de qué no sabía que había pasado.
-¿Qué ha pasado? - le pregunté.
-Que te he besado, - contestó - y lo voy a volver a hacer ahora mismo.
🌈🌈🌈
Holaaa!! Siento no habértelo hecho antes ohmygago pero tengo muchos por hacer y también tengo otras tres historias en marcha, aunque aún no las he subido todavía.
Twitter: @valeria_2615145
Instagram de recomendación de libros: setas_lectoras
Instagram: valeriacortes1201
Snap: valeria_261514
Tumblr: valeriacortes1201
Pinterest: valeriacortes1201
Weheartit: valeriacortes1201
-Valeria ☺️
ESTÁS LEYENDO
Imaginas de Magcon
FanfictionSi quieres un Imagina dedicado solo tienes que pedírmelo, puede ser de cualquiera de los chicos: -Hayes Grier -Nash Grier -Cameron Dallas -Shawn Mendes -Carter Reynolds -Aaron Carpenter -Jack Johnson -Jack Gilinsky -Taylor Caniff -Matthew Espinosa ...
